DESNUTRICIÓN INFLUYE DIRECTAMENTE EN LA BÚSQUEDA DE MEJORES OPORTUNIDADES EN OTRO PAÍS

Corredor Seco GT: el 42 por ciento de los hogares entrevistados presentaron niveles de consumo alimentario bajo

POR DELIA BONILLA
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Al visitar el Corredor Seco de Guatemala o las zonas rurales más alejadas del país, es común observar a niños con estómagos grandes, descalzos, extendiendo su mano cuando algún visitante llega para que les regale comida o dinero, ese es el panorama de la niñez guatemalteca que vive en pobreza o pobreza extrema y no puede suplir las necesidades básicas de subsistencia.

La inseguridad alimentaria que se vive en el país está intrínsecamente ligada con la pobreza que no permite una adecuada calidad de vida y es un detonante potencial de la migración, así lo indica el estudio sobre Seguridad Alimentaria y Emigración elaborado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) presentado a finales de 2017.

La investigación realizada cubrió 22 comunidades de las áreas del denominado Corredor Seco de Guatemala, Honduras y El Salvador, en donde se entrevistó a 54 fuentes de datos que fueron informantes clave a lo largo de la región, así como alrededor de 660 comunitarios que participaron en 44 grupos de discusiones focales separados entre hombres y mujeres.

En Guatemala, el 42 por ciento de los hogares entrevistados presentaron niveles de consumo alimentario bajo, quienes están generalmente afectados por el desempleo, demanda laboral limitada o intermitente y salarios bajos e irregulares.

El 58 por ciento de los hogares entrevistados de los tres países del norte de Centroamérica dieron a conocer que gastan en alimentación más de dos tercios de sus ingresos, lo que evidencia un alto nivel de vulnerabilidad económica, ya que el 30 por ciento de ellos viven en pobreza extrema.

Las condiciones climáticas adversas en el Corredor Seco afectan negativamente la seguridad alimentaria y nutricional, las familias afectadas por la sequía enfrentan una probabilidad mayor del 1.5 por ciento de migrar con relación a las de otras áreas, puntualiza la investigación.

CIFRAS PREOCUPANTES EN EL PAÍS

Hasta el 3 de marzo del presente año seis niños menores de 2 años han fallecido a causa de la desnutrición. Las muertes se reportaron en los municipios de Ayutla, en San Marcos, Cuilco, en Huehuetenango, Jocotán, en Chiquimula, Antigua Guatemala, en Sacatepéquez, San Pedro Carchá y Chisec en Alta Verapaz, indicó Juan Carlos Carías, titular de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan).

Mientras que en 2017 se registraron 148 muertes por desnutrición aguda en niños y niñas menores de 5 años, según el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS).

Asimismo, Carías detalló que según el Sistema de Información Gerencial de Salud (SIGSA) del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, de enero al 3 de marzo de 2018 se han registrado mil 245 casos de desnutrición aguda en niños menores de 5 años.

En Guatemala no hay registros de casos de desnutrición en adultos, solamente en niños, lo que no permite tener un panorama claro de la situación de desnutrición en el país.

LA MIGRACIÓN NO SIEMPRE ES LA SOLUCIÓN

El estudio menciona que en muchos casos la niñez abandona la escuela para contribuir a la generación de ingresos del hogar, por ello, la proporción de niñez migrante se ha incrementado en los últimos años. Según la Dirección General de Migración, 8 mil 893 niños, niñas y adolescentes fueron repatriados de los Estados Unidos y México durante 2017.

El caso de Edwin Vicente Ajcalón, es ejemplo de ello, un adolescente de 14 años originario de Sololá que tras no completar sus estudios y ver las necesidades de su familia decidió viajar a Estados Unidos con la ilusión de darles una mejor calidad de vida, según la publicación de La Hora Voz del Migrante del 2 de diciembre de 2017.

Sin embargo, el sábado 25 de noviembre murió arrollado mientras se conducía en una bicicleta en Brooklyn, Nueva York; viajó por un sueño sin imaginar que perdería la vida.

Esta historia evidencia la desesperación y falta de oportunidades de los guatemaltecos en el país, quienes recurren a cualquier recurso que les permita mejorar las condiciones de vida, aunque no siempre resulta de ayuda o beneficio.

IMPACTO DE LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA

Para Juan Carlos Carías, el principal impacto de la inseguridad alimentaria es el subdesarrollo económico local, pues al no tener una buena nutrición se merman las capacidades cognitivas y lo que influye directamente en el recurso y capital humano del país.

El 58 por ciento de familias en Guatemala consultadas en la investigación declararon que no habían participado en programas de asistencia alimentaria antes o después de la partida de sus familiares al extranjero, según el estudio, por lo que el resultado manifiesta que la inseguridad alimentaria también se debe a la falta de atención por parte de autoridades para mitigar los efectos y prevenir nuevas migraciones.

Al respecto, Carías indicó que es necesaria la comunicación efectiva, así como una articulación interinstitucional sólida para lograr responder de manera oportuna a las necesidades que surjan al momento de alguna crisis y a la aplicación de estrategias de prevención.