Yolanda Alcorta: Detrás de la palabra “latino” hay un vasto mundo de culturas

Por Douglas Cuevas
dcuevas@lahora.com.gt

Ese orgullo que sienten los migrantes por su tierra, aquello que los identifica al llegar a países como Estados Unidos, les es arrebatado de tajo ya que ahí no hay “chapines” ni “mexicanos” o “nicas”, para ellos -los norteamericanos- se resume a una palabra: latino.

De esa forma es como Yolanda Alcorta Gaitán, de madre guatemalteca y padre peruano, recuerda la vida para los llamados latinos. Alcorta es actualmente una profesional que trabaja para la Fuerza Naval en la investigación de nuevas vacunas y vive en la ciudad de Washington.

Durante los fines de semana busca apoyo para que las identidades latinas sean reconocidas. Participa en el programa “Raíces Culturales Latinoamericanas” que tiene cerca de 26 años de fundación y busca mantener la “identidad” de los migrantes.

Todo gran esfuerzo comienza con un paso y el primero que dio Alcorta fue buscar el mejor lugar que hay para enseñar: la escuela.

“Yo hacía eso en las escuelas… me metía, a veces me quedaba todo el año haciendo trabajos de los diferentes países” con tal de enseñar a los más jóvenes que detrás de la palabra “latino” hay un vasto mundo de culturas, señala.

“Nuestra idea es presentar todas las culturas porque entre la similitud hay diversidad. El americano mira al migrante como que es una cultura y es más que eso”, comenta Alcorta.

Con el paso de los años Alcorta ha ido reuniendo a otras personas, que al igual que ella buscan promover las raíces de los migrantes para hacer congresos y transmitir las riquezas de los países que vieron nacer a los indocumentados que ahora tratan de abrirse paso en los Estados Unidos.

“Estos eventos son necesarios de la comunidad, pero para mí lo más importante es la educación de la nueva generación. Hay que hacerlo en las escuelas, instruir a las maestras”, resaltó.

Ella viaja constantemente a la tierra de su mamá, porque a pesar de haber nacido en los Estados Unidos y tener un padre peruano la tierra del quetzal le llama.

“Nuestra idea es presentar todas las culturas porque entre la similitud hay diversidad. El americano mira al migrante como que es una cultura y es más que eso”.
“Estos eventos son necesarios de la comunidad, pero para mí lo más importante es la educación de la nueva generación. Hay que hacerlo en las escuelas, instruir a las maestras”.
YOLANDA ACORTA