Los migrantes siguen siendo solidarios con sus familiares y con la economía guatemalteca

Rodulfo Santizo

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Guatemalteco, migrante, facilitador de procesos para fortalecer el tejido social, visor y monitor del bienestar social, multifacético, persistente, soñador por una Guatemala diferente, gestor en desarrollo.

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Alegría inmensa da que aún en situaciones adversas los guatemaltecos que residen en el extranjero hacen todo lo posible por ayudar a sus familiares y contribuir enormemente a dinamizar la economías locales de los municipios de donde son originarios.
El migrante guatemalteco, principalmente el indocumentado vuelve a ser noticia porque ha demostrado una vez mas que no importa la situación por la que esté atravesando, siempre va estar pensando en cómo están sus familiares y la sociedad guatemalteca en general, porque queda evidenciado que cuando se ve exigido hace lo posible por trabajar mas y mandar hasta sus ahorros a sus familiares o apoyar causas nobles por situaciones de emergencia que pasan en el territorio de Guatemala.

La s remesas en este mes de junio 2020 pasado tuvieron un repunte inesperado, según las estadísticas del Banco de Guatemala llegaron a mas 963 millones 299 mil dólares, siendo el mes que más repunte han tenido en el tiempo que esta pandemia del Covid 19 está afectando las economías de todo el mundo.

Se tiene confianza en que la normalidad laboral en los Estados Unidos está regresando y que los migrantes seguirán en ese esfuerzo de todos los días, saliendo a trabajar, guardando las medidas de protección correspondientes para no ser infectados y tener la oportunidad de seguir contribuyendo con ese aporte mensual hacia sus familiares en Guatemala.

Es importante hacer resaltar que en todo el tiempo que lleva esta emergencia somos testigos de que la mayor parte de la población guatemalteca en los Estados Unidos nunca ha bajado la guardia y se mantuvo viendo de que manera generaba recursos para mantenerse en este país donde los gastos y pagos no paran y hay que cumplir para seguir en esa lucha diaria. Los guatemaltecos emprendedores no faltaron, muchos se las ingeniaron, unos se dedicaron a hacer mascarillas y ponerlas a la venta en las redes sociales, otros a demostrar sus conocimientos y habilidades culinarias, dando a conocer la gastronomía guatemalteca; en conclusión hubo mucho ingenio, lo que significó en ingresos de dinero para mantenerse en esta emergencia.

Un reconocimiento especial enviamos a toda esa gente trabajadora guatemalteca en el extranjero, que demuestran una vez que siguen siendo el sector más importante que oxigena y mantiene la economía de Guatemala, también un agradecimiento y muchas bendiciones a todas las personas, empresarios y organizaciones de migrantes guatemaltecos que han estado realizando actividades para ayudar a comunidades en situación de vulnerabilidad en diferentes comunidades de Guatemala, llevando víveres, medicinas y muchos recursos para paliar la situación de inseguridad alimentaria y pobreza que se ha incrementado en esta pandemia. Dios bendiga todos los que han dado su aporte económico, porque esas son obras que demuestran la hermandad y solidaridad en tiempos de crisis y es allí donde se manifiesta y reluce la fuerza de los seres humanos dentro de sus organizaciones que tienen luz propia, que generan paz, confianza, desarrollo, prosperidad y esperanza, en contra posición a muchas personas que se dedican a criticar y despotricar a quienes están luchando por ayudar, fortalecer y empoderar a los migrantes guatemaltecos en diferentes espacios, afortunadamente estas personas son pocas y sus comentarios no tienen el efecto que ellos esperan.

Unamos esfuerzos y voluntades, aunque tengamos diferencias, procuremos la hermandad, armonía, unidad, solidaridad y hagamos colectividad en los puntos en que coincidimos, y como consejo sano, si no vamos hacer comentarios positivos de las acciones y actividades de otros, porque al ser humano le cuesta ver alegría, sonrisa y triunfo en cara ajena, mejor no abramos el hocico para decir estupideces (perdón por la expresión zootécnica), ahora están de moda los basales que se llaman mascarillas, compremos una hermética completamente y que sea la barrera para que no salgan palabras venenosas sin fundamento al exterior.

Lo mejor es hacer comunidad cada quien en su espacio, procuremos el bienestar de aquellos que menos tienen, que no tienen voz y al final si podemos coincidir, hagámoslo, porque urge que seamos fuertes!!..