EE.UU. analiza volver a separar familias migrantes en la frontera

Por Sara Barderas/dpa
Washington

El Gobierno de Donald Trump está analizando retomar la separación de familias de inmigrantes que tratan de cruzar ilegalmente la frontera entre Estados Unidos y México, una medida para desalentar la llegada de inmigración ilegal que ya desató hace meses indignación mundial.

“The Washington Post” publicó hoy la información, que se apoya en varias fuentes de la administración, pocos minutos antes de la clausura en la capital estadounidense de la Segunda Conferencia sobre Prosperidad y Seguridad en Centroamérica.

La rueda de prensa a la que se había convocado a los periodistas fue transformada en una declaración de la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, y sus homólogos sin opción a preguntas, tras un encuentro de dos días en el que los Gobiernos de Estados Unidos, México y los países del Triángulo Norte analizaron cómo frenar los flujos migratorios ilegales hacia el país norteamericano.

Son mayoritariamente personas que huyen de los altos índices de violencia y criminalidad y de la pobreza en esa región. De los tres países del Triángulo Norte -El Salvador, Guatemala y Honduras- procedía la mayoría de las familias que fueron separadas desde abril por la administración Trump en el marco de su llamada política de “tolerancia cero”.

Los tribunales obligaron entonces a Trump a frenar las separaciones y reunificar a padres con hijos, lo que se hizo en un proceso caótico en el que hubo progenitores deportados a sus países mientras los niños permanecían en Estados Unidos.

DE NUEVO SEPARAR FAMILIAS

Según “The Washington Post”, la Casa Blanca analiza volver a separar familias ante la frustración de Trump en el tema de la seguridad fronteriza.

No ha logrado aún conseguir del Congreso la financiación para levantar el controvertido muro que prometió en campaña electoral. Tampoco ha podido acabar con lo que llama política de “catch and release” (captura y liberación), un proceso por el que la mayoría de las familias detenidas son puestas en libertad tras su arresto mientras esperan las audiencias judiciales migratorias.

Una de las opciones que baraja ahora la Casa Blanca, según el “Post”, es detener juntas a las familias que buscan asilo hasta los 20 días, que es el plazo que la ley permite que un menor permanezca arrestado junto a sus progenitores.

Entonces se daría a estos últimos la opción de quedarse todos bajo detención durante el tiempo que dure el proceso -meses o incluso años- o permitir que los niños sean llevados a un albergue gubernamental para menores no acompañados, lo que de nuevo supondría una partición de la unidad familiar. Lo llama “opción binaria”.

CONDICIONES LOS EMPUJA

La separación de familias inmigrantes en la frontera es un tema sensible para los tres países centroamericanos que participaron en la conferencia de dos días en Washington. “Nos urge que los 119 niños (hondureños que siguen) separados de sus padres en este país sean devueltos a sus hogares”, pidió el jueves el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, en el inicio de la reunión.

“Estamos de acuerdo con que hay que proteger a las poblaciones más vulnerables, incluidos los niños y niñas, y brindar asilo para crear un espacio seguro lo más pronto posible”, fue todo lo que Nielsen dijo hoy en la clausura en referencia a los menores.

Coincidiendo con el inicio de la reunión, Amnistía Internacional denunció el jueves que las familias separadas desde el 19 de abril hasta el 15 de agosto fueron más del doble de las admitidas hasta ahora por la administración. Las cifra en más de 6 mil en base a datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Desde 2017, cuando Trump llegó al poder, el número asciende a 8 mil.

Nielsen instó hoy a los países del Triángulo Norte a disuadir a sus ciudadanos de emprender “la peligrosa ruta hacia el norte”.

“Ustedes deben decir a su gente: ‘No pongan a sus familias en riesgo haciendo el peligros viaje al norte para intentar entrar en los Estados Unidos ilegalmente'”, instó la víspera el vicepresidente, Mike Pence, a los tres países centroamericanos, a los que urgió a hacer más para frenar la inmigración ilegal.

REITERAN MENSAJE

Nielsen, responsable sobre la frontera, les pidió hoy incrementar la cooperación en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales. “Hay que hacer más en la región (…) Nosotros estamos dispuestos a hacer más, y eso incluye fondos”, dijo.

Bajo la estrategia para América Central, Estados Unidos ha comprometido en la región más de 2 mil 600 millones de dólares en asistencia desde 2015 hasta 2018. Los países del Triángulo Norte han comprometido 8 mil 600 millones desde 2016 hasta 2018 en su propia iniciativa, el Plan de la Alianza para la Prosperidad.

Nielsen puso especial énfasis en las organizaciones a las que los migrantes pagan para entrar en Estados Unidos tras atravesar México. “Los contrabandistas no son humanitarios, tenemos que trabajar para frenarlos”, manifestó. A lo largo del último año, fueron detenidas 225 mil personas procedentes del Triángulo Norte al intentar cruzar ilegalmente desde México. Son más de la mitad de los arrestados.