Pueblos Indígenas de Guatemala

Rodulfo Santizo

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Guatemalteco, migrante, facilitador de procesos para fortalecer el tejido social, visor y monitor del bienestar social, multifacético, persistente, soñador por una Guatemala diferente, gestor en desarrollo.

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Este nueve de agosto se celebra “El Día Internacional de los Pueblos Indígenas” y en Guatemala debemos rendir honores y tributos a este importante segmento de nuestra población, quienes son más del 62 % de la población total del país, siendo ellos los verdaderos pueblos originarios y dueños del suelo en el que convivimos todos.

La población indígena ha sido siempre objeto de maltrato, abandono, discriminación y desamparo desde los tiempos de la colonización por medio de los españoles, patrones existentes hasta la fecha, solo recordemos que antes eran cedidos grupos de indígenas en las famosas encomiendas donde eran vendidos como mercancías, siendo parte de una escritura en donación fincas con tierras altamente productivas, donde eran obligados a trabajar a criterio del encomendero, quien los explotaba en condiciones inhumanas.

Como dice un amigo estamos en Siglo XXI y la situación para ellos sigue siendo igual, nada ha cambiado, la población indígena en Guatemala es únicamente tema de conversación para reuniones, foros, seminarios, discursos de funcionarios y políticos de turno, siendo soporte para la creación de instituciones con aparente apoyo a esta población, asignación de presupuestos que no llegan a la población necesitada.

Veamos en todos los ámbitos, campos y espacios, los menos favorecidos son los indígenas, porque no hay políticas públicas de gobierno orientadas a brindar asistencia, protección y servicios que mejoren sus condiciones de vida, principalmente los más vulnerables en las comunidades del área rural de Guatemala.

Creo firmemente que todos los guatemaltecos en un alto porcentaje tenemos sangre maya, si nos hacemos una prueba de ADN, la cual daría como resultado y muchos quedarían sorprendidos al darse cuenta de tener en mayor o menor grado sangre indígena, mezclada con africana, europea, asiática, entre otros; siendo muy pocos aquellos que se consideren puros o de sangre azul como sucede con algunas clases o grupos sociales, quienes a veces son los causantes de esta costumbre errática de discriminación, racismo y clasismo que se da en Guatemala.

Todo esto evidencia de que somos un país mestizo en su mayoría y que no nos hemos dado cuenta de la gran riqueza al ser multilingües, pluriculturales y multiétnicos, características que nos hacen únicos al tener cerca de veinte y cuatro idiomas, muy ricos en su contexto de gramática y fonética, los cuales identifican a sus regiones con sus propios usos y costumbres, evidenciados en sus valores, armonía, solidarismo, conservadurismo, lealtad y amor por su tierra a la cual rinde homenaje por siempre dirigiéndose a los cuatro puntos cardinales, con esa espiritualidad que les da la Cosmovisión Maya.

La identidad de todos los guatemaltecos está basada en la riqueza cultural de los pueblos originarios, la cual podemos ver lo colorido de sus trajes típicos, idiomas, costumbres, gastronomía, creencias, etc., misma que los guatemaltecos sin excepción nos enorgullecemos y sentimos con mucho orgullo, máxime cuando estamos en el extranjero

Su riqueza está en sus maneras de comunicación que gracias a sus esfuerzos, conservación y presión han logrado establecerlos como idiomas, establecidos con una verdadera gramatica, siendo estos el Ach’i, Acateco, Awacateco, Chatiteco, Ch’orti, Chuj, Itza, Ixil, Jacalteco, Kaqchikel, K’eqchi, Sacapulteco, Tektiteco, Tz’utujil, Uspanteco, Xinka y Garífuna, todos dentro del contexto de la Academia de Lenguas Mayas, cuyo rescate es evidente en estos tiempos, con valoración especial de Patrimonio Cultural Universal de nuestros ancestros.

Los pueblos indígenas ante el olvido tradicional de los gobiernos de turno, siguen en la búsqueda constante de alternativas de solución para solucionar sus necesidades y problemas, basados siempre en sentido comunitario que les ha caracterizado desde sus inicios, apostándole a que un día puedan ser unidos para incidir en muchos aspectos de la vida nacional, considerando que son un porcentaje de población que puede hacer cambios verdaderos si les apuestan a la unificación de criterios y actuar de manera conjunta.

Mi respeto y admiración a esos pueblos indígenas del mundo y principalmente a los de Guatemala, con quienes hemos tenido la oportunidad de compartir muchas vivencias, anécdotas y experiencias que nos sirven para tener una esperanza que un día no muy lejano verlos unificados y que actúen en un solo sentir para bien de toda Guatemala, pues recuerden nuevamente que ustedes son mayoría y si logran ponerse de acuerdo, puede haber cambios estructurales en Guatemala.

En el espacio migrante valoro mucho las formas de organización de los grupos de migrantes mayas, dando muestra de su gran espíritu de solidaridad para toda Guatemala, llevándola siempre en su mente y corazón.

Saludos amigos, todos somos Guatemala, luchemos juntos y que un día veamos un país diferente lleno de oportunidades para todos sin importar color, raza, religión y estatus económicos. ¡Sigamos defendiendo nuestra raza, la cultura y nuestras buenas costumbres!