Seguridad en buses o autobuses

José Antonio Guardado

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Soy José Antonio Guardado Martínez, nací el 17 de enero de 1959, originario de la República de El Salvador, de padres campesinos. Licenciado en Administración de Empresas y Teología Evangélica, interesado en el tema de Migrantes y Refugiados.

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Lic. José Antonio Guardado Martínez
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En Guatemala dicen velar por seguridad de los usuarios revisando buses urbanos y extraurbanos del transporte público de pasajeros por la Policía Nacional Civil (PNC). Demostrando o dan a conocer que hay planes para combatir el delito.

Se ven patrullajes, pero las extorsiones siguen galopantes y el reclutamiento de menores o jóvenes no para. Viajar en este tipo de transporte es una odisea que a diario se vive y sálvese quien pueda dentro de cada unidad del transporte.

Estas unidades son abordadas por todo tipo de delincuentes desde pandilleros, ladrones comunes y llámese profesionales en el oficio para dejar sin sus pertenencias a cualquier persona.

Los primeros es tan fácil identificar y no me explico cómo las autoridades aún conocedoras de ellos no los erradican o aplican la Ley contra esas personas.

Disfrazados de vendedores de cualquier cosa y de manera obligatoria exigen dinero. Pero lo terrorífico se da cuando amenazan: “usted tiene hijos no permitan que se vuelvan delincuentes, colabore con uno, dos, cinco o diez quetzales y así estará evitando que sigamos delinquiendo”, expresan.

Y por temor o miedo o a saber qué, se bolsean de manera voluntaria todos los pasajeros a bordo. Así actúan los delincuentes comunes a plena luz del día y hasta en la presencia de las disque autoridades encargadas de brindar seguridad a todo ciudadano honrado.

Delincuentes profesionales; estos abordan las unidades de transporte sin pena ni gloria, bien vestidos y se sientan a la par de la supuesta víctima entablando breve conversación para que en un menor descuido y por arte de magia sacan arma blanca o de fuego amenazando al pasajero y exigiendo que sin hacer ningún escándalo entregue todas sus pertenencias de valor y el dinero mismo. Luego se bajan como si nada hayan hecho, dejando al pasajero o pasajera hecho un nudo de nervios.

Pero el colmo es que los chóferes y ayudantes ya saben quiénes son. Y lo más grave que la misma Policía Nacional Civil (PNC) y los Policías de Emetra también los conocen dejando pensar que como que hasta aleados están. Guatemala es un país con altos índices de violencia.

La impunidad de los delitos agrava la situación, y debe ser el principal foco de atención. La impunidad se demuestra tanto en la falta de esclarecimiento y condena de crímenes violentos como en falta de identificación de las personas víctimas de un crimen o accidente. Las mujeres son un grupo de alta vulnerabilidad en el país, en donde la violencia en su contra es un problema social que está alcanzando dimensiones preocupantes.

Entre toda Latinoamérica El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala; son cuatro países con niveles de homicidios más altos. A pesar de algunos pocos esfuerzos no existe seguridad para toda persona ya que cada gobierno que llega su seguridad personal es prioridad uno y no la de ese pueblo que le permite ser gobernado.