Malversación y transparencia…

José Antonio Guardado

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Soy José Antonio Guardado Martínez, nací el 17 de enero de 1959, originario de la República de El Salvador, de padres campesinos. Licenciado en Administración de Empresas y Teología Evangélica, interesado en el tema de Migrantes y Refugiados.

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A manera de recordatorio a la casta política de la tierra que me vio nacer y está tierra del mundo Maya o tierra del quetzal que me ha dado abrigo de manera temporal o definitiva les recuerdo o refresco su memoria, porque pareciera que todos tienen Alzheimer.

Ambos pueblos ante la pandemia estamos exigiendo que no sigan con la malversación y que por lo consiguiente a gritos pedimos transparencia y por ello aclaro y transcribo esos dos conceptos o significado en su orden para que no olviden y sigan fallando ante el compromiso jurado al momento de tomar posesión de sus cargos.

1.- Malversación; “La malversación de fondos es un delito grave, castigado con penas de cárcel”, “El defalco o malversación es el acto en el que uno o más individuos se apropian indebidamente de valores o fondos que les han sido confiados en razón de su cargo. Es un tipo de fraude financiero. Puede referirse tanto a caudales privados como públicos” Si se entiende este concepto los fondos del Estado no están o deben gastarse de manera discrecional. Son dineros del pueblo y que hoy en estos momentos valdría la pena devolver a quienes los proveen de ordenada sin componendas políticas al favoreciendo solo a los allegados o referidos de manera influyente. O gastando miles o millones sin justificacion alguna. Como muestra o ejemplo un botón veamos al presidente más cool de la historia que gobierna en mi Pulgarcito de América al invertir inmensa cantidad de dólares para la compra de medicinas que en nada ayudarán a paliar la pandemia o COVID-19 tan solo porque el jefe las toma para no contagiarse (Donald Trump) y que por hoy al exigirle transparencia arremete contra el mismo estado dando muestras de llegar a convertirse en un dictador más de América Latina, si no es frenado a tiempo y se enrumbe a gobernar como se debe.

2.- Transparencia:”La transparencia pública se opone a la opacidad pública y la ilusión financiera, y es un antídoto del fenómeno de la corrupción”. No es con discursos amañados y mentiras que se gobierna para crear sosobra en un pueblo que nada cree ya a todo lo que dicen los políticos.

Guatemala por hoy impotente, te digo: “Despierta y alza tu grito de angustia” para que todos los planes gubernamentales se vuelvan en una verdadera realidad y sin confrontación de clases sociales, porque COVID-19 vino a visitarnos tanto a ricos como a pobres. Los primeros porque fueron ellos los que transportaron el virus cuando regresaron de sus viajes de placer y los pobres porque hemos sido carne de cañon toda la vida.

“Un gobierno transparente es aquel que lucha en primera instancia por encaminar al país por la vía del verdadero desarrollo, lo cual implica un aumento de la calidad de vida de sus ciudadanos o pueblo en general.