DESDE QUE EL PRESIDENTE DONALD TRUMP LA CRITICÓ OBTUVO MAYOR VISIBILIDAD

La caravana migrante en la frontera de EE. UU.

La caravana migrante integrada en su mayoría por centroamericanos que planean solicitar asilo en Estados Unidos, es mucho más notable que en años anteriores. Este es un vistazo por qué la caravana recibió más atención y más participantes.

TIJUANA, México/AP

Las caravanas han sido una táctica usada comúnmente por activistas para atraer la atención a los solicitantes de asilo. La más reciente es menor en comparación con las anteriores, pero ganó mucha visibilidad cuando el presidente de Estados Unidos Donald Trump la criticó fuertemente desde que partió el 25 de marzo en la ciudad de Tapachula, en el estado mexicano de Chiapas, limítrofe con Guatemala.

La caravana atrajo hasta 1 mil personas mientras Trump y sus principales colaboradores la describían como una amenaza seria y como evidencia de una frontera disfuncional. Ahora, cerca de 100 centroamericanos intentan solicitar asilo en Estados Unidos.

El grupo más grande de migrantes en la caravana es de Honduras, aunque también hay muchos guatemaltecos y salvadoreños.

En Honduras se desataron protestas luego de una disputada elección en la que el presidente Juan Orlando Hernández obtuvo un nuevo mandato y su contrincante acusó de fraude. Al menos 17 personas murieron en enfrentamientos con la policía y algunos miembros de la caravana se oponen al Presidente.

¿POR QUÉ BUSCAN ASILO EN ESTADOS UNIDOS?

La violencia en Centroamérica continúa ocasionando que la gente huya de sus hogares, pese a la disminución en las tasas de homicidio. Los homicidios en Honduras y El Salvador bajaron cerca de un 25% en 2017, pero ambos países son de los más violentos en el mundo. Las pandillas conocidas como “maras” también son comunes en el territorio y viven a costa de extorsionar a los dueños de pequeños negocios y familias.

Este año, muchos migrantes dijeron que se unieron a la caravana porque pensaron que así era más seguro hacer el viaje por México hasta la frontera estadounidense.
Esto debido a que en la recta final del camino hacia el norte, hay muchas pandillas que se aprovechan de los migrantes.

LOS QUE SE QUEDAN ATRÁS

Algunos centroamericanos solicitan asilo o visas por razones humanitarias en México, pero más de la mitad de los que presentaron solicitudes de asilo en México en 2017 no han recibido una respuesta. México dijo que su procedimiento de asilo se vio afectado por el daño en sus oficinas causado por el sismo del 19 de septiembre. Agregó que temporalmente ha suspendido el límite de 45 días hábiles para dar una respuesta a las solicitudes, lo que quizás provocó que algunos migrantes buscaran refugio en Estados Unidos.

LOS TITULARES

El presidente Donald Trump y sus colaboradores han estado atentos a la caravana y la han descrito como una amenaza para Estados Unidos desde que comenzó el viaje. Trump se ha referido a la caravana como la justificación del muro fronterizo que quiere construir y expresó que le ordenó al Departamento de Seguridad Nacional que “detuviera a la caravana”.

El secretario de Justicia, Jeff Sessions, la llamó “un intento deliberado de menoscabar nuestras leyes y sobrecargar nuestro sistema”, y pidió enviar más jueces de inmigración a la frontera para resolver casos si es necesario.

Sin embargo, los comentarios en los que exigía a México que impidiera que la caravana llegara a la frontera de Estados Unidos, pudieron haber dado al grupo más publicidad de la que ha tenido en ocasiones anteriores e inspirado a los migrantes a seguir con el viaje.

¿QUÉ SIGUE?

Los miembros de la caravana están ingresando poco a poco a las instalaciones del cruce fronterizo de San Ysidro, en la ciudad de San Diego. Tras las revisiones, podrían ser deportados si sus solicitudes son rechazadas.

También podrían ser detenidos o dejados en libertad con una tobillera de rastreo mientras sus casos pasan a manos de una Corte de inmigración, un proceso que puede durar años.

EE. UU. procesa a migrantes de la caravana criticada por Trump

Inspectores fronterizos de Estados Unidos permitieron que algunos solicitantes de asilo centroamericanos entraran al país para ser procesados, poniendo fin a un breve impase por falta de espacio. Pero ahora, los migrantes que cruzaron México en una caravana podrían enfrentar un largo proceso legal.

Los organizadores de la caravana dijeron al cierre de edición de esta nota que ocho miembros de la caravana fueron autorizados a ingresar en territorio estadounidense para que los entrevistaran funcionarios de asilo, aunque la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus iniciales en inglés) no dio cifra alguna.

Otros siguen esperando en México para entregarse en el paso fronterizo de San Ysidro, en San Diego, dijo Alex Mensing, organizador del proyecto de Pueblo Sin Fronteras, el grupo que organizó la caravana.

“Los ánimos están altos, hubo buenas noticias para todos”, expresó Mensing desde lado mexicano de la frontera tras saber que algunos de los migrantes pudieron cruzar.

Abogados estadounidenses de inmigración, que ofrecieron asesoramiento legal gratuito en Tijuana la semana pasada, advirtieron a los migrantes que podrían ser separados de sus hijos o que podrían estar detenidos durante meses mientras se resuelven sus casos de asilo.

Los solicitantes de asilo generalmente son detenidos durante tres días en la frontera y luego son entregados al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas. Si pasan una evaluación inicial con un funcionario de inmigración, los solicitantes pueden quedar detenidos o salir en libertad en Estados Unidos, pero con una tobillera de localización, hasta que sus casos concluyen en una corte de inmigración, lo que podría demorarse varios años.