LEYES MIGRATORIAS IMPIDEN SU REGRESO LEGAL A EE. UU.

Migrar, retornar y enfrentarse a la negación de la visa: el caso de Suceli y miles

Por Grecia Ortíz
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Luego de vivir en Estados Unidos durante cinco años, Suceli* volvió a Guatemala con su bebé de dos años. Tenía la ilusión de hacer las cosas bien y solicitar una visa de turista que le permitiera visitar a su familia en ese país; sin embargo, a pesar de haberlo intentando no lo logró. Su caso no es aislado, muchos migrantes vuelven al país pero al no poder establecerse, intentan regresar a EE. UU., algunos de manera legal, pero no siempre es posible.

Suceli asegura que no tenía intención de quedarse a vivir porque su sueño era continuar sus estudios en su país.

Sin embargo, con el paso del tiempo esa perspectiva ha cambiado y ahora, luego que le negaran la solicitud que realizó, sus esperanzas se han visto reducidas e incluso ha considerado emprender de nuevo el peligroso viaje que la llevó a migrar de manera irregular a EE. UU., hace cinco años.

A decir de Suceli, la pobreza y falta de oportunidades la hicieron migrar. En Guatemala, su familia ha sobrevivido con los escasos recursos que les genera una pequeña farmacia.

La situación de su familia se refleja en la última encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística en 2014, que refiere que casi un 60 por ciento de guatemaltecos vive en condiciones de pobreza, la mayoría de ellos están ubicados en el área rural.

Según Félix Pérez, guatemalteco radicado en Huehuetenango y migrante por varios años en EE. UU., ese caso no es aislado, puesto que varias personas que retornan intentan dejar el país nuevamente, ante la situación económica y compleja del país.

Pérez explicó que la desesperación ha motivado a que las personas pongan en riesgo sus vidas e incluso ha sabido de casos en los que atentan contra su integridad física.

José Ordóñez de Te Conecta opinó que a medida que el flujo migratorio aumenta, las oportunidades laborales para las personas escasean y eso hace que estas piensen nuevamente en la migración como una salida.

“Cuando migré iba triste por dejar a mi familia aquí”, cuenta Suceli, quien vivió cinco años en Estados Unidos. Tomó la decisión de irse en parte motivada por su situación económica, recién se había graduado como Bachiller y no encontró trabajo.

Además, la guatemalteca, quien es originaria de San Marcos, tenía pensado reunirse con su esposo en aquel entonces. En entrevista para La Hora Voz del Migrante, la marquense relató parte de las dificultades a las que se ha enfrentado desde retornó a Guatemala.

Hace cinco años, el viaje que hizo tuvo un costo de unos Q50 mil, que en su mayoría fueron pagados por su esposo quien la animó a viajar.

“-Mis papás- me decían que no me fuera, usted sabe que uno va peligrando su vida”, explicó al consultarle sobre cómo se despidió de su familia.

La entrevistada recuerda su travesía como migrante indocumentada: “cuando íbamos a cruzar el Río -Bravo-, nos escondimos de Migración, también de los animales porque ya ve que es desierto y en ese monte hay muchos… a nosotros fueron los coyotes los que se acercaron, pero como iban hombres estuvieron pendientes con palos grandes para que no se nos acercaran”, recordó.

Durante el tiempo que vivió en el extranjero, tuvo una mejoría en su vida, había logrado ganar un salario mejor y ayudaba a su familia con remesas.

EL RETORNO A SAN MARCOS JUNTO A SU HIJO

Sin embargo, luego de meditarlo decidió retornar a Guatemala, sabía que su vida no sería la misma y ahora más, porque volvía junto a su bebé de dos años que nació en Estados Unidos.

El viaje de vuelta no fue igual al que hizo hace unos años, esta vez fue en avión, compró su vuelo y con unas maletas y sus pertenencias emprendió una de las etapas más difíciles de su vida.

Otra de las razones que la hizo volver fue la salud de una de sus hermanas. Además tiene la intención de hacer bien las cosas desde su país, quería estudiar nuevamente y solicitar una visa que le permitiera volver pero de manera regular a visitar a su familia.

Sin embargo con el tiempo, esa ilusión se ha desvanecido.

SOLICITÓ UNA VISA PERO SE LA NEGARON

Luego de volver al país, a los dos meses, la guatemalteca intentó obtener una visa. Al hacer el trámite expresó que su intención era ir de visita únicamente a EE. UU., ya no pensaba en quedarse.

No obstante, luego de hacer la solicitud y esperar un mes por la entrevista y pagar el costo del trámite (mil 184 quetzales), el cónsul que la entrevistó en la Embajada le refirió que por el momento su solicitud no podía ser aprobada y debía esperar un tiempo de “perdón” para realizarla nuevamente.

Suceli comentó que al momento de realizar la solicitud siempre eligió decir la verdad, esperaba una respuesta diferente a la que recibió, ni siquiera le dio tiempo de dar explicaciones.

Al saber de esta negativa la guatemalteca se decepcionó pero pensó que todo estaría bien si era paciente. Además sus planes de estudiar aún siguen en pie.

SU BEBÉ SE ENFERMA CON FRECUENCIA Y AHORA SE SIENTE DESESPERADA

Con el paso de los meses la desesperación se ha convertido en una constante en su vida, su situación económica depende mayormente de las remesas que recibe, dinero que utiliza para comprar los alimentos de ella y su bebé.

“Al principio me sentía bien en Guatemala, pero de ahí mi niño se empezó a enfermar mucho, lo llevé la semana pasada con una pediatra y el clima le hace mucho daño, se me enferma mucho, es un poco difícil porque mi esposo está allá y me manda dinero pero no es lo mismo, he gastado mucho, hasta Q2 mil en remesas y si él no me mandara no sé qué haríamos”, dijo.

En ocasiones anteriores La Hora Voz del Migrante ha destacado el aporte que hacen los migrantes a través de las remesas familiares, en alimentación, salud, educación y sostenimiento del hogar, sin estos ingresos, la situación sería peor.

La entrevistada no solo muestra su preocupación por la salud de su hijo. Reconoce que la salud pública en Guatemala es deficiente y no existe tanta confianza en los centros de salud del sector.

“Aquí lo que pasa es que no hay tantas oportunidades, pero allá uno gana en dólares y en una semana hace varios dólares y hasta manda”, comentó.

Suceli entiende que seguir la ley siempre es vital y sabe que quienes están de manera regular en EE. UU. tienen más oportunidades en el extranjero, pero la negativa y experiencia de lo que encontró en Guatemala la desanima.

“Yo le he dicho a mi esposo que estoy desesperada, pero él me dice que ilegalmente no quiere que yo me vaya. Ya me dijo que le da pena y miedo que me arriesgue, pero yo la verdad ahora estoy agarrada a eso de la Lotería de Visas y espero que me digan algo bueno”, expresó.

SE AFERRA A UNA RESPUESTA POSITIVA

Recientemente decidió participar en la Lotería de Visas que la Embajada de EE. UU., en el país ofrece a los guatemaltecos, su esperanza es ser una de las seleccionadas y así poder migrar de manera regular.

La respuesta para saber si fue seleccionada en el proceso se conocerá hasta mayo del próximo año, el procedimiento ofrece a los beneficiados una visa del tipo migrante, que otorga la oportunidad a las personas de hacer un trámite al que no todos pueden acceder.

La plataforma recibió solicitudes durante el mes de octubre. Para participar se debían cumplir algunos requisitos como ser ciudadano guatemalteco y contar con una profesión de nivel diversificado, entre otros. Esa es ahora su esperanza.

ATIENDE LA FARMACIA DE LA FAMILIA, PERO ESO NO ES SUFICIENTE

Para Suceli cuidar de su bebé es una prioridad, también apoya a su familia en una pequeña farmacia que es de su propiedad, los ingresos que reciben sirven para el mantenimiento del hogar, sin embargo comenta que no es mucho lo que ganan a diario.

“Esto de mi niño es lo más difícil de verdad, hasta bajó de peso y verlo enfermo me hace desesperarme, no encuentro oportunidad, tal vez en una ciudad se encuentran más cosas pero en una aldea no hay casi nada, las remesas nos han salvado con todo esto”, explicó.

Suceli quiere superarse, pero de momento no ha encontrado las oportunidades que puedan adecuarse a su vida de madre, su deseo es estudiar un idioma y le gustaría que alguna entidad ya sea de Gobierno o de la iniciativa privada ofreciera estos servicios a retornados, pero eso hasta ahora no se ha enterado de nada.

En el lugar donde vive se pueden observar viviendas con amplias construcciones, las que atribuye a las remesas que envían los migrantes, “aquí en el municipio han hecho muy bonitas casas, pero gracias a Estados Unidos esto se ha podido lograr”.

HASTA SEPTIEMBRE PASADO, SAN MARCOS OCUPABA EL SEGUNDO LUGAR EN RETORNOS

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) refiere que de enero a septiembre de este año se habían registrado un total de 70 mil 907 deportaciones a Guatemala provenientes de México y Estados Unidos.

Por departamento, San Marcos ocupa el segundo lugar de retornos, con 11 mil 892 casos, superado solo por Huehuetenango con 14 mil 103.

La OIM, señala que en municipios de Tacaná, Concepción Tutuapa y Tajumulco se han reportado cifras arriba de las mil personas retornadas.

Los datos de la encuesta del INE de 2014 apuntan que en el departamento de San Marcos un estimado del 60.2 por ciento de población vivía en condiciones de pobreza, aunque el mismo es superado por Quiché, Totonicapán, Huehuetenango y otros.

LAS PERSONAS SE ENDEUDAN Y AL SER DEPORTADAS INTENTAN MIGRAR DE NUEVO

Félix Pérez, un guatemalteco originario de Huehuetenango que retornó hace algunos meses al país, explicó que la situación para los deportados es bastante compleja.

Cuando vuelven a sus casas, la mayoría vuelven a trabajar las tierras que les quedaron, tras los préstamos que hacen para pagar su migración o se vuelven trabajadores de fincas buscando cómo sobrevivir.

“Se desesperan… lo que todavía les queda lo venden y los vuelven a deportar, hasta más endeudados he sabido yo, hay gente que hasta se han ahorcado y tomado veneno, por las deudas, se quitan la vida porque no pueden pagar”, comentó.

GOBIERNOS TIENEN A LOS DEPORTADOS EN EL OLVIDO

A decir de Félix, el problema es que las personas al ser deportadas a Guatemala vuelven a la misma situación, incluso en peores condiciones porque regresan endeudados y vulnerables, pues no encuentran oportunidades.
“No encuentran oportunidades, los gobiernos los tienen olvidados, las instituciones por ejemplo Conamigua que supuestamente deberían ayudar, orientar, fortalecer o capacitar a migrantes, en papel eso existe, pero la realidad no es así”, dijo.

Por ello refiere que todo se vuelve complejo porque no existen programas en donde se pueda encontrar un trabajo para los migrantes, porque nadie les pregunta que capacidades pueden aplicar por su experiencia.

“Los prestamistas se aprovechan de los migrantes, porque saben que estando allá -Estados Unidos- los migrantes, pagan la deuda que adquieren, no importa cuánta deuda tengan, pero la pagan en un año”, indicó.

De Huehuetenango migran a diario, una situación que no ha cambiado en los últimos años, relata.

“Al menos de Todos Santos, de lo que sé, se van unos dos o tres personas a diario… por falta de trabajo, los jóvenes más que todo miro a muchos y que están estudiando y quieren un trabajo y no consiguen uno. Se están graduando de maestros y peritos”, expresó.

LAS PERSONAS SIEMPRE TIENEN EN MENTE REGRESAR A EE. UU.

El connacional Bryant Paredes dijo que ha conocido a varios guatemaltecos retornados, quienes sienten mucha vergüenza de volver al país.

“Lo que más quieren es llegar y poner un negocio y que los miren allá que pudieron hacer algo positivo. Pero lo que he escuchado es que están muy limitados en Guatemala, el país en sí y el Gobierno de Guatemala nunca ha pensado en planes de trabajo para los retornados”, relató.

Paredes también ha observado que los grupos de retornados (que se organizan con el fin de apoyarse) han surgido por iniciativa propia y no por el Estado.

“Nunca hemos visto que exista un plan de trabajo y por eso muchos se quieren regresar…he escuchado de gente que ha vuelto golpeada y tampoco tiene ayuda”, comentó.

El miedo, según Paredes, siempre radica en que las personas creen que no pueden salir adelante en Guatemala, “en el país es bien difícil entrar de nuevo al círculo económico y los guatemaltecos que viven allá se encuentran con este shock, de fobias, miedos”.
La idea de los deportados, en la mayoría de casos según Paredes, es regresar a Estados Unidos.

OPORTUNIDADES DE EMPLEOS PARA RETORNADOS SON ESCASAS

José Ordóñez, de Te Conecta, una organización sin fines de lucro que apoya a migrantes retornados al país a capacitarse y encontrar un empleo, ha percibido un aumento de personas que vuelven al país.

Ordóñez cree que la perspectiva para quienes son deportados en el país sigue siendo la misma y usualmente son personas jóvenes, en los últimos días incluso comentó que se han contabilizado hasta cuatro vuelos diarios.

“Bueno la verdad que es un problema porque las oportunidades la verdad están relativamente escasas y aunque existen opciones, no son el mismo número acorde al flujo migratorio que estamos viendo”, opinó.

Al mismo tiempo, afirmó que con frecuencia los retornados que han recibido, en diferentes oportunidades, han manifestado su intención de migrar nuevamente.

Desde Te Conecta se ha detectado que los migrantes tienen experiencia en cocina, enfermería, construcción y otros. Aunque la situación es difícil han tenido casos en el último mes en los que ha tenido oportunidades de empleo para ellos en hoteles y en el Aeropuerto Internacional la Aurora.

Con la finalidad de apoyar, hay voluntarios que esperan a los retornados para proporcionarles información de los servicios que prestan de manera gratuita.

“Damos capacitaciones gratuitas y también orientación laboral de cómo comportarse en una entrevista, qué decir y qué no decir… la verdad es que queremos darles las herramientas”, relató.

Para quienes deseen información, pueden solicitar más detalles en las redes sociales de Te Conecta.

QUIENES SOLICITEN EL BENEFICIO DE ASILO POLÍTICO, DEBEN CUIDARSE DE NO SER ENGAÑADOS

El migrante guatemalteco Juan Carlos Pocasangre, desde Nueva York, comentó que las posibilidades de obtener una visa, luego de haber permanecido en EE. UU., de manera irregular son reducidas.

“Si yo entré ilegal tendría que estar diez años en Guatemala y esa es la multa de haber entrado ilegal…es imposible ahora… lo que sí están haciendo algunos abogados de inmigración y que es malo, es que aplican asilo político, pero si de verdad aplicara eso, se lleva de 10 a 25 o 35 años para que le den la residencia permanente”, dijo.

Por ello Pocasangre señala que es indispensable que quienes busquen este beneficio no se dejen engañar por personas sin escrúpulos.

EXISTEN ALGUNAS OPCIONES

El guatemalteco Julio Villaseñor expresó que los migrantes guatemaltecos que radican de manera irregular en EE. UU., pueden buscar su regularización mediante la ley Nacara de 1997, siempre y cuando hayan entrado antes de 1990 a ese país.

Otra de las opciones es que si tiene un familiar directo, ya sea un ciudadano estadounidense o residente, podrían ser elegibles.

No obstante, las opciones son limitadas y quienes deseen hacerlo no tienen más oportunidades.

“Los programas se acabaron, pero ahora la inmigración irregular ha seguido y la tendencia es que vinieron mujeres, o mujeres con niños o solos y entonces toda esa gente tiene un proceso que debe ser dilucidado en las cortes”, comentó.

Todos los casos son diferentes, porque incluso Villaseñor ha sabido de casos de personas que recién llegaron a Guatemala y sus visas son aprobadas por un oficial de inmigración, “antes era distinto”.

*Se omite el nombre para guardar la seguridad del entrevistado.

SE PRESTA POCA ATENCIÓN A LA POBLACIÓN RETORNADA

La profesional Claudia Barrientos, abordó en la Revista Análisis de la Realidad Nacional, del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Ipnusac), la situación de los migrantes retornados.

“El Estado de Guatemala, la academia, las organizaciones de la sociedad civil, y la ciudadanía en general, prestan poca o nula atención a esa población retornada, cada vez más numerosa. Después de un magro “evento de recepción” a los deportados que vienen vía aérea desde USA, se les deja solos, abandonados a su suerte”, refiere la académica en el artículo, “La incontenible inmovilidad humana”.

De acuerdo con Barrientos, luego de salir de las instalaciones ya sea de las Fuerza Aérea Guatemalteca o del Centro de Recepción de deportados de Tecún Umán, el migrante guatemalteco sale sin ningún tipo de apoyo efectivo o la esperanza de alguna oportunidad de empleo.

Por eso indica que “es necesario visibilizar a la persona retornada, escuchar desde su propia voz su postura, sus experiencias, acercarnos a ellos desde un enfoque más amplio humano que el puramente estadístico”.

VIVIR DE MANERA IRREGULAR CONLLEVA IMPEDIMENTO DE INGRESO A EE. UU.

Un oficial del consulado de la Embajada de la EE. UU. en Guatemala explicó que las solicitudes de visas de no inmigrante se aceptan en cualquier momento, sin embargo las personas que vivieron de manera irregular en EE. UU., deben considerar esta situación al momento de realizar el trámite.

El oficial indicó que las personas deben considerar el tiempo que vivieron de manera irregular, puesto que los impedimentos para ingresar a EE. UU., van desde 3, 10 o más años. El perdón puede solicitarse al momento en que se realiza la entrevista que se programa, aunque esto no garantiza ningún tipo de respuesta. Esto sería para las visas de no inmigrante.

No obstante, quién lo desee hacer, debe considerar que no existe ningún formulario que hable de una solicitud de este tipo que sea específica para esto.

En Guatemala, explicó, son más comunes los castigos de tres años, por permanencia de entre seis meses a un año de estadía sin documentación regular en EE. UU., seguido de la prohibición de entrada de 10 años. Incluso hay casos en los que las sanciones resultan ser más severas o permanentes, principalmente cuando existen delitos que se hayan cometido.

En cuanto a las visas de inmigrantes, el proceso de petición de perdón se realiza de diferente manera, incluso a través de un abogado, dado que es un proceso distinto al anterior.

Las visas que otorga la Embajada de EE. UU. en Guatemala se dividen entre el tipo no migrante y de inmigrante, que se dividen por motivos de viaje y que deben ser solicitados de acuerdo a la necesidad de la persona.

El funcionario indicó que a diario son cientos de personas que se acercan a hacer una solicitud de visa y añadió que ahora existe la posibilidad de renovación de visa de no migrante, mediante mensajería, lo que aumenta la posibilidad de procesar solicitudes.

CONOZCA MÁS DEL PROCESO DE PERDÓN Y PARA QUIÉNES APLICA

El migrante guatemalteco Marvin Otzoy explicó que este proceso de “perdón” es exclusivo para personas a quienes un familiar ciudadano estadounidense los reclama y además existe un proceso migratorio.

El trámite conocido como “Waiver for inadmissibility”, del que se puede obtener más detalles en la página oficial del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés), se puede hacer cuando una persona cruza sin documentación las fronteras de dicho país.

Este proceso “Se hace cuando la persona ha pasado sin ser chequeada o revisada por ningún oficial de inmigración para darles permiso de estar, en otras palabras han pasado sin permiso de formalizar su situación y necesitan pedir ese perdón”.

El perdón, indicó Otzoy, se debe completar antes que la persona salga del país y en oficinas de inmigración, para que su situación no se tarde tanto, “pueden llegar a varios años de sanción y esto solo lo pueden hacer ciudadanos de EE. UU.”.

“Hay que aclarar que este perdón únicamente lo pueden pedir ciudadanos de Estados Unidos y solo para familiares inmediatos”, comentó.

Se debe llenar el formulario y luego mostrar credibilidad del perdón, explicando la situación que lo lleva a pedir perdón, posteriormente el trámite continúa.

Sobre el caso de quienes no tienen un familiar con ciudadanía, explicó que no se conoce una petición como esta y que sea de manera formal. Otzoy también hizo un llamado a que las personas estén atentas a posibles estafas migratorias.