Otra crisis agobia y conmina El Salvador

José Antonio Guardado

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Soy José Antonio Guardado Martínez, nací el 17 de enero de 1959, originario de la República de El Salvador, de padres campesinos. Licenciado en Administración de Empresas y Teología Evangélica, interesado en el tema de Migrantes y Refugiados.

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Lic. José Antonio Guardado Martínez
Cédula de Identidad R No. 20160141.

En cada época y diferentes gobiernos o partidos políticos que han gobernado en El Salvador les han aquejado diferentes males.

Recuerdo los malos gobiernos que dirigían militares porque venían de un grupo que se le llamaba o llamó “La Tandona”; quienes obligaron al pueblo a tomar las armas surgiendo así la guerra fratricida que cobro más de 75 mil vidas inocentes.

El último golpe de estado de 1979 en medio de esa efervescencia y el pueblo siempre sufriendo, disque en transición y camino a la democracia se instala lo que se llamó la dictadura verde o la danza de los dólares verdes.

Para luego es tarde, se firma la paz donde se unen dos bandos enemigos acérrimos y se da inicio a largos años en que la derecha gobierna y sigue el saqueo del Israel de Centro América. Se organiza y destapa el cáncer social – pandillas que por hoy tienen de rodillas al país.

Y comienza mi tribulación obligándome a ser un migrante más que se refugia en diferente país. Para después aquellos que destruyeron la Patria y hasta mataron vacas y otros que llegan al poder y dan el empoderío terrorista a las pandillas; quienes han asesinado, secuestrado y extorsionado a diestra y siniestra.

En medio de la corrupción mezclada con demagogia “Cae Mercedes” o el pueblo como instrumento de un nuevo gobierno o forma de gobernar que por hoy al no aprobarle $109 millones de dólares para seguridad irrumpe en la Asamblea Legislativa y llama a la insurrección acuerpado por el Ejército, conmina a diputados a aprobar un préstamo en incita a que el pueblo actúe.

Surgiendo así una situación grave el choque entre dos poderes: Ejecutivo y Legislativo causando preocupación en diferentes sectores, debido a la intervención de militares y policías que se sumaron a la posición del mandatario de turno, algo que no ocurría desde el fin de la guerra civil, en 1992 que lo ha vuelto a recordar la Prensa Nacional e Internacional. Como refugiado me atrevo a asegurar que una u otra crisis agobia y conmina El Salvador.

En río revuelto ganancia de pescadores y nosotros como pueblo preferimos escapar porque todos o sea la clase política es más de lo mismo. Por décadas han surgido planes de seguridad que los que han generado es fama y la legalidad de los pandilleros como una clase social indeseable pero respaldada por todos los políticos del pasado, del ayer y el presente.

O sea, se sigue disfrutando con la danza de los dólares, disque serán utilizados para devolver la paz y tranquilidad al pueblo salvadoreño. Mientras tanto políticas a favor o para contrarrestar en verdad la migración duermen el sueño de los justos.

Solo queda esperar que la Honorable Corte Suprema de Justicia -CSJ-, de El Salvador después de suspender el acto reclamado resuelva a favor declarando inconstitucional todo lo actuado por el Ejecutivo, el domingo 9 del presente mes y año, en su intento por concretizar un golpe de Estado contra el Órgano Legislativo. Esperamos como salvadoreños en el exilio que la respuesta sea apegada a derecho ratificando la constitucionalidad del Estado o República de El Salvador.