Buscando el origen del COVID-19 religiosamente

José Antonio Guardado

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Soy José Antonio Guardado Martínez, nací el 17 de enero de 1959, originario de la República de El Salvador, de padres campesinos. Licenciado en Administración de Empresas y Teología Evangélica, interesado en el tema de Migrantes y Refugiados.

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Teólogos, lectores de la Biblia y personas lectas se encuentran acuciosas buscando el origen de COVID-19 a la luz de las Sagradas Escrituras, llegando hasta el extremo de querer descifrar lo inescrutable de Dios ya que teología es “Estudio de Dios”; concepto que nunca comparto o que vaya a estar de acuerdo, porque Dios no puede ser estudiado en su magnificencia.

Pero el tema que me ocupa es que por el momento el hombre busca por medio del método científico y religioso el orígen de COVID-19. No queriendo entender que es una guerra biológica iniciada entre las grandes potencias con poderío económico que con el tiempo se confirmará.

Que por abusar al ingerir comidas exóticas hay un tanto de cierto científicamente, pero a la luz de la Palabra de Dios existe suficiente respaldo bíblico que prohíbe comer como alimento ciertos animales proscritos. Es “abominación”, dice en un apartado o versículo biblico.

El mundo común se encuentra poniendo oídos a muchas opiniones y hasta consultando [email protected], [email protected] o videntes que lo más que hacen es causar pánico y asombro por asegurar algo incierto.

Muchos creyendo a ciegas y dando fe a supuestas profecías de Ellen G. White y de Michel de Notre – Dame (Francia, 1503-1566), más conocido como Nostradamus, porque les atribuyen profecías infundadas sobre COVID-19.

Vamos a ver y analizar la bendita Palabra de Dios y para ello cito al Profeta Jeremías (Anatoth, Judea 650 a. C. Daphne, Egipto 585 a. C. Que fue llamado Profeta llorón hebreo, hijo del Sacerdote Hilcias que escribió o profetiza en su libro capítulo 25, versículos 32 y 33 y Juan el Teólogo que murió desterrado en la isla Patmos estuvo en concordancia por inspiración del Espíritu Santo según su libro llamado revelación o Apocalipsis capitulo 16, versículos 13, 14 y capítulo 6, versículo 4. Dice ese precepto bíblico: “Así ha dicho el Señor de los Ejércitos: He aqui que el mal (virus) sale de nación en nación, y grande tempestad se levantará de los confines de la Tierra. Y yaceran los muertos del Señor en aquel día desde un extremo de la Tierra hasta el otro extremo; no se endecharan, ni se recogerán, ni serán enterrados; como estiércol serán sobre la faz de la tierra… Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas. Porque son espíritus de demonios que hacen señales, para ir a los reyes de la Tierra y de todo el mundo, para congregarlos para gran batalla de aquel Gran Día del Dios Todopoderoso… Y salió otro caballo rojo encendido: y al que estaba sentado sobre él, fue dado poder de quitar la paz de la Tierra, y que se maten unos a otros: y le fue dada una gran espada”.

La verdad profética se encierra en este gran libro o libro de libros que por muchos años fue declarado muerto, pero que aún el cadáver no aparece; dijo o expreso otro teólogo.

Por hoy el cumplimiento de la Palabra de Dios sigue vigente y a esa verdad me remito.

¿Hasta cuando pueblo incrédulo creerás que no puedes escapar de la ira venidera?

Donde está el creador biológico; se sabe que tan solo sirvió de instrumento para el cumplimiento de la Profecía Bíblica. Meditad en en Dios.