Precaria atención

Mario Barrientos

Nací el 12 de septiembre de 1985 en la colonia abril de la zona 5 capitalina, desde niño me apasiona el deporte, la música y la comunicación, aunque esta última la descubrí siendo adolescente, pero ya la ponía en práctica de manera inconsciente en la niñez. La gran parte de mi formación académica la cursé en instituciones públicas y me gradué de Periodista Profesional y Licenciado en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), alma mater a la que estoy eternamente agradecido, estoy casado con la mejor mujer que la vida me pudo brindar, actualmente estoy residiendo en el extranjero, pero llevo a Guatemala en el corazón y no me desvinculo de la coyuntura nacional.

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POR MARIO BARRIENTOS
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En la política guatemalteca no hay voluntad para trabajar por el país, la mayoría de políticos trabajan para sus propios intereses y de terceros, impidiendo el desarrollo de un pueblo con necesidad de ser atendido desde lo más básico. La falta de voluntad deja a Guatemala en una posición precaria en cuestiones de salud, nutrición, educación, seguridad, desempleo e inversión extranjera.

El escaso trabajo que se realiza en los ámbitos anteriormente mencionados no subsana las necesidades primarias de muchas personas, la mayoría del área rural. El circo político sigue creciendo con el paso del tiempo, cada vez hay más ataques en contra de personas o instituciones, que atentan en contra de los beneficios que obtienen por estar en “el Poder”, dejando en claro el rol al que están jugando.

Con la actitud de proteger a toda costa sus intereses, olvidan el propósito por el cual el pueblo guatemalteco los eligió, por el cual están sentados en esa plaza pública. Las personas deben ser más críticas en cada situación que acontece, porque una parte de la población piensa que no le afecta y otra parte no le interesa, por falta de voluntad o por decir que es apolítica, pero nadie en este mundo es apolítico, la política nace desde el hogar.

Los impuestos que se pagan diariamente en todos los servicios o productos que se consumen, deben ser destinados a las necesidades del país, para promover su desarrollo cultural, económico, deportivo, de infraestructura y otros que sean necesarios. Desde mi punto de vista el desarrollo educativo es aquel que se debe de trabajar arduamente, pero es un secreto a voces que no se trabajará porque no conviene a una élite dominante, así aseguran la fácil manipulación del pensamiento.

Con la nula participación de los políticos en temas sociales y estatales, temas por los que el Estado de Guatemala les paga, sólo queda que cada persona de manera individual, se involucre y transforme la situación desde su entorno, cuando se entienda que no somos una población separada, como lo han hecho creer y como han trabajado para que lo seamos, entenderemos que podemos aportar nuestro granito de arena a la causa.