INSTITUTO DE MIGRACIÓN

Expulsan a migrantes de diferentes nacionalidades

FOTO ARCHIVO. Familias enteras han huido de su país para buscar mejores oportunidades.

POR MARIELA CASTAÑÓN
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El Instituto de Migración confirmó la expulsión de personas migrantes de Haití, Cuba, Angola, Eritrea y Camerún, que permanecían en el albergue de Migración ubicado en la zona 5.

Alejandra Mena, portavoz de ese Instituto, explicó que la autoridad migratoria resolvió la expulsión, debido a que estas personas ingresaron de forma irregular al país.

Los migrantes fueron interceptados recientemente en la Central de Mayoreo (Cenma) y fueron remitidos al albergue de Migración, en total eran 145 personas, entre ellas 19 niños. Hace unos días únicamente quedaban 56, según el Instituto de Migración.

La Policía Nacional Civil (PNC) informó que los migrantes fueron abandonados por el traficante de personas que los acompañaba.

TENSIÓN

Recientemente hubo un enfrentamiento entre estas personas y agentes de la PNC, debido a que empezaron a trasladarlos hacia Honduras, muchos de ellos se opusieron porque su intención era llegar a México, según relataron.

Después de este evento, las personas migrantes no lograron entrar al albergue, permanecieron en las banquetas.

Norma Maritza Ruiz, residente de la zona 5 y vecina del albergue, no permitió que estas personas durmieran en la calle, e ingresó a su casa a 12 niños y 10 adultos.

Ruiz compartió alimentos, espacio físico, duchas y sanitarios con los extranjeros. El idioma no fue una barrera para ella, pues buscó alternativas para comunicarse.

Por otro lado, la portavoz del Instituto de Migración, dijo que los migrantes no entraron por una “situación difícil”, que ocurrió, ya que los que estaban adentro del albergue no querían salir y quienes estaban afuera no querían entrar, sin embargo, se logró coordinar.

CRISIS HUMANITARIA

Migrantes haitianos relataron a La Hora, que salieron el 13 de abril, algunos dijeron que antes habían migrado a Santiago de Chile porque en su país había pobreza y violencia, lo cual no les permitía vivir dignamente.

El día que La Hora conversó con estas personas, se observaron enfermedades respiratorias en niños y algunos adultos.

Además, la maestra Norma Ruiz, quien apoyó a varias de estas familias, destacó que algunos niños de este grupo también tenían diarrea y vómitos.

Los adultos dijeron que estaban preocupados porque cada vez tenían menos dinero para llegar a México, querían que Migración les extendiera un permiso de diez días para permanecer en Guatemala y continuar su camino.