¡Estamos hartos por muchas décadas de la maldita corrupción e impunidad!

Rodulfo Santizo

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Guatemalteco, migrante, facilitador de procesos para fortalecer el tejido social, visor y monitor del bienestar social, multifacético, persistente, soñador por una Guatemala diferente, gestor en desarrollo.

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Por Rodulfo Santizo
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Todos estamos hartos de estar viendo la situación que se vive en Guatemala, la gran mayoría de guatemaltecos están cada día más hundidos en la pobreza y pobreza extrema y no pueden salir adelante porque no hay espacios ni oportunidades de empleos dignos que les permitan cubrir sus necesidades básicas elementales; podríamos decir que un 80% de la población está estirando y encogiendo su presupuesto mensual para poder medio cubrir algunos de sus servicios básicos. 

A nivel mundial somos una vergüenza porque la mayoría de los indicadores sociales que son tomados en cuenta para el desarrollo humano, no nos favorecen porque hemos sido víctima de la famosa y normal corrupción e impunidad de los funcionarios públicos que se han elegidos desde décadas atrás a la fecha.

La población ha sido víctima del engaño y traición de las autoridades que al estar en el poder se olvidan de trabajar por los más necesitados y vulnerables, aprovechándose de sus influencias y poder para llenarse de ganancias que vienen de las coimas o mordidas que se manejan en los grandes negocios del estado. 

Desde que tengo uso de razón, la constante ha sido de robo y de hacer de los recursos del estado y los impuestos que pagan los guatemaltecos una verdadera piñata, donde siempre los que tienen el garrote para quebrarla son los que se llevan una gran tajada, sin dejar que los pobres y sufridos pobladores de muchas comunidades olvidadas y marginadas puedan cachar aunque sea un dulce. 

Desgraciadamente hay grupos que han aprovechado muchos privilegios y espacios por compadrazgos y conveniencias para estar viendo cómo llevan agua a su molino, corrompiendo el sistema, utilizando a sus tontos útiles funcionarios públicos que les operan sus deseos y favores dentro de los poderes del Estado. Esto así ha sido, así es y seguirá su curso porque se consolidan y fortalecen cada día estos grupos y sectores que solo velan por lo que a ellos les conviene.

En el presente podemos ver como en el Ejecutivo, Legislativo y Judicial hay funcionarios electos y designados operan y facilitan los programas y proyectos para que los que financiaron las campañas puedan actuar con total libertad y con todas las ventajas sobre aquellos que participan limpiamente para acceder a las licitaciones para ser de prestadores de servicios públicos.

La población en general, sigue espectadora y silenciosa, sin ánimos de participar y presionar para que se den los verdaderos cambios estructurales que el país necesita, nadie quiere arriesgarse a denunciar porque consideran que el sistema ya se estableció, lo ven en algunos casos hasta normal y piensa que es irreversible su reorientación.
 
Obviamente, esta actitud pasiva de la sociedad no la debemos fortalecer, porque es lo que estos grupos mafiosos están esperando, queriendo establecer una anarquía total que les permita seguir creciendo en sus intenciones y negocios, teniendo a la población sumida en la ignorancia, falta de información, pobreza y pobreza extrema, para que seamos los seguidores y consumidores eternos de sus servicios y productos, porque muchos de estos mercenarios son los que han saqueado las arcas del Estado y tienen empresas que lucran de la mayor parte de la población.

Es urgente que todos los buenos guatemaltecos empecemos a tener esa conciencia para animarnos y promover que otros también se atrevan a meterse de lleno a querer cambiar las cosas, no es posible que nos quedemos como estatuas y hacernos de la vista gorda al ver que unos cuantos sigan haciendo lo que se les venga en gana; ¡dejemos Ya!, esa mentalidad negativa e individualista de no querer hacer comunidad. Guatemala tiene que recuperar su sentido de comunitario, hagamos ciudadanía para recuperar esos valores y principios que han caracterizado a los buenos guatemaltecos, ya es tiempo de participar. 

Es importante que todos en su espacio, cantón, barrio, comunidad, municipio, departamento o en el extranjero, se organice para unificar criterios y esfuerzos y participar de manera proactiva para que todas las acciones que se realicen en sus lugares de origen, se hagan con la participación de todas y todos los miembros de la comunidad; cambiemos nosotros mismos y ese cambio llegará a todos, porque juntos sí podemos lograr muchas cosas, individualmente nunca se lograra el éxito esperado en el cual todos cabemos.

Todos debemos participar porque creo que todos tenemos derecho de ver una Guatemala diferente para todas y todos, no es posible que solo veamos mafia, corrupción, desaliento, tenemos que ver esa Primavera que nos caracteriza a todos los chapines, es tiempo de que Guatemala vuelva a ser el país más chilero, chispudo, chambeador, gamonal, de al pelo, bien de a huevo del mundo y no el país come mierda que estos grupos obscuros ¡quieren que seamos!

Desde el extranjero los migrantes estamos comprometidos con cambiar Guatemala y somos los que estaremos denunciando muchas situaciones para abrirle los ojos y despertar conciencia en todos los chapines de buena voluntad y un corazón enorme.