Selecta empresa o corporación da oportunidad de trabajo

José Antonio Guardado

[email protected]

Soy José Antonio Guardado Martínez, nací el 17 de enero de 1959, originario de la República de El Salvador, de padres campesinos. Licenciado en Administración de Empresas y Teología Evangélica, interesado en el tema de Migrantes y Refugiados.

post author

Lic. José Antonio Guardado Martínez
[email protected]

Dentro de la iniciativa o conglomerado empresarial de la República de Guatemala existe un fenómeno que en esta ocasión no quiero dejar de mencionar y es el caso que como miembro de la comunidad migrante o del reducido grupo de refugiados que en coordinación con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados –ACNUR–, un 6 de febrero de 2019 decidí tocar la puerta para solicitar una oportunidad laboral, logrando que esa puerta se abriera más que todo respetando las leyes laborales de este país, en el sentido que no importa credo, raza y origen para ser contratado y ser parte de su personal.

Por hoy hago mención y porque su propietario nunca ha olvidado que sus padres fueron migrantes y que todas esas vicisitudes que se viven como parte de esa comunidad no deben fomentarse.

Ese día y fecha son inolvidables para mí y recuerdo cuando un subalterno o director corriera una entrevista con mi persona para poder ofrecer y darme una posición laboral como Consultor en Prenecesidad de la Corporación y/o Capillas Forestiere, cuyo propietario es el varón o gran hombre don Manolo Acevedo Alcázar.

Ofrecimiento que no menosprecié, y que por hoy es digno de mención al grado que la confianza depositada en mi  persona no ha sido en vano. Esta empresa o corporación demuestra que no importa el país de origen o nacionalidad de un ser humano para ser contado como empleado de ellos.

Y por ende, el día 16 del presente mes y año se me homenajea por la capacidad demostrada como un migrante o refugiado, condecorando el esfuerzo y capacidad demostrada al colocar en mi pecho y corazón herido, una medalla que la dedico a la comunidad migrante y que será guardada como una presea de gran valor empresarial y que para toda persona humana merece respeto y alta estima.

Pero como miembro de la comunidad migrante el reconocer es más que un orgullo y obligación marcado y le digo: “Gracias don Manolo Acevedo Alcázar por ser respetuoso y cumplidor de las leyes laborales de su país, pero también por esa calidad humana que sabe transmitir a todos sus subalternos dentro de su gran empresa –”Loor a Capillas Forestiere”– de Guatemala. Pocas o selectas empresas dan oportunidades laborales a refugiados o migrantes como lo hace Capillas Forestiere dentro de la iniciativa privada de Guatemala.

Hago un llamado a todo el sector empresarial que en lugar de marginar o cerrar puertas ante el toque de migrantes solicitando una posición laboral, tomen el ejemplo y cumplan con la ley y tratados o  convenios internacionales, y a la misma Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados –ACNUR– que sepa y vaya dando sitiales de gran reconocimiento a empresas como esta que me honro en representar. Muchas gracias Capillas Forestiere y/o don Manolo Acevedo Alcázar y a todo su grupo gerencial por ser respetuosos y cumplidores de las leyes laborales. Salud a todos y todas.