Censo reveló una realidad diferente a la que pinta Morales

Foto La Hora /En el país, según el CENSO hay más de 14 millones de personas.

Por Grecia Ortíz
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Un poco de hierbas, vegetales y tortillas son parte de la dieta de Aurora Gómez, sus hijos y una pequeña nieta que depende de ella, para sobrevivir y adquirir esos alimentos trabaja de lo que sea posible, como agricultora o en el cuidado de animales de granja.

Aurora vive en Tactic, Alta Verapaz, que según el Censo 2018, es el segundo departamento más poblado del país, solo detrás de Guatemala y el que ha reportado uno de los índices de desnutrición y pobreza más altos, no solo en el Censo, sino también en diferentes estudios.

Mientras que, en Jalapa, Mirna Cruz, relató que muchas de las familias en la comunidad de El Paraíso viven al límite, en casas de adobe y palos, otro de los aspectos que el Censo 2018 también abordó y que evidencia la pobreza a la que se enfrentan muchos guatemaltecos.

Así que la única salida que muchas de las personas han encontrado es migrar, como ya se ha explicado en varios reportajes presentados por La Hora Voz del Migrante, y quienes no pueden o no lo logran, no tienen más remedio que quedarse y tratar de sobrevivir.

De acuerdo con el Censo 2018 en Guatemala hay más de 14 millones 901 mil personas, la mayoría mujeres, ubicadas principalmente en Guatemala, Alta Verapaz, Huehuetenango, San Marcos, Quiché y Quetzaltenango, (que coinciden con los departamentos de donde sale la mayoría de migrantes hacia Estados Unidos).

El estudio recién presentado también apunta a que 383 mil 462 hogares, tienen como tipo de servicio sanitario una letrina o pozo ciego, aspecto que Cepal califica como de privación.

Otro de los datos que salta a la vista es que, entre la población de 0 a 29 años, hay más de 2 millones de personas que no saben leer ni escribir. El combustible más utilizado sigue siendo la leña.

Esas proyecciones y los relatos de los guatemaltecos que viven esas estadísticas todos los días evidencian que los retos de Guatemala, son más evidentes ahora, mientras las familias continúan sobreviviendo de las remesas familiares que se espera superen los US$10 mil millones de dólares este año.

En contraste el Presidente, Jimmy Morales, enumeró esta semana en su Facebook avances que considera de su gestión, tras criticar que se le ha llamado el “peor Gobierno de la historia”

“No ha existido crisis por falta de medicamentos en los hospitales, algo común en anteriores gobiernos, nuestros policías, ya no empujan patrullas sin combustible, ahora estrenan nuevas unidades, tenemos un censo vigente, una deuda de nación que duró 16 años, contra todo pronóstico, encontramos un camino al problema histórico con Belice y, en las escuelas ahora mejor organizadas, pasamos de simples galletas a desayuno y en muchos casos, almuerzo escolar”.

También en la ONU enumeró avances en seguridad, educación, red vial, alimentación escolar, entre otros

Aurora se siente desesperada por la situación económica que afronta y en la que sobrevive ella y su familia, pues a pesar del trabajo arduo que realiza día a día, sus ingresos le dificultan cubrir las necesidades de sus seres queridos.

La guatemalteca siempre ha considerado migrar como una opción, pero no lo ha hecho porque las dificultades que deben sortear los migrantes en la Frontera Sur de Estados Unidos la han desanimado a hacerlo.

Su casa tiene servicio de luz, y aunque utilizan una letrina, al menos puede acceder al agua potable.

Según el Censo 2018 en Alta Verapaz, del total de los 228 mil 446 hogares censados, más de 170 mil 902 cuentan con una letrina o pozo ciego como servicio sanitario, (dato por demás revelador, puesto que a nivel de país es el departamento que mayor número registra en este aspecto).

Ese aspecto, para Cepal, devela la existencia de una privación en el saneamiento, “cuando el sistema de evacuación no se encuentra conectado a la red de alcantarillado o fosa séptica (en áreas urbanas), la vivienda no dispone de servicio higiénico o se trata de un sistema de evacuación sin tratamiento a la superficie, río o mar”.

TRABAJA EN DONDE LE DEN LA OPORTUNIDAD, PERO GANA POCO

Para sobrevivir, Aurora labora en un local del mercado de la comunidad, pero usualmente su trabajo es de agricultora, aunque no fue censada, por sus condiciones ella encaja en el perfil de los más de 5 millones 20 mil personas que, según el Censo, forman parte de la Población Económicamente Activa, en otras palabras, uno de cada dos personas en edad de trabajar es económicamente activa, proporción que se mantuvo estable en los últimos tres censos.

“Para mí trabajar es muy difícil por la edad que tengo, pero cuando se puede me llaman a las granjas a destazar pollos, limpiar huevos y empacarlos, también me voy a las aldeas a cortar pacayas, toda clase de frutas que se dan aquí. Voy tres días a la semana”, cuenta.

Con su trabajo Aurora trata de reunir Q40 diarios, pero no siempre es posible y por eso, si la llaman para limpiar animales de granja lo hace sin dudar.

Según el Ministerio de Trabajo, el salario mínimo para las actividades agrícolas es de Q2 mil 992, y la Canasta Básica supera los Q3 mil 500 quetzales, así que para lo único que le alcanza a Aurora y su familia es para el maíz de sus tortillas, frijoles y sobre todo legumbres y vegetales que tienen al alcance para los tres tiempos de comida.

“No es mucho lo que gano (Q40 diarios cuando le va bien) pero hago la lucha porque tengo que ganar para mi día. También trabajo limpiando cerdos y les doy comida. A muchas personas no les gusta ese trabajo, a mí sí me gusta, no importa de qué manera, es un trabajo digno y lo más importante gano para mis hijos, hoy en día todo está caro”, aseguró.

Su jornada de trabajo inicia todos los días de siete de la mañana a cinco de la tarde y cuando es en el campo siempre es bajo el sol. En Guatemala una gran parte de la población trabaja en la agricultura.

Foto La Hora /Lo que evidencia la medición a decir de entrevistados es una serie de retos para el país.

UN PANORAMA SIMILAR EN JALAPA

En Jalapa, en donde cientos de familias sufren de las condiciones climáticas y de pobreza características del Corredor Seco, la situación no es distinta.

Mirna Cruz, encargada de una organización de mujeres en la comunidad de El Durazno, cuenta que, a diferencia del caso de Aurora, a ellos si los censaron.

En ese lugar las personas viven en condiciones mínimas y algunos de los jóvenes pudieron laborar temporalmente como censistas, aunque ahora se encuentran desempleados de nuevo, así que sus ingresos mermaron o cesaron.

La mayoría de las personas se dedican a la agricultura, pero desde hace varios meses el café, la siembra más importante, ya no les produce los mismos ingresos que antes, así que muchos han migrado, no obstante, el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos ha influido en la reducción del flujo migratorio, según los consultados, mientras la situación de las familias sigue siendo adversa.

Las casas en su mayoría tienen techo de lámina, tendencia que a nivel de país se mantiene pues en más de 2 millones 683 mil viviendas utilizan material como techo predominante y hasta unos 67 mil 424 son de teja, palma o similares.

Foto La Hora /Las condiciones del país, según la guatemalteca Aurora Gómez motivan la migración.

¿QUÉ MÁS DICE EL CENSO?

A nivel de país, los indicadores del Censo señalan que, en Guatemala, un 75.7 por ciento de hombres son jefes de hogar, pero 24.3 por ciento son mujeres quienes están al frente de los gastos de una vivienda.

El censo actual reportó 12 más de 528 mil 937 personas en edad de 7 años y más, de los cuales el 81.5% afirmó que sabe leer y escribir, pero el resto, un 18.5 por ciento, es decir más de 2.3 millones, son analfabetas, (la mayoría mujeres).

La medición destaca que la población rural reportó que 22.6 por ciento no ha alcanzado ningún nivel de educación, categoría que en lo urbano es del 11.5 por ciento.

Asimismo, la leña sigue siendo el combustible más utilizado para cocinar en el país, pues el 54.4 por ciento de los hogares censados reportó su uso en 2018. El empleo de leña se redujo en 3 puntos porcentuales en comparación con el Censo 2002.

Bajo ese contexto, el Gobierno de Guatemala firmó hace unos meses un acuerdo para acoger a solicitantes de asilo a Estados Unidos de Honduras y El Salvador, convenio que en su momento el propio presidente de EE. UU. Donald Trump denominó de “Tercer País”, que contemplaría asegurar condiciones favorables para esos migrantes, algo que ha sido criticado por expertos y migrantes al recordar las capacidades del Estado para atender a los guatemaltecos.

Foto La Hora /En el interior del país miles de familias viven en casas con techo de lámina, otras también son de paja y otros materiales.

ROLDÁN: REMESAS HAN INCIDIDO EN CAMBIOS DE CONDICIONES DE VIVIENDA

Al respecto Úrsula Roldán, directora del Instituto de Investigación y Proyección sobre Dinámicas Globales y Territoriales (IDGT), apuntó a que los indicadores sociales siguen siendo preocupantes, porque no se ven avances en el país en términos sociales.

“Sí se llegara a confirmar el número de población la cifra que han venido bajando en términos de violencia aumentaría y las poblaciones excluidas son las de siempre verdad, lo único es que hay cambios, que somos un país más urbano, que eso es importante para que haya un intercambio entre ciertas ciudades y los territorios rurales”, dijo Roldán.

Lo anterior, a decir de Roldán se le puede atribuir a migrantes que también han invertido sus remesas, “no somos para nada un país seguro, somos más bien un país que necesita eliminar sus condiciones de expulsión”.

Para Roldán lo que ocurre con los avances en las viviendas del país, incluso se le puede atribuir a la población migrante, sobre todo teniendo en cuenta que la mayor parte de remesas se invierte en ahorros y la reparación o construcción de viviendas.

“Si algo ha cambiado en esas condiciones que son mínimas es debido a las inversiones que hacen los propios migrantes en su vivienda y otros bienes que les permite tener esa economía de subsistencia, aunque es la ausencia del Estado a nivel local y nacional”, puntualizó.

Foto La Hora /Las mujeres representan a la mayoría de población.

OTZOY: GUATEMALA ESTÁ LEJOS DE SER PAÍS SEGURO

El economista y migrante guatemalteco, Marvin Otzoy, explicó que existen varios aspectos que denotan las necesidades del país con el Censo, que evidencian necesidades básicas y dignas que necesita un ser humano.

“Es un país totalmente muy lejos de ser un país seguro que albergue a otros ciudadanos, aunque sea de manera temporal… siguen las contradicciones al querer aplicar leyes antiplásticos que es muy bien, pero la leña contraviene al medio ambiente por la tala que se pudiera dar. El gran reto de Guatemala es que como país la gran mayoría debe tomar conciencia del sentido humano y justo para que unidos busquemos una mejor nación”, apuntó.

Pero, además, aseguró que todo lleva a atacar los índices de pobreza que tienen relación a factores como la corrupción, impunidad y el crimen organizado.

Otzoy también dijo que existen dudas de los resultados del Censo, en cuanto al total de población y anotó que al final este resultado vendrá a cambiar varios indicadores entre pobreza, inversión y otros.

MATTA: CENSO EVIDENCIA RETOS

El columnista de La Hora, Emilio Matta, explicó que los datos del Censo vienen a confirmar que hay una gran cantidad de ciudadanos guatemaltecos, ahora residentes en el extranjero, porque no están dentro de la medición que se creía que se tenía.

Matta dijo que esta medición sin duda plantea retos de seguridad ciudadana, alimentaria, así como en términos de salud y educación, que hasta ahora ningún gobierno ha logrado enfrentar o solucionar.

El entrevistado añadió que, si las personas usan leña como combustible o todavía utilizan una letrina como servicio sanitario, solo pueden evidenciar las condiciones de insalubridad en que vive la mayoría de las familias en términos económicos, porque solo propician enfermedades.

Asimismo, Matta coincidió con Roldán del IDGT en que el aporte de remesas de migrantes ha venido a “paliar” las condiciones del país y muchas de sus comunidades, aunque a un costo alto para la sociedad guatemalteca.

*El reportaje fue modificado a las 18:40 horas para corregir un error ortográfico en las declaraciones de Emilio Matta, ya que se consignó la palabra “apalear” cuando debió ser a “paliar”.