Marcos y su huella en Olintepeque y EE. UU. con sus barberías

Desde Maryland, Estados Unidos, Marcos Pérez, un guatemalteco indocumentado originario de Olintepeque, Quetzaltenango, conversó con La Hora para relatar cómo ha destacado en la profesión de barbero en el extranjero, un oficio en el que incursionó siguiendo los pasos de su padre de forma empírica y que ha mejorado de forma profesional al pasar de los años.

Su principal sueño es impulsar su propia barbería en EE. UU e inaugurar otra en Guatemala, para generar fuentes de trabajo y así poder ayudar a sus paisanos, tanto en el extranjero como en Guatemala.

El connacional es el tercer hijo en su familia y fue su papá quien le enseñó el oficio; aunque al principio le fue difícil aprender por su corta edad, siendo apenas un niño daba sus primeros pasos en el arte de la barbería, su papa siendo su principal mentor e inspiración para aprender, aunado a eso la economía de su familia era muy limitada y complicada a la vez.

Para apoyar en casa él tenía que trabajar medio tiempo en una carnicería de un amigo realizando limpieza y siendo auxiliar de destace en el rastro. Por las tardes estaba en la barbería aprendiendo y ayudando a su papa.

“Yo era pequeño, y trataba de ayudar en los gastos de la casa, sabia la difícil situación económica familiar”, afirmó.

QUEDA A CARGO DE LA BARBERÍA FAMILIAR

Sin embargo, explicó que lamentablemente su papa muere en el año 2008, cuando apenas empezaba en la barbería.

Luego del fallecimiento de su padre, la barbería “Barbería Marcos”, quedó a su cargo, con el mismo nombre que le otorgo su papá.

No obstante, la barbería tenía solo lo necesario para trabajar, “era algo sencillo, un espejo, una silla de plástico y unas máquinas antiguas, pero con muchas ganas de emprender”.

El recuerda que previamente su papa lo había inscrito en el “Colegio El Ciem”, institución enfocada en apoyar a los estudiantes para aprender un oficio u arte, en este caso la barbería, pues la idea era que profundizara su aprendizaje en el corte de cabello.

“Me quedé ahí internado, perdí el miedo, los profesores vieron mi esfuerzo, y capacidades finalizando con éxito mi formación como Barbero Profesional en el arte de la Berbería”, destaca.

SE PROPONE SALIR ADELANTE CON SU TALENTO
Mantener el negocio que su padre había iniciado, y pagar la renta del local cada mes fue uno de los primeros retos que su familia enfrentó, pues debía apoyar en los gasto del hogar.

Al principio, dice que se desesperaba porque apenas estaba aprendiendo a cortar cabello cuando se queda solo al frente del negocio familiar y la confianza de los clientes era poca porque lo veían muy niño, y el ingreso económico que generaba no alcanzaba para suplir sus necesidades, el deseaba aportar más a sus seres queridos.

“Mi mamá también trabajaba lavando ropa ajena, una mujer esforzada y valiente liderando nuestra familia cuando papa murió” pero prácticamente en término de dos años, la barbería empezó a tener un crecimiento significativo, esto es gracias a Dios”, añadió.

El guatemalteco trabajó duro junto a su madre, para que pudiera sostener económicamente a toda la familia, ahora las cosas han cambiado gracias al esfuerzo familiar, pero especialmente con el favor de Dios.

EMIGRA A ESTADOS UNIDOS BUSCANDO EL SUEÑO AMERICANO

Al pasar los años siendo ya un joven, su necesidad económica fue mayor, desesperado por salir adelante y mejorar su calidad de vida y la de su familia decide emigrar a Estados Unidos en busca del sueño americano.
Marcos vivió en Washington D.C. por un tiempo ahí vio que había oportunidades de ampliar su conocimiento de barbero, había gente de talla internacional, como El Salvador, Honduras, Nicaragua, Brasil, Argentina, y entre otros países.

Por eso afirma que le da gracias Dios por esa oportunidad de estar en ese país y esa fue una circunstancia que describe como “mágica” para ampliar sus conocimientos, “me gusta aprender más de otras personas”, afirmó

UNA MALETA DE ILUSIONES

Actualmente vive en Maryland y asegura que el camino no ha sido sencillo, ha tomado tiempo adaptarse al sistema y leyes de ese país, pero sobre todo ejercer el arte de la barbería.

También explicó que llego a ese país con la maleta llena de ilusiones y objetivos: “mi primer trabajo fue electricista, me iba a las seis de la mañana y regresaba a las dos de la tarde, tomaba un baño y luego me iba a la barbería por la tarde, así trabaje doble jornada al llegar a este país ahora me dedico tiempo completo a la barbería”, explicó.

El guatemalteco destaca que las personas de su comunidad en Maryland ya lo conocen y que incluso realiza actividades sociales de corte de cabello. “Mi sueño es la apertura de mi propia barbería aquí en Maryland, Estados Unidos”, mencionó.

Marcos señala que, a diferencia de Guatemala, los barberos en el extranjero deben portar licencia o permiso para ejercer el arte, esto toma tiempo para obtenerlo, por ahora se encuentra trabajando en una barbería ubicado un Centro Comercial de Maryland, esperando con ansias que llegue el día que se haga realidad su sueño en el extranjero.

“Extraño mi Pueblo Olintepeque, espero regresar pronto para disfrutar del calor de mi familia, por ahora estoy enfocado a realizar lo trazado”, afirmó.

INCENTIVA Y CAPACITA A SUS HERMANOS PARA LA BARBERÍA

Para el connacional lo que ha logrado, es parte de un esfuerzo en familia y con emoción resalta que sus hermanos Henry y Ericka Pérez conocida como Lady Barber han progresado en el ámbito de la barbería de forma Profesional, él fue quien les enseño a cortar cabello, ahora ellos atienden la barbería que dejo su padre como legado, “Barber Shop Marcos”
También señala que ee siente orgulloso de ellos por todo lo que han logrado hasta el día de hoy, su hermana Ericka ha obtenido el segundo lugar en el evento Magno de Batalla de Barberos en Guatemala, quien se ha catapultado como Lady Barber a nivel internacional.

El guatemalteco, por supuesto no olvida a sus seres queridos, pues les ha enviado herramientas recientes y de última tecnología posibles para proporcionar un buen servicio al cliente.

“Equipo que yo no tuve cuando estaba en Guatemala, y lo difícil que es hacer un buen corte sin ello, para mí ayudar a mis hermanos ahora es una bendición”, remarcó.

EL DINERO NO ES LO ES TODO EN LA VIDA

También afirma que el dinero no lo es todo en la vida y que lo más importante siempre será su familia, él sabe que es perder a un ser muy querido, quien fue su padre, por eso dice “hay que apreciar a nuestra familia, ya que siempre necesitaremos ayuda los unos de los otros, mis hermanos han progresado mucho, y por eso estoy agradecido con Dios, a mi hermana Ericka –Lady Barber Ericka, con quien La Hora conversó recientemente.

Su recomendación para quienes empiezan en el oficio de la barbería es confiar en Dios, en uno mismo y proponerse metas, las cuales podrán alcanzar, porque con su esfuerzo tendrán su recompensa.

“Me siento orgulloso ser de Coludo (Olintepeque), Quetzaltenango, Guatemala, le envió un saludo a todos mis paisanos”, puntualizó.