Cita en la Corte de Migración, “no sé por qué tengo que estar aquí”

Eddie Reyes, Assoc. AIA/Director
Asi Es Guatemala, Nonprofit
Melrose, MA
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Una de las problemáticas complejas y difíciles que cada migrante tiene que vivir es tener que ir a la cita de inmigración en una Corte Federal, es una experiencia que para el 95 por ciento de las personas no es grata y muchas veces con consecuencias de alto costo para la persona y sus familias, por eso comparto mi experiencia como organización cuando he tenido la oportunidad de acompañar a algunas personas.

Comienza con la llamada de la persona para coordinar el viaje a la Corte, muchos no viven cerca de la dirección para la cita así que hay que viajar por lo menos 30 minutos, salir un par de horas antes del tráfico, muchas de estas citas tiene una hora específica para comenzar pero jamás son puntuales en la Corte, siempre es media o una hora de atraso, a esto hay que añadir la cantidad de casos que la Corte tendrá, comienza dando prioridad a los abogados que tienen casos solos o con clientes quienes entran uno por uno o algunas veces en grupos de tres o cinco.

Una vez todos los casos con abogado pasan a los que no tienen o están acompañados por alguna organización o líder comunitario, debo de comentar que no todos los líderes comunitarios y organizaciones tienen la iniciativa de ir con estas personas, ya que hay reglas demasiado estrictas de a quién dejan “hablar” en favor de estas personas si no son abogados en este tema.

Debo de confesar que he tenido la suerte de expresar con mucho respeto lo que pienso ante un juez de inmigración aunque algunas veces veo la molestia del fiscal por pedir tiempo o el intérprete por corregir la traducción a esta parte debo de añadir que la mayoría de los intérpretes aunque profesionales no traducen exactamente lo que se dice y este problema se puede entender de dos maneras, la primera que la persona aunque hispana tiene un léxico diferente al utilizado por la persona en Corte, esta diferencia al traducir lo que se está hablando causa un entendimiento diferente entre las palabras que se usan y deben de traducirse, ejemplo usted es de Guatemala y el intérprete es argentino hay diferencia en el léxico “el pibe, piba o che” no entenderá algunas de las palabras que la persona de Guatemala dirá así que traducirá lo que el crea que dijo, esto está mal, ya que en una traducción para el juez cada palabra es tan importante al punto que eso sirva para tomar una determinación justa, esto pasa en todas las Cortes cuando no se habla el idioma desde cortes de tráfico hasta las federales, en el caso del fiscal a ellos solamente les interesa poder cerrar el caso, ya que son muchos por estar el sistema saturado, los chances de hablar por la persona si no eres abogado dependen del juez, es él quien tiene la última palabra de permitir o no hablar al acompañante. Ahora si la organización está registrada es otra cosa, ya que la Corte reconoce al individuo que esta envía junto a la persona.

EN LA CORTE

Una vez dentro de la Corte, que está conformada por el juez, fiscal, asistente y el intérprete, lo primero que se hace es llamar a los casos que tienen más de una vista, estos por lo regular son aquellos listos para presentar, lo que se les pidió en citas previas o simplemente dar la determinación final, estos casos requieren la ayuda de un abogado ya que después de un par de extensiones es tiempo de presentar el caso y mostrar la evidencia que podría ayudar, desafortunadamente ninguno de los casos que vi en las visitas a corte tenía evidencia, asistencia de un abogado o paralegal, ni siquiera sabían porque están ahí, simplemente vieron que tenían presentarse, responder un par de preguntas que no solo no tienen respuesta sino que las respuestas que daban complicaban aún más su caso.

El Departamento de Justicia requiere que la organización que acompaña al citado este registrada con ellos y tenga conocimientos de leyes migratoria, el proceso para registrar a las organizaciones es demasiado largo y complejo ya que primero tiene que ser legalmente establecida, tener un 501(c)3 valido y tener acceso a un abogado o paralegal si se necesita. (Ver: Community-Based Organizations: https://www.uscis.gov/avoid-scams/community-organizations/community-based-organizations).

Es importante que cualquiera que lea este artículo y tenga pendiente algún caso en las cortes migratorias “DEBE” de tomarlo muy en serio, su futuro y el de su familia aquí en Estados Unidos dependa de lo que diga y presente en la audiencia.

Ayuda a este tipo de casos se puede dar y referir a muchos lugares, pero CUIDADO, hay “abogados o expertos en temas migratorios (NOTARIOS)” con piel de abeja que solamente esperan por la oportunidad de cobrar elevadas sumas de dinero por enviar al matadero a sus “clientes” sin estar debidamente preparados para ello, algo muy común en el sistema de comunidades migrantes en este país, antes de pedir ayuda a cualquier persona, organización, notario o experto lejano en leyes migratorias, asegúrese que sea quien dice ser, que la organización que representa o usted visita tenga la capacidad de poder ayudarlo o darle alguna información, y si es notario o abogado fingido, POR FAVOR no lo utilice, ya que solamente se complicara aún más su caso.

Las organizaciones que de verdad pueden ayudar lo referirán a un abogado real y con experiencia una vez usted explique su necesidad sin costo alguno por la información, “ellos” tienen la obligación de contactar abogados que pudieran ayudarlo y asegurarse que no lo estafen, porque si esto sucede ellos son tan culpables y responsables por el dinero que usted pierda.

Un mensaje al liderazgo que supuestamente lo representa: AMIGO USTED TIENE LA OBLIGACIÓN MORAL DE AYUDAR AL QUE NO TIENE VOZ, HAGA UN ESFUERZO PARA ASISTIR A SUS PAISANOS YA QUE EL VERDADERO LIDERAZGO SE HACE EN SILENCIO Y CON HECHOS, NO PALABRAS VACÍAS Y AL VIENTO SIN SENTIDO O MORAL PARA JUSTIFICAR ERRORES QUE DESPUÉS PESAN PARA LA COMUNIDAD.