Sueño truncado por un disparo

Por Omar Archila
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El sueño de tener una vida digna fue truncado para una familia guatemalteca, luego que Claudia Patricia Gómez González, de 20 años, quien era la mayor de tres hermanos, fuera asesinada de un balazo en la cabeza cuando intentaba cruzar, de manera ilegal, hacia los Estados Unidos, hecho registrado en el sureste de Laredo, Texas, cerca de Rio Bravo, uno de los puntos fronterizos con México.

Una vecina del área, quien al escuchar el disparo en la parte trasera de su casa decidió salir para ver lo que pasaba, grabó un video que se hizo viral, en el que se observa cómo un agente de la Patrulla Fronteriza lleva detenidos a un grupo de indocumentados, además, se puede escuchar en la grabación cómo la mujer cuestiona al oficial sobre el motivo por el cual había asesinado a la joven.

Aunque las autoridades han ofrecido diferentes versiones sobre lo sucedido, el hecho indignó a la comunidad latina tanto en Estados Unidos, como en México y, por supuesto, en Guatemala. De acuerdo a reportes oficiales el FBI está a cargo de la investigación en conjunto con los Rangers de Texas.

Mientras los familiares de la víctima hacen lo imposible para conseguir que su familiar sea repatriada, también están preocupados de cómo pagarán la enorme deuda que adquirieron para poder pagar el viaje sin retorno de Claudia, hecho que se repite con frecuencia, pues ante la difícil situación económica que muchas familias viven en nuestros países, deciden endeudarse con prestamistas o hipotecar propiedades y costear así el pago de un Coyote que les ayude a cruzar la frontera hacia EE. UU.

Mensaje equivocado

Un medio de comunicación digital en Guatemala difundió la noticia, como la mayoría de medios de habla hispana lo hicieron, pero en este que mencionamos concluyeron la nota diciendo que el crimen ocurrió mientras la víctima estaba “haciendo uso de su derecho a emigrar.” Las respuestas de algunos internautas no se hicieron esperar, pues aseguraron que con esa última frase, dicho medio de comunicación estaba motivando a que más personas emprendieran ese largo viaje de manera ilegal sin pensar en las trágicas consecuencias que esto les podría acarrear, tanto a ellos como a sus familiares. Si bien es cierto, todos tenemos derecho de decidir dónde queremos vivir, es recomendable hacerlo de manera legal pues las consecuencias de hacerlo de manera ilegal podría costarle la vida a cualquiera, tal y como le ocurrió a la joven guatemalteca.

Riesgos innecesarios

Para nadie es un secreto el riesgo y los peligros a los que se enfrentan a diario las miles de personas que han emprendido ese viaje desde sus países de origen hacia los Estados Unidos de Norteamérica, con la esperanza de alcanzar, algún día, el “sueño americano”, historias que muchas veces terminan en tragedia, como la que hoy vive la familia Gómez González.

Según activistas de Derechos Humanos, los asesinatos de personas migrantes en la frontera entre México y EE.UU. ocurren con mucha frecuencia, ya sea por parte de los oficiales o por grupos delincuenciales que operan en el área. Datos proporcionados por empleados que trabajan en los albergues que apoyan a los migrantes, afirman que un 90 por ciento de las personas que intentan cruzar la frontera de manera ilegal son víctimas de asaltos, violaciones y vejámenes cometidos por delincuentes.

Además del riesgo en que ponen su vida las personas que intentan llegar a este país de manera ilegal, ahora deben de pagar mucho más dinero a los traficantes pues de acuerdo con testimonios las tarifas oscilan entre los US$5 mil y US$13 mil por persona.