EL 18 DE JUNIO SE CELEBRA EL DÍA DEL PADRE EN ESTADOS UNIDOS Y EL 17 EN GUATEMALA

Padres guatemaltecos que migraron para dar un futuro mejor a sus hijos

Por Grecia Ortíz
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Miles de padres de familia guatemaltecos han dejado su país buscando un futuro mejor para su familia. Algunos tienen la fortuna de tener a sus hijos cerca, pero otros deben soportar el dolor de la lejanía, “el sacrificio más grande”, para darles las oportunidades que ellos no tuvieron. En vísperas del Día del Padre, guatemaltecos en Estados Unidos relataron a La Hora Voz del Migrante de qué manera celebran con sus familias, a pesar de la distancia.

LA TECNOLOGÍA LO ACERCA CON SUS HIJOS QUE ESTÁN EN GUATEMALA

Antonio Zacarías vive entre Guatemala y Estados Unidos. En su país están su esposa y sus hijos, pero en Norteamérica está su trabajo, el cual le permite darles una vida mejor a sus seres queridos.

Aunque no es fácil y requiere de mucho esfuerzo, Zacarías se dice un hombre con suerte, pues labora en una compañía de mantenimiento de árboles y hace tres años le dio la oportunidad de trabajar en Estados Unidos con una visa especial. El guatemalteco viaja por siete meses y regresa a Guatemala por una temporada.

Esta situación ha sido de mucha importancia para su vida, explica, porque ahora su familia se encuentra en mejores condiciones. “Me ha ayudado mucho, porque si nos vamos a la mera realidad de Guatemala, usted sabe cómo estamos, esta es una gran ayuda. Vea, en Guatemala Q100 son Q100; en cambio, US$100 es una gran diferencia”.

Zacarías dice que nunca esperó poder obtener una oportunidad laboral tan buena, por lo que considera que se trata de una bendición en su vida y trabaja con esmero sabiendo que así podrá sacar adelante a su familia.

Lo más difícil es permanecer alejado de sus seres queridos por varios meses, pero puede ir y venir del país cada año, una facilidad que muchos quisieran tener. Además, también tiene seres queridos en Estados Unidos y su trabajo le permite visitarlos.

“En el tiempo que nos toca que regresar, que es a finales de diciembre, se ve que hay una cierta tristeza en ellos -familiares-, porque mi familia y amigos que no pueden ir. Se siente la tristeza en ellos de que quisieran viajar conmigo”, expresó.

Su motivación para continuar superándose son sus dos hijos, de 5 y 7 años, quienes viven en Izabal junto a su mamá y a quienes extraña todos los días.

Zacarías trabaja ocho horas al día en New York y otros estados. Su labor es cansada y riesgosa, pero siempre está agradecido de contar con un medio para crecer y no le falta la voluntad para hacerlo.

“Toda vez hay oportunidad, hay que trabajar. La verdad, en el caso mío, yo veo a Guatemala y sé que está bien difícil. Mucha gente me cuenta, cuando voy a lavar la ropa, por ejemplo, y platicamos; me dicen: si me tengo que ir, pues me voy y voy a trabajar de hacer milpa, pero es gente que vino –a Estados Unidos- hace 10 o 15 años y les digo que – Guatemala – no está como cuando ellos se vinieron”, señaló.

SE COMUNICAN SIEMPRE

El Día del Padre se aproxima y aunque Zacarías está lejos de sus hijos para que le den algún obsequio o un abrazo, la tecnología funciona como un medio de unión. Según relató, habla con ellos a través de video llamadas, y le envían fotografías para mantenerlo al tanto.

“Eso de las video llamadas es bien importante porque las fotos que se toman me las mandan. Igual, les mando un dinerito de aquí para allá para que se compren algo, que usted sabe que para fechas especiales les sirve”, dijo.

Todo su esfuerzo asegura que vale la pena, ya que con lo que ha trabajado ha logrado superarse y se siente feliz de verlos con bien, porque sabe que la situación es difícil. Entre risas señala que sus niños están felices por dos cuartos que ha logrado construir y que ambos se disputan el que más les gusta.

“Eso de hablarnos con mis hijos es casi que a diario, no precisamente el Día del Padre. Incluso ellos ya pueden usar bien el teléfono y me mandan audios, y fotos que ellos mismos decoran, y luego me las envían. El grande ya puede escribir y el otro solo audios”, indicó.

DECIDIÓ MIGRAR PARA DARLES UN MEJOR FUTURO A SUS HIJOS

Mientras, otro padre guatemalteco, Reynor Mente, deberá recibir sus regalos del Día del Padre por medio de fotografías. Tiene diez años de vivir en Las Vegas Nevada, lejos de su familia. Actualmente trabaja dando servicios a un casino, pero para poder darle lo mejor a sus seres queridos ha desempeñado todo tipo de labores, entre ellas, construcción, jardinería, limpieza y mantenimiento.

Una de las razones por las que decidió migrar fue procurar un futuro mejor para sus dos hijos, de 11 y 14 años, quienes se encuentran en Guatemala.

Para Mente, el Día del Padre transcurre como el resto, sin ninguna actividad en especial. “El único recuerdo que tengo es que mis hijos me hacen algo especial, me mandan fotografías. Es a la distancia, pero aquí todo es trabajo y trabajo, no puede uno estar en celebraciones”, dijo.

Sin embargo, sus hijos no lo olvidan y siempre lo felicitan: “Ellos, el Día del Padre siempre me enseñan algún regalito que hacen en el Colegio y me lo mandaban en fotografías y esos son mis mejores recuerdos”, relató.

Su mensaje para los hijos de guatemaltecos migrantes es que aprovechen el esfuerzo que hacen sus padres y que aprovechen sus estudios para poder tener mejores oportunidades de desarrollo.

“Es difícil estar lejos y no tenerlos cerca, es el sacrificio más grande, pero lo he hecho por ellos – sus hijos- para que salgan adelante y aprovechen su futuro, para que sean alguien que alguna vez quise ser yo”, señaló.

AGRADECEN POR SU ESFUERZO

Bryan y Jimena, hijos del guatemalteco en tanto le enviaron un mensaje a su padre e indicaron que aunque la distancia los separe, siempre tienen presente el esfuerzo que hace por ellos.

“Aunque la distancia nos separe, tus dos hijos te agradecemos el esfuerzo y el valor que un día tuviste para irte lejos para darnos un futuro mejor. Sabemos que el amor que tú nos tienes es muy grande, sabemos que ese vacío en tenerte es muy difícil de expresar, pero Dios siempre ha estado contigo y con nosotros”, expresaron.

Finalmente agregaron que esperan en un futuro volver a reunirse con él: “Papi, en este Día del Padre te quiero decir me haces mucha falta, te quiero mucho, te amo, que Dios te bendiga. Sé que estos diez años alejados de ti han sido muy difíciles, pero para Dios no hay nada imposible de que un día estaremos contigo. Bendigo tu vida, papi”, dijeron los hermanos.

ESTADOS UNIDOS LE DEBE ALGO A ESTE GUATEMALTECO

Santiago Hernández, guatemalteco que vive en Miami, tiene el privilegio de tener a sus hijos con él. Llegó solo a Estados Unidos en 1983 y sin conocer a nadie. Comenzó trabajando en la cosecha de tomate en un campo agrícola y luego cambió a otro tipo de empleo, superándose poco a poco, de modo que hoy trabaja por su cuenta en el sector de bienes y raíces.

Una vez sus condiciones mejoraron lo suficiente, su esposa e hijo mayor lo siguieron a Norteamérica y ahí procreó dos hijos más. En su nuevo país, pudo dar a su familia mejor calidad de vida y ellos han respondido de la mejor manera: convirtiéndose en buenos estudiantes y buenos ciudadanos.

“El primero que llegó, se graduó de High School aquí en Estados Unidos. Yo lo fui a inscribir a la escuela de arquitectura porque me dijo que quería estudiar eso; pero antes de empezar se metió al Ejército en 2001, vino el 9/11 (atentado a las Torres Gemelas) y se fue a la guerra de Iraq”, contó.

Tras finalizar el contrato con el Ejército, su hijo mayor decidió seguir sus estudios, que lleva a la par de su trabajo. En tanto, el segundo laboró en Amazon y ahora lo hace para un equipo de beisbol. Finalmente, su hija terminó la High School con honores, terminó la universidad y ahora trabaja.

“Yo como padre me siento muy orgulloso de los tres. Estados Unidos me debe a mí algo, le di tres buenos ciudadanos”, dijo.

Al ver a sus hijos triunfar, dice que se siente feliz de todo lo que han logrado con esfuerzo y dedicación. El Día del Padre aseguró que lo celebran en casa, con una barbacoa en la que todos se reúnen y celebran de manera similar como cuando celebran el Día de la Madre.

“SIEMPRE HAY QUE ESTAR PENDIENTE DE LOS HIJOS”

Víctor Hugo Belteton, conocido como “El Venado”, figuró en el deporte nacional, pero un día decidió dejar el país por la misma razón que miles de guatemaltecos: para era superarse.

Sus hijas son su mayor orgullo, dice, y siempre ha procurado estar al pendiente de ellas en cualquier etapa de su vida. Por ello, en consejo que da a todos los padres de familia es no descuidar a sus hijos, aunque muchas veces, sobre todo adolescentes, parezcan alejarse.

Beltetón explica que en Estados Unidos, el Día del Padre no recibe la misma atención que el Día de la Madre, pues transcurre como cualquier otro.

“Muchas veces te das cuenta que el Día del Padre en Guatemala sí se hace, pero es menos pomposo – que el de la Madre-. Aquí se celebra el Día del Padre el tercer domingo de junio y es un día común y corriente”, refirió.

“En el tiempo que nos toca que regresar, que es a finales de diciembre, se ve que hay una cierta tristeza en ellos – familiares-, porque mi familia y amigos que no pueden ir. Se siente la tristeza en ellos de que quisieran viajar conmigo”.
ANTONIO ZACARIAS

“Ellos, el Día del Padre siempre me enseñan algún regalito que hacen en el Colegio y me lo mandaban en fotografías y esos son mis mejores recuerdos”.
REYNOR MENTE

“Yo como padre me siento muy orgulloso de los tres. Estados Unidos me debe a mí algo, le di tres buenos ciudadanos”.
SANTIAGO HERNÁNDEZ

“Muchas veces te das cuenta que el Día del Padre en Guatemala sí se hace, pero es menos pomposo – que el de la Madre-.  Aquí se celebra el Día del Padre el tercer domingo de junio y es un día común y corriente”.
VICTOR HUGO BELTETÓN “EL VENADO”