MIGRANTES: LA MAYORÍA VIVE SIN UN EMPLEO Y SALARIO DIGNO

El salario mínimo es una aspiración para Migdalia y miles más

FOTO LA HORA /Para Migdalia* al igual que miles de connacionales, llegar a devengar el salario mínimo hasta ahora no ha sido posible.

SALARIO EN EL SECTOR AGRÍCOLA SIN AUMENTO PARA 2020

Por Grecia Ortíz
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A pesar de que la ley establece como el límite del salario mínimo en más de Q2 mil 900 (el cual aumentó un 3% para el sector no agrícola y la actividad exportadora y maquilas este año), Migdalia* explica que nunca ha devengado esa cantidad en por lo menos cuatro de los lugares en donde ha trabajado, desde hace dos años que se incorporó al campo laboral. Como en el caso de la joven, el sueldo base para miles de trabajadores se convierte en apenas una aspiración, pero que no siempre pueden alcanzar.

De hecho, lo máximo que ha recibido al mes por su trabajo son Q1 mil, es decir, unos US$128 (que considera fácilmente podría ganar en una jornada de trabajo si viviera en EE. UU.).

Su situación no es aislada en el país y a ella se le comparan miles de personas que trabajan como vendedores en comercios y mercados, agricultores, artesanos, pesqueros y otras profesiones que no llegan a devengar un salario mínimo mensual, según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El aumento al salario mínimo establecido por el presidente Jimmy Morales para este 2020 y que fue catalogado como polémico por analistas consultados, tampoco llegará a ella y no será percibido por quienes pertenecer al sector agrícola, que no tuvo variación respecto al 2019.

Eso significa que miles seguirán viviendo con menos del costo de adquisición de la Canasta Básica Alimentaria, que actualmente supera los Q3 mil 500, sin tomar en cuenta el resto de los gastos que se puedan presentar en una familia que debe pagar por servicios básicos, alquiler de vivienda y otros.

Lo anterior a decir de analistas solo es muestra que, a pesar de lo hecho por el Gobierno de Guatemala, para enfrentar el éxodo migratorio (con la firma de un acuerdo migratorio) que ha prevalecido en los últimos años, las acciones no resultan coherentes porque un aumento al salario mínimo como el de 2019 solo genera más desigualdad y deseos de migrar en la población.

Por otro lado, La Hora Voz del Migrante, también conversó con connacionales en el extranjero, quienes explicaron que la situación resulta compleja ahora para los jóvenes como Migdalia y añaden que contrario a lo que se piensa, el éxodo migrante hacia Estados Unidos no se detendrá mientras exista la desigualdad y no se tengan salarios dignos.

La segunda Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos (ENEI), publicada por el INE en 2018, apunta a que es el sector informal en donde se encuentra la mayoría de los guatemaltecos que no reciben un salario mínimo.

Ese estudio también apunta a que, considerando un ingreso promedio mensual, vendedores de comercios y mercados, agricultores, oficiales operarios y artesanos de artes mecánicas, entre otras profesiones tampoco reúnen un ingreso que alcance un salario como lo establece el Ministerio de Trabajo.

Recientemente el Banco de Guatemala (Banguat) informó que el sector informal representó durante 2019 un 22 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en el país, mientras que, la informalidad representa hasta un 70 por ciento del empleo.

EMPEZANDO EL AÑO SIN TRABAJO

Aún no finalizaba 2019 y Migdalia, una joven originaria del departamento de Santa Rosa, explicaba que no tiene empleo, no tiene casa propia y para sobrevivir recibe ayuda de una hermana que tampoco vive en las mejores condiciones porque el trabajo es escaso en la aldea en donde viven.

La joven relató que llegó a la capital de Guatemala con la esperanza de encontrar un trabajo, pero de momento, no lo ha conseguido y con lo único que sueña es con que le paguen el salario mínimo, porque en su pueblo no tiene esa expectativa y tampoco lo ha logrado.

En cuanto a sus estudios, no logró terminarlos, porque hacerlo implicaba tener recursos económicos y dado que su madre la dejó hace algunos años, únicamente estudió hasta 4to diversificado, grado al que llegó debido al salario que obtuvo en algunos empleos donde ganaba menos de Q800 al mes.

La joven dice estar dispuesta a trabajar en el mantenimiento de viviendas, ya sea cocinando, lavando o planchando ropa, también dice que puede cuidar a adultos mayores o niños.

También intentó obtener una visa para viajar a Estados Unidos y así reunirse con tres de sus hermanos que viven en ese país. “Probé a sacar visa, la verdad porque pensaba que me ayudaría por mi situación, pero no me la dieron, dijeron que porque mi pasaporte no coincidía con el de mi hermano no se podía, yo quería irme porque así tenía más oportunidades”, dijo.

ASPIRA A GANAR EL SUELDO MINÍMO, PERO PIENSA EN MIGRAR

Si vuelve a su aldea, la situación afirma que es compleja, porque los únicos empleos en donde ofrecen pagarle Q1 mil, ni siquiera representan la mitad del salario mínimo que establece el Ministerio de Trabajo que para el sector no agrícola es de Q3 mil 075.10, incluyendo una bonificación.

Por ello, asegura que muchos de los jóvenes en las aldeas optan por migrar hacia Estados Unidos, aunque eso represente que dejen a sus familias y se enfrenten a peligros por hacerlo de manera irregular.

A la joven de hecho lo que obtiene trabajando, sin prestaciones ni siquiera, le alcanza para comprar la mitad de los productos que incluye la Canasta Básica y para el pasaje que paga a diario, así como para comprar algunos alimentos como huevos, sopas, frijoles y a veces pollo.

Aunque sueña con terminar sus estudios de diversificado, explica que eso de momento no puede ser posible, porque sin dinero para costearlos no hay esperanza.

“Ahora mismo mi esperanza son mis padrinos que viven aquí y viajan para Estados Unidos, tal vez ellos un día me puedan llevar, yo quisiera que me ayuden a estudiar o también trabajar”, aseveró.

FOTO LA HORA /Aunque se decretó un aumento al salario mínimo, este solo será válido para el sector no agrícola y de exportadora y maquila, no así para las actividades agrícolas que desempeñan miles de personas.

ERASMO: LA MAYORÍA VIVE SIN EMPLEO Y UN SALARIO DIGNO

Erasmo Morales, de la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG), en Nueva York, añadió que el caso de Migdalia representa a la mayoría de personas en el país que viven sin un empleo o sin que les paguen un salario digno con el que puedan salir adelante.

“Para mí es una vergüenza lo que gana de salario mínimo una persona trabajadora en Guatemala porque no cumple ni puede alcanzar los productos de su canasta familiar y todos los gastos que tienen para subsistir, es injusto todo porque la riqueza solo está repartida en pocas manos”, refirió.

Para el connacional, sin duda, este gobierno se volvió una pesadilla para Guatemala, aunque tampoco cree que, con el nuevo presidente, Alejandro Giammattei, exista un cambio profundo como el que se esperaría.

GOBIERNO NO PELEÓ POR LA CLASE TRABAJADORA

Por otro lado, Byron un guatemalteco que vive en Boston Massachusetts, en donde trabaja para salir adelante, expresa que entiende la situación de las personas que se sienten defraudadas en Guatemala porque no encuentran un empleo en donde les paguen tan siquiera el salario mínimo.

Y lo que ocurre a su parecer, es que en la actualidad no hay quien pelee por los derechos de la clase trabajadora y eso ocurrió en estos cuatro años.

“Desafortunadamente hay que conformarse con lo que al Gobierno se le antoja dar, me doy cuenta de que al Ministerio de la Defensa le dan buenos aumentos, pero a la clase trabajadora como no hay quien la defienda, pues prácticamente se le da una migaja que no le sirve para nada, desgraciadamente no hay quien vea por el trabajador si pensamos bien no han dado nada”, dijo.

Lo que ocurre a su parecer, es que con poco que aumenten al sueldo la vida se encarece todavía más porque la Canasta Básica sube y ahí es en donde está el problema para quienes no reciben ese salario mínimo.

“Lo desafortunado es que no aumentan a nivel proporcional, este Gobierno no ha hecho nada, así que lo que le queda a la gente a pesar de cómo está todo aquí en política migratoria es salir, aunque después los deporten”, anotó.

Por eso puntualizó, que resultaba desafortunado que Guatemala enfrentara el tema migratorio con un Acuerdo de Tercer País Seguro que nada hizo por mejorar los salarios y las oportunidades de trabajo de las personas que migran.

FOTO LA HORA /Migrantes señalan que la falta de un empleo y un salario digno motivan la migración de personas hacia Estados Unidos.

LINARES: HAY UNA REGRESIÓN DEL SALARIO REAL

Finalmente, Luis Linares, de la Asociación en Investigación y Estudios Sociales (ASIES), agregó una de las principales causas de la migración radica en la búsqueda de mejores condiciones laborales, especialmente en cuanto a ingresos económicos.

Con la problemática existente, el analista cree que el Estado debería tener una política de salario mínimo más agresiva, para que pagar mejores sueldos.

“En estos dos años seguramente hay una regresión del salario real en cuanto a disminución con relación a 2002, que significa que en 18 años los trabajadores siguen ganando lo mismo en función del poder adquisitivo y eso afecta no solo la situación de la calidad del empleo, sino también el crecimiento del mercado interno”, afirmó.

El salario en promedio en Guatemala a decir del entrevistado es muy bajo y ello requeriría de acciones que empujen el salario hacia arriba, sin embargo, eso no ocurre porque los empleadores están acostumbrados a tasas de ganancia altas.

El tema para Linares es que se han estancado los ingresos de la clase media considerando que los salarios son poco satisfactorios si se comparan con los niveles académicos.

Además, mencionó que, con el número de deportados de 2019, solo significa que más gente sigue saliendo de Guatemala y la mitad sí logra quedarse en EE. UU., dado que las condiciones económicas los empujan a salir.

MARLIN: “POR ESO LA GENTE DECIDE VENIRSE”

Marlín, originaria de Zacapa, desde hace aproximadamente siete años migró a Estados Unidos, actualmente vive en Kentucky y aunque varios factores influyeron en su decisión de salir del país, al hablar del salario mínimo en Guatemala inmediatamente recuerda las dificultades que afrontaba para salir adelante con esos ingresos y costear las necesidades de sus hijas.

“Eso siempre pasa”, responde al enterarse del último aumento que estableció el Ejecutivo para el salario base del 2020 y recuerda que cuando trabajaba en Guatemala como mesera tuvieron un pequeño incremento también.

“Nos aumentaron un poquito, pero a los del campo nada… no alcanza, a penas para ir comiendo, viviendo no más el día, porque para dar un estudio a los niños o algo eso ya es muy difícil”, manifiesta.
“Por eso la gente decide venirse también”, asegura Marlín y resalta que no hay “otra manera” para salir adelante en Guatemala, únicamente migrar.

FOTO LA HORA /La firma del acuerdo con EE. UU., a decir de Byron, un guatemalteco en el extranjero, poco puede cambiar la realidad económica de las familias en el país.

NO LE ALCANZABA SU SUELDO

A la vez, recuerda que cuando trabajaba en el país ganaba Q1 mil 900, más la bonificación de Q250, sin embargo, hace énfasis en que esto es únicamente para quienes trabajaban con alguna empresa y que no todos tienen acceso ni si quiera a un salario mínimo y menos a una bonificación.

“Incluso yo ganaba comisión por venta, pero ni eso me alcanzaba, tenía que ponerme a vender productos por catálogo, de repente compraba una paca y abría y la vendía, a mí el sueldo no me alcanzaba”, reitera. “Tenía que cubrir primero la comida de mis hijas, sus estudios, si se enfermaban…”, añadió.

Asimismo, mencionó que el presidente Jimmy Morales no respondió a las necesidades de la población y menos con el pequeño aumento establecido para el salario mínimo de 2020. “Somos el Tercer País Seguro y la verdad con tanta pobreza y los sueldos que no se acomodan y eso –salario mínimo– para los que tienen trabajo, pero y ¿los que no consiguen?”, destaca al respecto.

Por último, mencionó que el nuevo gobierno debe aprovechar el censo para identificar las necesidades de la población y generar cerca de ellos fuentes de trabajo, “hay personas de los que no trabajan que a veces ni comen”, lamenta.

MATTA: HAY NEGOCIOS EN DONDE PAGAN MENOS DEL SALARIO MINIMO

A la opinión de los migrantes, se suma la del columnista de La Hora Emilio Matta, quien añadió que el salario mínimo en Guatemala es muy bajo y que obviamente las familias o personas que tienen ese ingreso y tienen la oportunidad de obtener un ingreso mayor con la migración, eligen está última opción.

“El salario mínimo, sabemos que no es el mínimo porque hay muchos negocios informales y formales que pagan menos del salario mínimo y no pagan todas las prestaciones de ley a las que tienen derecho los trabajadores”, aseveró.

En Guatemala de hecho, explicó que, al no cubrir las necesidades de la población, muchos toman la decisión de migrar hacia lugares en donde los salarios son más altos y en el caso de EE. UU., aunque algunos no ganen el mínimo en ese país, lo que perciben es superior a los que obtendrían en sus comunidades.

Matta dijo que si bien comparando el salario mínimo con otros países, el de Guatemala es superior, la realidad es que la mayoría de las personas ganan algo mucho menor que lo establecido en ley.

*Nombre ficticio para proteger la identidad del entrevistado.

Foto La Hora /La Canasta Básica Alimentaria, tiene un costo de más de Q3 mil 500, eso significa que ni aún ganando el salario mínimo se puede cubrir en su totalidad.

¿CÓMO ES EL SALARIO A NIVEL DE LA REGIÓN?

De acuerdo con el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que también cita a El Heraldo de Honduras, a nivel de Centroamérica, Costa Rica con US$821 dólares al mes es el país en donde se paga el salario más alto de la región, a esa estadística le sigue Guatemala, Honduras, Nicaragua y por último El Salvador.

Sin embargo, aunque el país se ubica en segundo lugar, también destacan que es el lugar en el que más alto es el precio de la Canasta Básica de Alimentaria de hasta US$462, seguido de Honduras, Costa Rica, Nicaragua y luego El Salvador.

“En Costa Rica, la Canasta Básica absorbe el 34% del salario mínimo, mientras que en Honduras el 92% y en Guatemala no la cubre”, señala la información.

CENSO 2018: HAY UN SALDO MIGRATORIO NEGATIVO

En los últimos años, han sido miles de personas las que han buscado llegar a EE. UU., y las estadísticas de capturas en la Frontera Sur lo evidencian. Entre las causas que motivan el éxodo, se encuentran la inseguridad, reunificación familiar y uno muy fuerte, de razones económicas.

Lo anterior y con los resultados del Censo 2018 efectuado por el INE, se señala que la principal fuente para el análisis de los flujos migratorios y que, derivado de estas estimaciones y proyecciones nacionales de población, Guatemala se caracteriza por “ser un país con saldo migratorio negativo; es decir, mayor número de emigrantes que de inmigrantes”.

En síntesis, la estimación reportó entre 2015 a 2020, la existencia de un “saldo migratorio neto negativo de 219 mil 112 personas”.

PDH DICE QUE INCREMENTARÁ DESIGUALDAD

Luego que se conociera del aumento al salario mínimo, el Procurador de los Derechos Humanos Jordán Rodas, expresó que la fijación de este incrementará la desigualdad y aumentará la migración, especialmente en actividades agrícolas, en donde la mayoría de población es indígena y padece de desnutrición.

“Es vergonzosa la indolencia con la que se enfocan las decisiones relativas al ingreso por trabajo en Guatemala, haciendo notoria la carencia de una verdadera política pública del salario”, dijo en un comunicado el procurador.

Al tuit publicado por Rodas, le respondió Juan Carlos Tefel, presidente del Comité de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), quien explicó que el PDH demostraba ignorancia en temas económicos y laborales.

“Si su agenda no fuera política, estaría velando por mayor formalización y más inversiones en el interior del país para incrementar las oportunidades. Entre más desarrollo más respeto a los Derechos Humanos”, enfatizó el presidente del CACIF.

 

DATOS

La Canasta Básica, según el INE, hasta noviembre último era de Q3,586.58, que tiene una diferencia con el salario no agrícola de -Q511.48.