CIFRAS CONTINÚAN EN AUMENTO

Remesas de 2019 ya superan registros de enero y febrero del año anterior

Según la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), Guatemala fue el mayor receptor de remesas familiares en Centroamérica y República Dominicana (CARD) durante el 2018. Foto La Hora/AP

Por Margarita Girón
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Durante los dos primeros meses del año, los ingresos de divisas por remesas familiares llegaron a US$ 1 mil 378 millones, cifra que supera a la registrada durante el 2018 en el mismo período cuando el ingreso fue de US$1 mil 264 millones. De acuerdo con los registros del Banco de Guatemala, (Banguat), la cifra actual supera en un 9 por ciento a la registrada el año anterior.

Los ingresos por remesas continúan marcando una tendencia en ascenso de acuerdo a los últimos 9 años, en el año 2010 las remesas de enero y febrero no superan a los montos registradas en un solo mes este año

Durante el 2018, los inmigrantes enviaron una cifra récord de US$9 mil 287 millones de dólares en remesas, que superó a los US$8 mil 192 millones que también habían reportado cifras históricas de 2017.

De acuerdo con la Organización Mundial para las Migraciones (OIM), las remesas que envían los guatemaltecos radicados en el exterior representan el 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país, aunque para la CEPAL, el porcentaje aumentó a 11.8 durante el 2018.

Según la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), Guatemala fue el mayor receptor de remesas familiares en Centroamérica y República Dominicana (CARD) durante el 2018, con una participación del 32 por ciento. Además, indicaron que el país se convirtió en el segundo con mayores ingresos a escala latinoamericana, después de México.

Aunque las remesas continúan en aumento, también se ha incrementado la cantidad de migrantes guatemaltecos que buscan llegar a Estado Unidos, durante los primeros 5 meses del año fiscal 2019, 66 mil 470 guatemaltecos han sido detenidos por la patrulla estadounidense además de 12 mil 500 menores de edad no acompañados.

De acuerdo con la CEPAL, la tasa de ocupación de los migrantes centroamericanos en los Estados Unidos es del 69.4 por ciento. En los últimos cinco años (2014-2018) se registró una cifra acumulada de 367 mil empleos generados; 170 mil de ellos corresponden a 2018 lo que se traduce en un incremento de 6.4 por ciento respecto a 2017.

PROYECTOS PARA POTENCIALIZAR LAS REMESAS SIGUEN EN PAUSA

Aunque el Ministerio de Economía, (Mineco), dio a conocer recientemente que trabajan en un proyecto que busca replicar el programa 3X1 implementado por México para potencializar las remesas familiares que llegan al país, aún no se ha presentado dicha iniciativa al Congreso de la República, según informó Byron Dardón, encardo de comunicación de dicha institución.

Según el Balance preliminar de las economías de Centroamérica y República Dominicana 2018 y perspectivas económicas 2019, publicado por la CEPAL, los indicadores asociados a las remesas a menudo tienen una connotación positiva en cuanto a su impacto, por ejemplo, su contribución al ingreso, al consumo y eventualmente al abatimiento de la pobreza de los hogares receptores, su aporte al amortiguamiento de las restricciones de divisas de la balanza de pagos, sus efectos sobre la evolución del tipo de cambio y los equilibrios de la cuenta corriente de la balanza de pagos.

Sin embargo, también acotan que las remesas y la migración son un binomio inseparable y no deja de ser preocupante que en el ámbito específico de la migración hayan surgido efectos colaterales perversos y riesgos crecientes.

Jahir Dabroy, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), señaló que las remesas continúan siendo determinantes en el país debido a la escasa posibilidad del modelo económico del país que limita la oportunidad de otorgar un empleo a las personas, dentro de ellas la poca capacidad industrial, el bajo nivel del recurso humano debido al poco acceso a la educación que limita las oportunidades y margina, optando únicamente a trabajos elementales que ya se encuentran sobre saturados.

“Las personas al no ubicar una fuente de empleo y tener la referencia histórica de que migrar a los Estados Unidos es una posibilidad de mejora sustancial, marca una relativa mejora en la calidad de vida, aunque esa afirmación no es tan cierta, pues quienes migran no tienen las condiciones idóneas en función de las jornadas laborales que tienen, los empleos no son permanentes y a veces deben compartir vivienda hasta con 20 personas para compartir gastos”, acotó.

A criterio del analista, las remesas se han convertido en una economía de subsistencia y es importante orientar a las personas en qué pueden invertir las remesas que reciben, no solo en vivienda y gastos básicos.

Para Dabroy, el hecho que los guatemaltecos continúen migrando es producto de una crisis humanitaria en donde las personas a cambio de no morir de hambre prefieren migrar, “nadie normalmente migraría si las condiciones del país no fueran las que tenemos. Sobre todo es importante analizar qué tipo de personas están migrando”, destacó.

El experto señaló que en algún momento el gobierno de Estados Unidos podría limitar la cantidad de remesas que pueden llegar al país a través de políticas bancarias o aumento en los cobros en los envíos al país, “hay que tener claridad, las remesas no pueden tomarse como un factor de crecimiento; sin embargo, actualmente son el principal motor de la economía y el sector empresarial no logra suplir lo que generan las remesas en este momento”, puntualizó.