Su hijo y sacarlo adelante, el motor más importante de Carlos Ramírez


POR REDACCIÓN LA HORA
[email protected]

Carlos Ramírez migró a Estados Unidos en 1992 con una motivación central, sacar adelante a su hijo y ahora en retrospectiva, puede dar por cumplida su meta principal y hablar del camino que ha recorrido para crecer profesionalmente, trabajar arduamente y motivar a otros migrantes.

El connacional recuerda que las cosas no iban muy bien para él en 1992 y aunque tenía una clínica de odontología en Jocotales, no ganaba lo suficiente para cubrir todos los gastos, así como pagar las inversiones que había asumido y con un hijo en camino tomó la decisión final de migrar a Estados Unidos.

Actualmente es Director de Seguridad de Incendios de un edificio en Manhattan, Nueva York, hace ocho años que se desempeña en ese puesto, lo cual considera como uno de sus mayores logros en Estados Unidos.

PERO EL CAMINO NO FUE FÁCIL

Carlos recuerda que para llegar a ese puesto tuvo que trabajar en diferentes oficios, en restaurantes, lavando platos, en herrerías, en factorías de tela, descargando camiones. “Ha sido un camino bastante fuerte”, recordó.

En ese sentido, menciona que siempre se recibe apoyo de otras personas para salir adelante en Estados Unidos.

Recordó que en el edificio donde actualmente se desempeña como Director de Seguridad de Incendios, llegó como conserje y unos compañeros italianos lo ayudaron para que pudiera desarrollarse y lo impulsaron a crecer dentro de este.

Cuando se abrió la posibilidad de otro puesto, específicamente para mantenimiento del edificio, ellos lo alentaron a hacerlo, hasta llegar a la posición que tiene ahora, “me dijeron que estudiara y para eso soy bueno y nos hicieron la prueba, saque mi licencia, tenía todo correcto, todas mis respuestas eran correctas”, cuenta sobre su camino para alcanzar su máximo logro laboral.

“Recuerdo cuando fui conserje en una escuela en al año 93, mi primer trabajo había sido en un restaurante, un guatemalteco era supuestamente mi jefe y me trataron bastante mal, pero me enseñó a ser fuerte. De ahí que perdí mi trabajo en la escuela y me fui a buscar, ahí fue donde me fui de guardia de seguridad y a descargar camiones”, recordó.

EL CAMINÓ SIGUIÓ

En ese sentido, resaltó que continúo desempeñándose en diferentes oficios y “no quedaba otra” que adaptarse “uno no sabe qué tan fuerte es hasta que ser fuerte es tú única opción”.

Sobre la comunidad migrante considera que es necesario mejorar la relación entre los connacionales y organizarse y mencionó como ejemplo que en emergencias la comunidad migrante ha demostrado su capacidad para ayudar al país.

En algún tiempo de su estadía en Estados Unidos, destacó que se desempeñó como auxiliar de odontología, aunque él hacía casi todo el trabajo, practicando así su profesión que había aprendido en Guatemala pero tuvo que dejarlo hasta llegar al edificio donde se encuentra.

LA MOTIVACIÓN CENTRAL: SU HIJO

Para Carlos, siempre hubo una gran motivación para seguir adelante y trabajar en diferentes áreas, apoyar a su hijo.

“En el 97 me quede solo y mi hijo tenía 4 años y bueno agarre eso como mi motivación para seguir adelante y a empujones salimos adelantes, él ya tiene 27 años y cómo pasó el tiempo…he tenido muchos trabajos”, puntualizó.

Por ello, no duda en decir que la persona que lo motivó y sigue impulsando a seguir es su hijo. También sus hermanos han sido motores para continuar trabajando.

En cuanto a la adaptación a la vida de Estados Unidos considera que los migrantes se pueden acostumbrar pero no adaptarse.

“Mi mensaje para los jóvenes migrantes es que aprendan inglés, algunos venimos preparados y con muchas ideas, pero si no sabes inglés las ideas se las trasmites a otros y ese otro es el que la da a conocer y se queda el crédito y no hay problema, pero uno debería saber inglés, es el consejo que le daría a todos”, explicó.

Por último, consideró que ha alcanzado las metas que se había propuesto y que se ha planteado retirarse en cuatro años y volver a Guatemala y mantiene la esperanza que el país florezca.

“Mi mensaje para los guatemaltecos es echarles ganas, es un país muy bonito, con muchos recursos, sí se puede en Guatemala hacer bastantes cosas, siempre he tenido la confianza que Guatemala va a florecer”, puntualizó.