HONDUREÑO TRABAJA EN ESPAÑA CUIDANDO ANCIANOS

Obed: “En los países de destino hacemos una aportación muy grande”

Por Douglas Cuevas
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Muchas de las historias de migración tienen como punto de destino los Estados Unidos, pero otros deben ir aún más lejos, como ocurrió con Obed, un joven hondureño que se vio obligado a migrar cuando tenía 20 años y ya lleva más de 5 viviendo en España, según el relato que recogió la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que impulsa la campaña “Soy Migrante”.

Obed recuerda que cuando tenía 19 años se vio obligado a abandonar los estudios por problemas económicos y debía de ayudar a su familia con los gastos, pero por ser muy joven y no tener experiencia nadie le dio el beneficio de la duda.

“Busqué y busqué cada día durante mucho tiempo pero no logré encontrar. Mi madre estaba en Madrid. Yo nunca me había planteado salir de Honduras, nunca se cruzó por mi cabeza. Pero mis padres me sugirieron que me marchara porque creyeron que era la mejor opción para trabajar y terminar mis estudios más adelante” recuerda Obed, quien llegó a España en noviembre.

“Después de dos años y medio sin vernos, fue muy emocionante el reencuentro con mi madre en el aeropuerto. Pero la verdad es que después apenas nos veíamos. Ella tenía tres trabajos: limpiaba una casa en la mañana, una oficina en la tarde y cuidaba a una persona mayor en la noche”.

Pero el reencuentro duró poco, a los 10 meses su madre tuvo que regresar a Honduras porque ya no contaban con la persona que se encargaba de velar por los cinco hermanitos menores de Obed…nuevamente se alejaron.

“Tenía apenas 20 años, no tenía experiencia y me encontraba en una situación irregular. Iba a buscar trabajo y me decían: “eres muy joven, no tienes referencias profesionales y no tienes papeles”. Me sentía fatal, pensaba “¿cuándo voy a empezar a cumplir mis metas?” se cuestionaba.

La situación siguió de esa forma hasta que la vida por fin decidió sonreírle al joven hondureño para que tuviera una fuente de empleo.

“Por fortuna, me aceptaron en un curso intensivo de geriatría. Cuando lo finalicé me salió la oportunidad de trabajar cuidando de una persona mayor. Con esa persona sigo trabajando hasta el día de hoy”.

Obed resalta que lo que él y muchos otros indocumentados hacen es más que un simple trabajo, porque aportan más que solo una mano de obra.

“En los países de destino, las personas migrantes hacemos una aportación muy grande. Muchos extranjeros en España se dedican a cuidar, como yo, a personas mayores que, en ocasiones, están desatendidas por sus familias. Aportamos mucho a estas personas porque les hacemos compañía y les damos cariño”.

REGULARIZA SU ESTATUS MIGRATORIO
Gracias a ese empleo fue ahorrando hasta que juntó el dinero suficiente para hacer los trámites necesarios para regular su situación en Europa y poder ir, aunque sea de paso, a su querida Honduras.

“A los 5 años logré regularizar mi status migratorio. El mismo día que me entregaron mi carné de residente compré mi boleto para ir de vacaciones a Honduras. Ha sido el mejor viaje de mi vida. Estaba tan contento que no quería ni regresar a Madrid. Pero para poder seguir ayudando a mi familia tenía que volver a España. Con lo que yo gano aquí puedo resolver mi vida y ayudar a mi familia” cuenta.

Obed se siente una mejor persona luego de que la vida le puso una serie de pruebas y pesar de que ha logrado ir superando cada una de ellas, envía el siguiente mensaje a los que como él, han tenido que emigrar.

“Lo más importante es que, dondequiera que vayas, conserves tu esencia y que aprendas a respetar a cada quien”.