SU AYUDA LLEGA A LOS MÁS DESAMPARADOS

Rosie Chacón, “Ángel de los puentes” de Chicago

Por Grecia Ortíz
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Rosie Chacón llegó a Estados Unidos buscando su propia superación, pero nunca dejó de pensar en las personas que estaban en una peor situación que ella. Muchas personas no se atreven a salir de sus casas para visitar a quienes viven debajo de los puentes, pero la guatemalteca rompió su burbuja y se acercó, llevándoles amistad y alimentos.

_Rosie 1Chacón relató llegó a Estados Unidos hace unos 28 años y desde entonces ha buscado acercarse a quienes viven en las calles de Chicago para obsequiarles algún alimento.

La guatemalteca además ha recolectado zapatos para donar a niños y niñas de su país. En el 2008, por ejemplo, ayudó al Hospicio San José.

“Mi hija mayor Katherine era Miss Guatemala Illinois. Fue allí que me motivé ayudar a los niños. El título de mi hija me ayudó a buscar los contactos y la ayuda necesaria para realizar mi proyecto”, explicó.

Después de esa experiencia decidió seguir apoyando a personas en Guatemala. Uno de sus últimos planes la llevó a la aldea El Aguacate.

Chacón agradece a la comunidad migrante por ayudarla a servir a otros. Si los guatemaltecos en el extranjero no se unieran no sería posible entregar los donativos, dice.

Servir de conducto para hacer el bien, a decir de la entrevistada, es una experiencia gratificante: “Siento que Dios habla a mi corazón y que soy un instrumento”.

Además, cuenta con el apoyo de su familia. En la medida que lo permite sus ocupaciones, su esposo o sus hijos la acompañan a servir. “Casi siempre algún familiar diferente quiere acompañarme, pues quieren vivir la experiencia de ayudar”.

Los rostros de las personas a las que les brinda ayuda, son para Chacón inolvidables, a su parecer, cada uno tiene una historia por contar que espera a ser escuchada.

“Ayudar al que lo necesita no solamente es parte del deber, sino de la felicidad. Algunas personas se han confundido con mi labor social, creen que tengo dinero, pero no es así. La mayoría de veces trabajo con donaciones y Dios siempre provee, la mayoría de veces realizo eventos y es así como logró recaudar”, dijo.

Entre las donaciones que ha logrado reunir hay zapatos, ropa, mochilas, artículos de higiene personal y ropa.

Acercarse a las personas en condición de calle fue complicado al principio, pero con el tiempo le fueron ganando confianza, ya que entendieron que sus intenciones eran buenas.

“Al principio fue un poco incómodo y difícil, pues fue invadir su privacidad, pero con el correr del tiempo logré ganarme la confianza de ellos y ahora salen a esperarme, y me reciben a veces hasta con regalitos”, asegura. Algunas de las personas a las que ayuda la llaman el “Ángel de los puentes”.

Chacón dice sentirse feliz de servir, pero triste al conocer las condiciones en las que viven muchas personas. “Yo siento ganas de llorar. La mayoría de veces no puedo evitarlo y lloro, pero mi corazón palpita a mil y siento que la sociedad es cruel al dejarlos en la obscuridad al ignorarlos”.

La guatemalteca recuerda con mucha tristeza que vio morir a una de las personas a las que ayudaba. La ambulancia que habían llamado para atenderla no quería ayudar por estar en situación de calle. “Me puse a llorar, me tocó vestirlo, ponerle zapatos y ayudar a subirlo a la ambulancia”.

El tiempo que le queda libre lo dedica a su familia, para jugar algún deporte; su preferido es el basquetbol.

Chacón también ha participado en algunos eventos sociales de Chicago. En 2014 fue nombrada como la Madre del Año y ha participado en desfiles.

En unos meses, Chacón indicó que espera viajar a Guatemala, con la finalidad de realizar un proyecto de ayuda, esta vez con un comedor que alimenta a personas que viven en las calles.

Su comida favorita siempre ha sido el rellenito de plátano, aunque disfruta todo lo que sea dulce y, por supuesto, guatemalteco.

“Al p rincipio fue un poco incómodo y difícil, pues fue invadir su privacidad, pero con el correr del tiempo logré ganarme la confianza de ellos y ahora salen a esperarme, y me reciben a veces hasta con regalitos”.

“Ayudar al que lo necesita no solamente es parte del deber, sino de la felicidad. Algunas personas se han confundido con mi labor social, creen que tengo dinero, pero no es así. La mayoría de veces trabajo con donaciones y Dios siempre provee, la mayoría de veces realizo eventos y es así como logró recaudar”.
ROSIE CHACÓN