Benito Juárez, 31 años trabajando duro, ahora en una oficina de la alcaldía de Houston


Por Grecia Ortíz
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Benito Juárez tiene varios años viviendo en Estados Unidos, pero no olvida su país y tiene siempre presente el deseo apoyar a la comunidad migrante a pesar de los desafíos a los que se ha enfrentado por varios años.

El guatemalteco menciona que hace 31 años tomó la decisión de dejar el país, porque la situación era compleja en Guatemala, así que eso lo llevo a migrar y emprender el camino como muchos lo han hecho.

“Decidí migrar para ver de qué manera podía mejorar mi situación personal, con el objetivo de llegar a Estados Unidos. Fue un cambio bien grande pues cuando uno toma la decisión de migrar no se tiene la idea de los obstáculos que se va a encontrar en el camino”, dijo.

Juárez explica que cuando salió le tomo más tiempo del que creía, así que estuvo un año aproximadamente en México, lugar en el que trabajó, luego tras un incidente ocurrido en ese país siguió el camino hacia Estados Unidos y finalmente llegó a Houston Texas.

“Sin ningún contacto, empecé una nueva vida anduve trabajando como jornalero en las calles para tratar de ganar algo de dinero y poder sobrevivir, pero me tomo algunos meses para ya empezar a tener un poco de estabilidad y poder pagar un apartamento compartido con mucha más gente”, recuerda.

LLEGÓ PENSANDO EN QUE SOLO ESTARÍA UN TIEMPO EN ESE PAÍS

Como muchos migrantes, el entrevistado señala que el idioma es siempre una barrera para las personas, sin embargo, en ciudades como Houston no es tan complejo, aunque destaca que había un ambiente más hostil para los inmigrantes.

Esa misma situación, llevo a Juárez a irse formando y con los años a involucrarse con la comunidad que fue reclamando más sus derechos, incluso a estar más pendiente de lo que ocurre en Guatemala.

“Yo no pensaba aprender inglés porque al principio mi idea era estar aquí uno o dos años, pensaba estar ese tiempo y regresarme, pero ahora ya llevo 31 años y ya estoy aquí enraizado y ya es más difícil que pueda uno regresar”, contó.

Al principio, Juárez trabajó como jornalero esperando en las esquinas a que alguien lo pudiera contratar, ya sea limpiando casas, construcción, zanjas, bodegas, cargando furgones y eso le permitió establecer contactos, así que finalmente llegó a un refugio para migrantes un lugar en el que encontró donde quedarse, con comida y demás.

“Me atrajo lo que hacían principalmente en migrantes como yo, ayudarlos en tener orientación básica de sus derechos, entonces empecé a trabajar voluntariamente y ahí establecí contactos con una red y así a partir de eso conseguí un trabajo más formal en una iglesia haciendo un trabajo para informar a la gente sobre la situación de derechos humanos”, dijo.

DISFRUTA DE LA COMIDA GUATEMALTECA CON FRECUENCIA

A partir de entonces, Juárez se ha mantenido en constante contacto con muchas de las redes y finalmente llegar a trabajar como administrador de la oficina del Asuntos de Migrantes y Refugiados para la alcaldía de Houston.

El entrevistado por su activismo relató que ha viajado a Guatemala en diferentes oportunidades.

Como a muchos, explica que le gusta la comida guatemalteca y así que aprovechando a que su mamá le enseño a cocinar el mismo hace sus platillos, además, hay muchos restaurantes en donde encuentra las recetas de connacionales.

“No me he privado de degustar la comida guatemalteca por supuesto no es igual como en Guatemala definitivamente, pero sí es algo muy cerca”, dijo.

LES PIDE A LOS MIGRANTES QUE NO OLVIDEN A SU LUGAR DE ORIGEN

Juárez colabora además con varias organizaciones, así que siempre se mantiene muy ocupado. A quienes tienen poco tiempo en Estados Unidos, les recomienda que aprovechen cuando se abre el espacio y así puedan mejorar sus condiciones de vida, “hay que valorar y aprovechar, pero no olvidarse de su familia en Guatemala”.

El guatemalteco reconoce que la situación no es sencilla, pero cree que la unidad es importante en estos momentos.

“No hay que olvidar nuestro país de origen, no solamente de ayudar individualmente a nuestras familias sino colectivamente, tenemos una responsabilidad social con nuestro país… hay que recordar que tenemos derechos a la libre expresión”, puntualizó.