El efecto Fake News y el COVID-19 en Guatemala

Un mensaje para la mayoría de los guatemaltecos que día a día salen de sus hogares rumbo a sus trabajos. Foto La Hora/Moises Castillo/AP

Eddie Reyes, Director
ASI ES GUATEMALA, Nonprofit.
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Phoenix, Arizona

Para la mayoría de los guatemaltecos que día a día salen de sus hogares rumbo a sus trabajos que con ingenio y también humorismo chapín que nos caracteriza moldean la economía informal y formal de Guatemala, donde los actuales acontecimientos y circunstancia dejan atrás lo que alguna vez llamamos “NORMAL”, donde como conocedores de lo moderno y presente, pero alejados de la pasada realidad que con desesperación tratamos de mantener, vemos de tanto en tanto el calendario colgado en la pared, regalo del tendero por ser buen cliente que representa tiempos pasados, donde con la luz del sol que irrumpe a través de la ventana, le hace perder su color y lo trasforman en amarillentos recuerdos de buenos tiempos.

Tiempo de cambio es lo que hay y no de fin del mundo, tiempo donde todos sin excepción alguna debemos colaborar con nuestro vecino, amigo, hermano, pariente y familia que día a día salen en busca del pan y que con el sudor de su frente lo llevan de regreso a sus hogares, lugares donde el calor familiar los espera para descansar de las calamidades y penurias que la frase FAKE NEWS pone en sus mentes tratando de esconder la verdad de una calamidad que no se va y que llegó para quedarse entre nosotros, donde un descuido se paga con la vida y la soledad de una cama en un frio y abandonado sistema de salud que no termina de despegar, después de millones de quetzales invertidos en un proyecto que al inicio brillo y fue ejemplo para muchos de buen servicio y calidad humana.

COVI-19 vino para quedarse y aunque no queramos tendremos que vivir con ello por el resto de nuestros días en espera de una vacuna que tal vez no llegue a tiempo para calmar los dolores de nuestra gente esperanzada de un alivio. Muchos siguen a la espera en los pasillos de los hospitales nacionales, donde el que tiene y puede, pero sin permiso de salida, busca la solución yéndose a escondidas y en la oscuridad sin importarle el resto de la gente, como coyote de la loma buscando hacer lo que le gusta cuando y como quiere.

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Ejemplos hay muchos, como en el lejano interior de la república, donde algunos comunitarios se dedican a esparcir el mensaje: “todo esto es falso y es simplemente un truco para tenernos sometidos”, videos y mensajes enviados por la redes que solamente causan confusión y más angustia para algunos y otros que simplemente no entienden que es algo real y siguen haciendo su real gana sin pensar en los demás.

Las consecuencias ya escritas en papel oficial no sirven para nada, ya que a nadie le interesa su bienestar mucho menos el ajeno, así en la flamante capital, bajo el concepto clandestino, disfrutan de lo bueno dejando a un lado el significado de la palabra cuidado e ignorando lo que dice la autoridad, porque existe “el no tengas pena”, ya que papi y mami están siempre listos a dejar pasar con o sin efectivo el debido aperitivo para la corrupción.

Pero no todos están en el plan de hundirse con el barco que a duras penas se mantiene a flote en el mar de la indiferencia y dejadez de los políticos corruptos y que sin mediar palabras de aliento a todos aquellos que una vez votaron por ellos, los dejan sin el salvavidas de la esperanza y en el frio maremoto de la incertidumbre donde los mitos de un mejor país son los estruendos de todos aquellos que esperan en las frías aguas del olvido con la mirada del politiquero orgulloso, tramposo y delincuente que solamente piensa en su bienestar.

Pero la luz al final del túnel se volverá a ver, tal vez no ahora, pero tendremos que pagar un precio alto por ignorar las medidas que nos salvarían. Tiempo es lo que hay pero la paciencia que se termina en suspiros de ahogados no permite ver más allá de nuestras narices, será que el efecto FAKE NEWS logro su propósito que fue separarnos sin dejar distinguir la lógica razón de la mentira.