TRABAJÓ COMO LUSTRADOR, PANADERO Y AHORA COMO CHEF EN EE. UU.

La historia de superación de Osman, el huehueteco que ayuda a su familia

Osman Ortíz dejó Guatemala cuando tenía apenas 7 años y se dirigió rumbo a México con la ilusión de encontrar un futuro mejor al que podría ofrecerle su tierra natal en Huehuetenango, no obstante años más tarde su vida dio un giro y lo llevó hasta Estados Unidos

El fotógrafo guatemalteco Carlos López, que ahora vive una aventura en un tráiler junto al migrante Osvaldo Barrera por varios estados, conversó con Osman quien le relató una vida de esfuerzos que lo llevaron de lustrar zapatos a ser un reconocido chef.

Por Grecia Ortíz
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Según relató el joven guatemalteco al fotógrafo, a los cinco años ya lustraba zapatos en las calles, pero cuando cumplió los 7, abandonó Huehuetenango, departamento en donde vivió parte de su niñez y migró hacia México en donde laboró por un largo tiempo como panadero.

Su camino como migrante lo llevó diez años después hasta EE.UU., aunque en su trayecto fue detenido por autoridades migratorias, no obstante fue liberado, relata el fotógrafo en su cuenta de la red social de Facebook.

Al mismo tiempo, añadió que la conversación se desarrolló mientras degustaban un café en EE.UU.

En su relato, Osman refirió que como parte de su compromiso por estudiar, aprendió a hablar y escribir inglés y aunque no había logrado estudiar, el examen lo realizó todo en ese idioma, sin la necesidad de utilizar un traductor que lo auxiliara.

AYUDA A SUS HERMANOS Y PADRES EN GUATEMALA

Ese día, según relató a Carlos, el juez le preguntó cuántos años habían pasado desde que no recibía un regalo en el día de su cumpleaños, pregunta que desde un inicio le intrigo.

“El juez inmediato a la respuesta le dijo, hoy recibirás uno y es que eres libre para trabajar en este país, a partir de hoy obtienes tu permiso para estar legalmente”, señala la publicación de Facebook.

En tanto, Carlos explica que mientras Osman contaba su historia, por dentro lloraba en silencio escuchándolo y solo se le ocurrió preguntarle, si era “llorón”, a lo que le respondió “no Carlos, no soy llorón pero en esa oportunidad lloré mucho frente al juez”.

En la actualidad, el joven migrante trabaja en ese país, es residente y tiene muchos planes y metas. Carlos lo describe como alguien digno de admirar por la lucha constante a la que se enfrentó desde muy pequeño. Tiene 14 hermanos y colabora con sus padres para aportar al estudio de varios de ellos.

VIAJA JUNTO A MIGRANTE

El encuentro entre el fotógrafo y el joven migrante surgió previo al viaje que este realiza en tráiler junto a Osvaldo Barrera, un connacional que lo invitó a visitar varios estados en el tráiler que maneja en su trabajo.

Sí usted desea seguir los relatos y observar parte del trayecto que ambos realizan puede visitar la página de la red social de Facebook Carlos López Foto Espacio, en donde constantemente comparte parte de sus vivencias en EE.UU.