Urge que un migrante tome las riendas de Conamigua

Por Douglas Gámez

Durante la semana ha vuelto a relucir el tema del Consejo Nacional de Atención al Migrante (Conamigua), entre presentaciones bonitas y expedientes al parecer bien encuadernados, el nuevo proceso de selección para Secretario Ejecutivo demuestra eso, mucha imagen y poca propuesta o lo más probable: poco interés por los migrantes guatemaltecos de parte de algunos de los candidatos a dirigir esa instancia.

También resultó que una diputada propone cerrar Conamigua y darle su presupuesto al Ministerio de Relaciones Exteriores, una cartera que ha ingresado a un territorio muy oscuro, y como dije en otra columna, debe estar más ocupada revisando el mandato de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), que haciendo su trabajo.

Ambas situaciones demuestran una cosa, el total desprecio por los migrantes, ya nadie quiere a Conamigua porque ya no es rentable, ya no es ese jugoso botín para darle trabajo a los amigos y conocidos como muchas otras entidades del Ejecutivo que desconocemos qué resultados dan al país.

Pero dentro de todo eso hay personas que realmente se han presentado para rescatar una entidad que está muriendo.

Tienen una ventaja sobre el resto, son migrantes, claro todos los ciudadanos dentro de lo que enmarca la ley podemos tener acceso a un cargo público, pero sin duda las competencias y capacidades deben ser acordes y consecuentes a la función que desempeñará.

Los migrantes necesitan un migrante para que los represente, hay muchos migrantes capaces, líderes, inteligentes y con gran corazón, sentimiento de lucha y perseverancia; hubiera sido importante tener una buena cantidad de connacionales aspirando a dirigir Conamigua.

Conamigua y los guatemaltecos, principalmente los que viven en Estados Unidos, necesitan de alguien que sepa el sufrimiento, dificultades y necesidades de la comunidad chapina en ese país.

Pero más allá de saberlo, que lo haya vivido, que lleve en su piel y sangre esos ideales, y recuerde ese trabajo de hormiga y minucioso que debió enfrentar para salir adelante, alguien que no fácilmente olvide a su gente.

No es lo mismo, saber y conocer algunos migrantes y asociaciones para considerar la posibilidad de dirigir una entidad como Conamigua, los migrantes y el Consejo necesitan un migrante. Esperemos que así sea, para tener esperanzas en darle aún el timonazo y cambiar el rumbo de esa entidad.