¿Valió la pena entregar el país a cambio de visas de trabajo temporales?

Foto La Hora AP/Migrantes señalaron que el ofrecimiento de visas a guatemaltecos, no era un argumento válido para firmar el Acuerdo de Tercer País Seguro.

Por Grecia Ortíz
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Lester decidió dejar el país hace dos años y lo hizo pensando en que podría ayudar a su mamá y hermanos que viven en Chichicastenango, Quiché. Su papá murió en un incidente armado y eso hizo que los ingresos de la familia se vieran diezmados, una situación que lo motivó a migrar a Estados Unidos.

Esta semana, Lester fue deportado y esas esperanzas de apoyo a sus seres queridos quedaron reducidas, la familia no tiene idea de qué sobrevivirán y suponen que el joven lejos de continuar su preparación que había emprendido en EE. UU., trabajará como agricultor ganando unos Q35 diarios en época de cosecha.

“Es una desdicha este gobierno”, dice el abuelo del guatemalteco al referirse al Acuerdo de “Tercer País Seguro” alcanzado entre Guatemala y Estados Unidos.

A cambio, según el Ministerio de Trabajo (sin entrar en cifras específicas), por medio de otro convenio ligado al de País Seguro, Estados Unidos otorgará visas de trabajo temporales para guatemaltecos, específicamente para el sector agrícola, que a decir de analistas y economistas consultados, poca influencia podría tener en los índices de desempleo y en las causas que generan la migración en Guatemala.

Pero no solo expertos se muestran pesimistas por la decisión del Gobierno, también migrantes residentes en EE. UU., estiman que la decisión de otorgar visas valiera la pena para entregar el país y que se convirtiera en un campo de refugiados.

Tanto el ministro de Gobernación, Enrique Degenhart y la canciller Sandra Jovel, aseguraron que con la suscripción del Acuerdo se evitó la materialización de las amenazas del Gobierno de Donald Trump de imponer aranceles e impuestos a remesas o a las exportaciones.

Lester tenía 16 años cuando llegó a Houston, Estados Unidos y, según relataron sus abuelos, estaba estudiando en una escuela y por las tardes tenía un empleo de repartir comida, con eso enviaba remesas que ayudaban a su familia a sobrellevar el vacío que había dejado su padre.

Pero hace unos meses, los abuelos escucharon en las noticias al presidente Trump de su intención de capturar y deportar migrantes, eso los alertó “a él lo agarraron cuando estaba en la escuela ahí dejó su mochila y sus cosas”, recordaron antes de que llegara a la Fuerza Área de Guatemala, en un vuelo de deportados.

Lester fue detenido luego de no continuar con un proceso migratorio, lo poco que había ahorrado se quedó en Estados Unidos.

Con resignación el abuelo de Lester dice que si las personas migran es porque tienen necesidad, también aseguró que el Gobierno al firmar un acuerdo con EE. UU., no logrará nada, porque eso no cambiará las condiciones de inseguridad del país, además que las oportunidades escasean y la necesidad es mucha.

Foto Christian Gutiérrez /Lester y su familia se reencontraron luego que retornara en un vuelo desde Estados Unidos.

VISAS NO SE DARÁN HASTA QUE ACUERDO DE TERCER PAÍS SEGURO SE IMPLEMENTE

Estados Unidos suscribió con Guatemala el Acuerdo de Tercer País Seguro, que diferentes organizaciones y sociedad civil han criticado, por considerar que solo busca contener el flujo migratorio y no incide en las causas de esta problemática.

La firma del convenio también implicó un segundo compromiso con el Departamento de Trabajo de EE. UU. con el que según el ministro de Trabajo Gabriel Aguilera, si se logra potencializar será de “gran beneficio”, aunque este está condicionado a la implementación del Acuerdo de Tercer País Seguro.

“Debemos empezar a prepararnos a la brevedad, pero sí son convenios relacionados”, comentó Aguilera minutos antes de firmar el acuerdo relacionado a las visas temporales.

En contexto, al anuncio de visas de empleo para el sector agrícola contrasta con la cifra de deportados, ya que en los últimos días de julio, el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM), informó que durante el año más de 33 mil personas habían sido retornadas vía aérea desde EE. UU., mientras que el año pasado se estima que fueron unas 9 mil visas de trabajo temporal las que extendió el Gobierno estadounidense para guatemaltecos.

Es decir, solo para darle cobertura a quienes han regresado al país deportados en 2019, se necesitaría al menos 33 mil visas temporales, pero los datos podrían ser mayores al sumar los retornos de connacionales desde México.

Además, de llegar a concretarse el Acuerdo de Tercer País Seguro, Guatemala estaría recibiendo solicitudes de asilo de ciudadanos provenientes de Honduras y El Salvador, naciones que han liderado las cifras de arrestos en la Frontera Sur.

En Guatemala, de acuerdo al INE, la tasa de desempleo abierta por dominio a nivel nacional alcanza a un 2.8 por ciento de la Población Económicamente Activa que se estima es de 2.7 millones de personas.

En tanto, el porcentaje de personas ubicadas en el sector de la informalidad era de un 69.7 por ciento hasta 2017, según el INE.

Foto La Hora MINTRAB/Seguido al Convenio de País Seguro, el Departamento de Trabajo y el Ministerio de Trabajo firmaron un Convenio esta semana.

NO SE PUEDE CALIFICAR COMO UN LOGRO

Para el economista y analista del Instituto de Problemas Nacionales de la Usac (Ipnusac), Mario Rodríguez, el programa al que hace referencia el Ministerio de Trabajo ya existe y se ha hecho en años anteriores.

“No pasa de una cantidad determinada de visas que tampoco va influir en los flujos migratorios. Son visas temporales… que duran lo que tiene la cosecha”, expresó.

Por eso, no cree que algo de este tipo se pueda calificar como un logro, “se firmó por otros motivos” además que Guatemala se tendrá que hacer cargo de refugiados sin tener la capacidad.

El manejo de la política internacional le ha generado comentarios adversos. En el suceso más reciente la firma de un Acuerdo con Estados Unidos. FOTO LA HORA/CAROLYN KASTER/AP.

SIN JUSTIFICACIÓN

“Todo el Acuerdo, es un despropósito absoluto” asegura el economista Jorge Santos, puesto que, aunque se obtuviera un beneficio de otorgamiento de visas, este ni siquiera quedó pactado en el propio Acuerdo de Tercer País Seguro, lamentó

“No habría hecho alguno, económico, político o inclusive social que le diera justificación a un acuerdo de tal naturaleza”, afirmó.

A menos que el número de visas fuera significativo, “estamos ante un engaño”, además que la cantidad tampoco sería igualada a la cifra de personas deportadas, aseguró.

Mientras que Ricardo Barreno, analista del INCEP, expresó que las condiciones que Guatemala tiene para ser un “País Seguro”, en realidad son mínimas, además que tampoco existen recursos para invertir en la mejora de las condiciones de Guatemala.

“De entrada me parece que visas temporales de trabajo no es un incentivo para firmar un acuerdo de este tipo, principalmente porque los flujos migratorios parten… de generar condiciones en principio para reducir los riesgos de esas migraciones irregulares… es un acuerdo que viene a perjudicar el desarrollo del país”, destacó.

“No habría hecho alguno, económico, político o inclusive social que le diera justificación a un acuerdo de tal naturaleza”

JORGE SANTOS , ECONOMISTA

MIGRANTES: NO FUE LA MEJOR DECISIÓN

A la opinión de analistas y economistas, se sumó la del migrante guatemalteco Mario Barrientos, quien añadió sin dudarlo que la firma del Acuerdo no fue la mejor decisión para Guatemala, ni siquiera por las visas temporales que el Gobierno afirma que se lograrán.
“Las visas temporales otorgadas a guatemaltecos no superarán la cantidad de migrantes asilados y retornados de El Salvador y de Honduras, es un convenio que trata de mitigar la magnitud del Acuerdo de “Tercer País Seguro”, comentó.

Al igual que Barrientos, el guatemalteco residente en Boston, Ronald Castillo, cree que el Gobierno se ha caracterizado por tomar malas decisiones y aunque se hayan logrado visas de trabajo, esto no compensa las responsabilidades que el país debe asumir frente a los migrantes de otras naciones.

“No se tiene la capacidad de atender a tanta persona, tenemos instituciones como Salud, Educación y Seguridad de las peores a nivel centroamericano no se puede atender a la población guatemalteca y una carga más será una excusa más para que exista más corrupción”, anotó.

Desde Canadá, el guatemalteco Byron Cruz remarcó qué visto desde cualquier punto de vista, preocupa la firma de un convenio de este tipo que ni con el otorgamiento de visas se podría solventar la responsabilidad que ahora se adquiriría.

“Nuestro país no le da ni siquiera a la población local los servicios que son importantes para un migrante”, remarcó.

Foto La Hora AP /Guatemaltecos serían beneficiados por trabajo temporal, según explicó el Ministerio de Trabajo.

ACEÑA: HAY QUE ESPERAR ANEXOS PARA ANALIZAR

María del Carmen Aceña, del Centro de Estudios Económico Nacional (CIEN), dijo que como no se conoce el detalle de los anexos que han mencionado del Acuerdo, habría que esperar a ver el paquete completo para analizar el impacto que esas visas podrían tener para el país.

“Realmente estas visas de trabajo habría que ver si realmente son ilimitadas o si son una cantidad específica y en qué área, porque estas visas son la mayoría de veces a lugares por temporadas y muchos guatemaltecos a veces están buscando irse a Estados Unidos y buscar un trabajo general y no tan específico”, destacó.

Lo más importante a decir de Aceña, es que el próximo gobierno se enfoque en invertir en el país y que logre que los guatemaltecos encuentren oportunidades en sus comunidades.

Por eso reafirmó que, como todo lo relativo al Acuerdo se hizo en secreto y que no se tuvo información “tendríamos que tener un detalle de lo que está pasando”, puesto que considera se cedió mucho y no hay detalles de qué manera se comprometió al Estado.

“estas visas son la mayoría de veces a lugares por temporadas y muchos guatemaltecos a veces están buscando irse a Estados Unidos y buscar un trabajo general y no tan específico”

MARÍA DEL CARMEN ACEÑA, ANALISTA DEL CIEN

LAS CONDICIONES PERSISTEN

Lester abrazó a sus seres queridos al salir de la Fuerza Área, a pesar de todo, tuvo la dicha de ser recibido y trasladado a su hogar por su familia, mientras otros retornados desconcertados requerían ayuda y dinero para un pasaje e ir a sus viviendas.

Algunos intentarán obtener trabajo, otros emprenderán de nuevo la ruta migrante a pesar de los riesgos y deudas que conlleva, ya que el país aún no tiene la capacidad para darles a todos una nueva oportunidad y de concretarse el Acuerdo de Tercer País Seguro, no se visualiza un panorama alentador para quienes han huido de sus países puedan desarrollarse en Guatemala.

Frases

“Las visas temporales no superarán la cantidad de migrantes asilados y retornados de El Salvador y de Honduras, es un convenio que trata de mitigar la magnitud del Acuerdo de “Tercer País Seguro”.

MARIO BARRIENTOS, MIGRANTE

 

“No se tiene la capacidad de atender a tanta persona…no se puede atender a la población guatemalteca y una carga más será una excusa más para que exista más corrupción”.

RONALD CASTILLO, MIGRANTE