Dos opciones

Rodulfo Santizo

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Guatemalteco, migrante, facilitador de procesos para fortalecer el tejido social, visor y monitor del bienestar social, multifacético, persistente, soñador por una Guatemala diferente, gestor en desarrollo.

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Rodulfo Santizo
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Los guatemaltecos tienen que decidir este 11 de agosto de 2019 en la segunda vuelta electoral quién será el futuro presidente y vicepresidente, teniendo dos opciones que representan las candidaturas que obtuvieron la mayor cantidad de votos de la ciudadanía que salió a votar el 16 de junio pasado.

A pesar de todo, tenemos el deber ciudadano de votar y elegir nuestro destino para estos cuatro años que empiezan el 14 de enero de 2020, la verdad, que todos estamos ansiosos de un cambio positivo que marque un nuevo rumbo al país.

La población está ávida de autoridades que se comprometan con toda la sociedad civil en hacer los cambios estructurales que necesita Guatemala, porque nos hemos pasado todo el tiempo en poner autoridades que llegan a ensayar sus fallidas intenciones, basadas en la prueba y error.

La verdad, necesitamos una dupla presidencial que tenga una agenda del combate a la corrupción e impunidad con toda la garra que caracteriza a los guatemaltecos, sabiendo que ahora será más difícil porque no se tendrá el apoyo de la CICIG, porque el gobierno actual se dedicó a hacerla quedar mal, basados en la mala información y confusión de la población y con otros países, sacándola y expulsando a sus funcionarios para que no investiguen todos los actos de corrupción que se han venido dando desde hace varias décadas.

Hacemos un llamado a los dos contrincantes a ocupar la presidencia a que se comprometan en atacar la corrupción, porque el dinero alcanza si no se lo roban, si el presidente pone el ejemplo, y hace su trabajo, la población lo va respaldar, pero si hace lo contrario, creo que otros años más de corrupción el pueblo no los va aguantar y se tendrá que salir a la calle a sacarlos del poder.

Esperamos que sigamos haciendo de estos eventos una verdadera fiesta cívica y democrática y que todos los males que se han dado, nos sirvan para reflexionar para que nunca más se vean funcionarios públicos, empresarios, militares y políticos, disfrutando de las mieles de la corrupción.