MIENTRAS DIRECTOR DE ERO ATENDÍA A LA PRENSA

Familiares de retornados ven con desesperanza sus expectativas

Una imagen que causo impactó hace unas semanas fue la deportación de una adulta junto a menor de edad. Foto La Hora/José Orozco

Por Margarita Girón
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Al conocer la noticia del retorno de su sobrino y por no contar con recursos propios, rentaron un vehículo para viajar a la capital desde San Marcos, salieron a las 3 de la mañana y se instalaron frente a la Fuerza Aérea Guatemalteca (FAG), ubicada en la zona 13, a esperar que saliera por una pequeña puerta el familiar que según les habían notificado, llegaría hoy al país deportado de los Estados Unidos.

En el interior de la FAG, aterrizaba a las 11 horas un avión con al menos 120 guatemaltecos; en su mayoría unidades familiares, según declaraciones de Timothy Robbins, director ejecutivo interino de la División de Control y Operaciones de Deportación (ERO), del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en Inglés), quien arribó al país en el mismo avión que trasladaba a los guatemaltecos.

“YA DIJERON QUE ALLÍ VIENE, QUE DENTRO DE UNA HORA SALE”

Mientras el funcionario estadounidense daba declaraciones a la prensa y advertía con deportaciones a quienes piensen en migrar de forma irregular, los guatemaltecos en su mayoría unidades familiares descendían del avión, algunos con niños en brazos y otros de la mano, eran guiados hacia el espacio destinado para el registro, previo a la puerta de salida hacia la avenida.

Afuera, cada cierto tiempo se informaba a los familiares sobre el avance en el trámite de salida de los deportados, “Ya dijeron que allí viene, que dentro de una hora sale”, dijo uno de los miembros de la familia, que cruzaba constantemente la Avenida Hincapié para ver si había alguna información sobre su familiar.

La familia estaba conformada por al menos 6 personas, entre niños, adolescentes y adultos, la mayor de ellas dijo que ahora la situación estaba difícil y quienes migraban tenían que aprovechar el tiempo que estuvieran allá (en Estados Unidos), porque en cualquier momento “los regresaban”.

Familiares esperaban frente a la FAG a los deportados. Foto La Hora/José Orozco

Doña *Josefa, dijo que esperaban a su sobrino y habían viajado todos sus familiares a recibirlo, aunque no sabían en que vuelo llegaría, “salimos a las 3 de la mañana de San Marcos, pagamos un carro para que nos trajera a todos”, indicó la entrevistada.

Mientras los guatemaltecos retornados empezaban a salir de las instalaciones de la FAG, la familia esperaba ansiosa y observaba a las familias reunidas, nerviosos huían de las cámaras de los medios de comunicación y manifestaban su preocupación por las familias que habían sido retornadas.

“Ellos no se ponen a pensar en que aquí la gente no tiene trabajo y peor ahora que dicen que van a venir de otros países, se va a poner peor, no hay esperanza de que las cosas mejoren”, dijo uno de los adultos jóvenes.

El funcionario de ICE venía en el mismo vuelo de los deportados. Foto La Hora/José Orozco.

Esta es la realidad de unos de los familiares de los guatemaltecos que arribarán al país en los nueve vuelos anunciados para esta semana por el Instituto Guatemalteco de Migración. El sobrino de Josefa, se suma a los 35 mil 638 guatemaltecos que han sido retornados durante el año desde Estados Unidos, según datos del IGM.

De acuerdo con Robbins, las deportaciones continuarán y superarán los números del 2018, como parte de las medidas en materia migratoria dispuestas por el presidente estadounidense Donald Trump para desanimar la migración irregular.

Todo esto en un contexto en el que Estados Unidos y Guatemala firmaron un convenio para convertir a este en un Tercer País Seguro, propuesta que ha sido fuertemente criticada a nivel nacional e internacional por las circunstancias en las que se ha suscrito, la opacidad y las dudas sobre la capacidad del país para dar acogida a migrantes de otras nacionalidades.