Luis López, con dos trabajos en Chicago, ayuda a su natal Chiquimulilla

 

 

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El deseo de ayudar a los más necesitados impulsa al migrante guatemalteco Luis López Rosales, mejor conocido como “Gallina”, a auxiliar a quienes lo necesitan en Chiquimulilla Santa Rosa, su comunidad de origen, lo cual ha sido posible gracias al trabajo que realiza a diario en un restaurante y también entregando comida a domicilio en la ciudad de Chicago del estado de Illinois.

Además, ha impulsado la importación de vehículos desde Estados Unidos a Guatemala, bajo pedido, un emprendimiento que ha denominado “Jireh” y el cual ha destacado orgullosamente por las travesías que deben realizar sus colaboradores para cumplir con la misión de entregar los automóviles en varios departamentos del país.

¿CÓMO EMPEZÓ TODO?

En su tiempo de descanso Luis habló con La Hora Voz del Migrante para contar que es originario del Barrio San Sebastián de Chiquimulilla.

Cuando tenía 19 años tomó la decisión de migrar siguiendo los pasos de muchos de sus familiares que ya vivían en Estados Unidos.

Considera que tanto él como su familia tienen “buenos” empleos en Estados Unidos y por eso decidieron ayudar a quienes lo necesitan en su comunidad, a través de Rubén Carías, otro joven originario de Chiquimulilla que lleva donativos de diferentes personas a su comunidad.

Una de las razones por las que el guatemalteco decidió dejar Guatemala es porque varios miembros de su familia viven en el extranjero, “sabía que tendría calor familiar aquí y por eso toda mi familia viene a Chicago”.

APOYA CON ALIMENTOS A QUIENES LO NECESITAN

Aunque el connacional apoya a las personas de su comunidad dependiendo de las necesidades que van surgiendo, se ha enfocado en el financiamiento de víveres para ellos, considerando las dificultades que tienen para acceder a estos y que podrían incluso sufrir de inseguridad alimentaria.

“Entonces yo ya me vine hacia Estados Unidos, me estuve diez años y hace seis años anduve en Chiquimulilla y comencé a ver a Rubén Carías -un guatemalteco de la localidad- que comenzaba a ayudar… entonces empecé a contactarlo porque miraba lo que hacía”, destacó.

“Cuando puedo o hay una necesidad él me dice cómo está de dinero… así es como yo le digo en qué puedo ayudar”, remarcó, de esa manera su familia y él apoyaron considerablemente a su municipio el año pasado.

Básicamente él o sus familiares utilizan remesas para que Carías pueda adquirir víveres como atoles, granos, pastas, sopas, aceites y otros insumos no perecederos, para elaborar bolsas de alimentos, los cuales son distribuidos a los vecinos con más necesidad, que han perdido sus empleos o que se encuentran en riesgo por la falta de ingresos.

Aunque no se limita al apoyo alimentario, ya que, si alguna persona necesita un apoyo específico como, por ejemplo, medicinas, él trata de aportar a su enlace en Guatemala para que puedan solventar el requerimiento y para hacerlo transparente lo comparten en sus redes sociales.

ADAPTARSE A UN TRABAJO NO FUE COMPLEJO

Dado que Luis es versátil, menciona que adaptarse a su trabajo no le resultó complejo en Estados Unidos, pero como otros entrevistados, el idioma sí se le complicó, sin embargo, con los años aprendió a dominarlo.

“Empecé trabajando en carpeta, instalando carpetas, ese fue mi primer trabajo… luego en restaurantes, pagué como todos un derecho de piso, inicié como lavaplatos, pero duré nada más tres meses pues vi que los ayudantes de meseros ganaban bien en el restaurante y hasta el día de hoy yo estoy ahí, veía que se ganaban hasta US$150 diarios”, destacó.

Luis se dedica a ese empleo los fines de semana y su responsabilidad es llevar la comida, recoger platos y poner agua en las mesas, el resto del tiempo lo dedica a entregar comida a domicilio y así es como con su esfuerzo logra ayudar a los demás.

IMPORTA VEHÍCULOS, ALGO QUE LO ENORGULLECE

Sin embargo, el guatemalteco no solo se desempeña en dos trabajos para salir adelante y ayudar a quienes lo necesita, ha emprendido, específicamente importando vehículos desde Estados Unidos a Guatemala y también a otros estados en ese país.

“Importadora y Transportes Jireh”, así denominó a su emprendimiento, nombre con el cual puede ser ubicado en redes sociales, un proyecto que destaca cada vez que tiene oportunidad y para el cual se auxilia de colaboradores, quienes se encargan del traslado de los vehículos, muchas veces en extenuantes y largos viajes por carretera.

“Trabajando duro Transportes e Importadora Jireh, próxima parada San Pablo San Marcos arriba La Cumbre”, destaca en una de sus publicaciones en redes sociales; incluso recientemente resaltó la importación de un vehículo por el Día de las Madres. Clic aquí 

Además, ha compartido vídeos en los cuales se observan accidentes y las condiciones climáticas adversas en las carreteras a causa de las lluvias y la nieve, para demostrar el esfuerzo que requiere este negocio y aconsejar a los transportistas a no exceder los límites de velocidad.

TRAS MI ÉXITO ESTÁN MIS PADRES Y DIOS

“El secreto de este país es cuánto se puede retener, no cuánto se gane. Yo eché a andar un negocio de carros… tengo mi importadora, tras mi éxito están mis padres y Dios primero”, remarcó.

En Chiquimulilla, el guatemalteco es más conocido como “Gallina”, apodo que utilizaba cuando jugaba fútbol, porque “usaba mi pelo con una colita, ahí salió el apodo”.

El deseo del guatemalteco es que más migrantes puedan compartir con quienes menos tienen en Chiquimulilla, Santa Rosa.

¿QUÉ LO MOTIVA?

El entrevistado menciona que uno de los motivos por los que mantiene un corazón altruista, es por su mamá, quien hace lo mismo y comparte con los que menos recursos tienen.

“La satisfacción más grande es que la gente le diga Dios me lo bendiga, esa es la satisfacción más grande que mi corazón puede sentir, porque yo sé la necesidad que hay en mi pueblo, yo sé que mi patria se desangra”, comentó.

 

BUSCA MEJORAR PARA CONTINUAR TRABAJANDO

Por eso Luis busca mejorar cada día, para trabajar duro y continuar auxiliando a quien lo necesite si se encuentra dentro de sus posibilidades.

Previo a migrar, recuerda que estudiaba e incluso obtuvo un título de nivel Diversificado de Perito Contador y de haberse quedado en Guatemala, considera que no hubiera encontrado las mismas oportunidades a las que ahora tiene en Estados Unidos.