DESDE LA REDACCIÓN

Un sacrificio que no cualquiera haría

Por Douglas Gámez
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El sacrificio que debe realizar el migrante para alcanzar la meta que se ha propuesto y mejorar la calidad de vida de sus seres queridos es incalculable, muchas veces va más allá de la lejanía de los seres queridos, la soledad, la privación de lujos, entre otros. Algo tan elemental y duro como privarse de dar el último adiós a un ser querido es el precio a pagar para muchos guatemaltecos que emigraron a Estados Unidos.

Recientemente supe del caso de una guatemalteca que regresa al país luego de ausentarse por varios años, no tengo detalles de su situación, pero de seguro la meta y las condiciones que deseaba para ella y sus seres queridos eran grandes. Vuelve y deberá despedirse de su abuelo, un año después de que falleciera.

Casos similares he escuchado en los últimos años, padres que no han podido regresar para despedirse de sus hijos o viceversa, ya sea por compromisos laborales o su estatus migratorio que les impide salir con facilidad de Estados Unidos.

Algunos ni siquiera tendrán la oportunidad de regresar algún día al país, para despedirse y rememorar el tiempo vivido con esa persona especial en su tierra natal.

Sinceramente es difícil imaginar el dolor y la impotencia que genera en los guatemaltecos que por múltiples razones no han podido volver al país para despedirse de un ser al que han amado.

El sacrificio es grande y en momentos como ese, el valor que demuestran y valentía es de respetar y reconocer.

Son aspectos que no debemos minimizar y que nos tienen que impulsar a buscar las condiciones para que la migración sea un derecho y no una obligación.

La vida está llena de momentos difíciles y la muerte de un ser querido es uno de los aspectos que se tienen que enfrentar, muchos migrantes deben hacerlo a la distancia, en soledad, sin poder despedirse de la persona de la cual se ha recibido amor y comprensión.

Esta columna va dedicada a ese sacrificio que muchos guatemaltecos han tenido que hacer, La Hora Voz del Migrante se solidariza con ellos, y renueva su compromiso para seguir trabajando para que algún día los guatemaltecos ya no tengan que atravesar hasta esas situaciones a la distancia, porque deben migrar en busca de mejores oportunidades y generar condiciones adecuadas de vida para esos seres queridos de los que ni siquiera pueden despedirse.