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Diario La Hora

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Emilio Matta Saravia
emiliomattasaravia@gmail.com

Loor significa elogio, de acuerdo con la RAE. Y no se puede hacer otra cosa más que elogiar a nuestros compatriotas que durante el año 2017 enviaron nada menos que 7.47 millardos de dólares a sus familiares en Guatemala, de acuerdo a los registros de Banguat. Esta cantidad equivale al valor combinado de los 22 productos de mayor volumen de exportación del país.

Cómo no elogiar a estas personas que, además de sufrir de discriminación y falta de oportunidades en su propio país, atraviesan México en condiciones infrahumanas para llegar a los Estados Unidos y encima sostienen literalmente la maltrecha economía nacional. Y qué decir de la paranoia bajo la que seguramente viven, ya que en cualquier momento los pueden apresar y deportar las autoridades del país del norte, dejando a sus familiares (cónyuges, hijos, hermanos…) desprotegidos y a su suerte. Loor a nuestros compatriotas.

Y de igual forma debemos elogiar a las familias de los migrantes, que muchas veces se quedan aquí, en nuestro país, sufriendo marginación, exclusión, una violencia que cada día crece y que no tiene visos de parar, todo lo contrario. Y se quedan con la duda, con la angustia de saber si sus familiares lograron llegar a su destino o si fallaron en el intento. Y que en muchas ocasiones el “fallar”, no significa otra cosa que fallecieron en el intento. ¿Cuánto dolor y cuántas penas han tenido que sufrir tantas familias guatemaltecas?

Al día de hoy, la situación de nuestros connacionales en Estados Unidos es cada vez más incierta, ya que la actual administración del vecino país del norte tiene como objetivo frenar la inmigración y deportar a los extranjeros que se encuentren ilegalmente en el país, inclusive deponiendo medidas tomadas por la administración anterior. También ha sido muy clara la tibieza que nuestros gobiernos han tenido para tratar este tema, y no solo hago referencia al actual, sino que también a todos los anteriores, lo cual los deja muy mal parados (a nuestros gobernantes presentes y pasados), pues creo que deberían estar muy agradecidos con nuestros migrantes por su inconmensurable aporte a nuestra economía, y que más muestra de agradecimiento, que pelear por con gallardía y determinación por sus derechos. Misión NO cumplida, por parte de nuestros gobernantes.

Considero que, además de permitírseles votar en el extranjero, se les deben proporcionar espacios políticos para que puedan tener una participación activa en la toma de decisiones del país. Estoy seguro que su aporte será muy valioso y edificante para nuestra política. Estoy seguro que con las vivencias y experiencias que ellos han tenido en un país que está mucho más desarrollado que el nuestro, tanto en sus instituciones como en su civismo, sumarán mucho a nuestra forma de hacer política.

Valga este humilde espacio para rendir homenaje a los millones de guatemaltecos que viven en los Estados Unidos de América y que fruto de su trabajo y esfuerzo diario tenemos semejante entrada de divisas a nuestra economía. Todos y cada uno de ellos realmente enaltecen Guatemala. Loor al migrante.

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Leslie Pérez
leslieopo@hotmail.es

Uno de los ideales de los guatemaltecos que han tenido que emigrar de esta bella tierra es que su voz sea escuchada y sus necesidades atendidas por el Estado de Guatemala.

Es preciso mencionar que el ingreso de divisas provenientes de nuestros connacionales en el extranjero es de vital importancia para la economía del país pues por medio de ellas la balanza de saldos logra el equilibrio, derivado de ello es menester que el Estado de Guatemala preste la debida atención a la voz, opinión y a las necesidades más sentidas de nuestros emigrantes, pero para tristeza y decepción de muchos esa voz ha sido ahogada en los trámites burocráticos que conllevan la creación y aprobación de una política de Estado en favor de los migrantes justa, verdadera y que responda a la realidad de nuestros connacionales, en la creación de propuestas de ley y su aprobación que respondan al mismo fin, a la creación de programas y estrategias que hagan funcionar en coordinación el aparato del Estado en favor de los migrantes en el extranjero y sus familiares en territorio nacional.

No he vivido en carne propia las vicisitudes, vulneración a los derechos más elementales y otros vejámenes de los que son víctimas nuestros guatemaltecos cuando emprenden esa travesía en búsqueda del sueño americano, pero sí he escuchado testimonios desgarradores que me han hecho despertar conciencia y estar siempre en la mejor disposición de ser una mano amiga que pueda asesorarles sin interés alguno. Es dentro de este contexto, en ese despertar de conciencia en que humildemente considero que el Estado de Guatemala debe tomar acciones contundentes para tratar el tema migratorio, dentro de ellas podría sugerir:

1. Elección de Secretario y Subsecretario de Conamigua y reanudar el funcionamiento de sedes departamentales y regionales y el impulso de reformas a la Ley de dicho Consejo;

2. Elaboración de agenda de trabajo que incluya estrategias de cooperación y coordinación interinstitucional a nivel nacional e internacional que permitan la atención adecuada y digna para los guatemaltecos en el extranjero y sus familiares en el territorio nacional;

3. Proponer reformas al Código de Trabajo en relación al trabajo de guatemaltecos en el extranjero promoviendo la debida tutela a los derechos laborales reconocidos para los guatemaltecos tal y cual lo establece dicho cuerpo legal en su artículo 14;

4. Establecer los mecanismos legales que permitan tener conocimiento certero de las empresas en el extranjero autorizadas para reclutar trabajadores guatemaltecos y la plena identificación de sus reclutadores;

5. Estrategias que permitan difundir en todo el territorio nacional información encaminada a reducir el fraude migratorio, la venta de supuestas visas temporales de trabajo;

6. Estrategias de prevención dirigidas a reducir la emigración de menores no acompañados;

7. Elaboración y aplicación de programas que permitan al Estado de Guatemala tener capacidad de respuesta y brindar oportunidades laborales en coordinación con el sector privado a los migrantes retornados forzados;

8. Programas de educación que promuevan el desarrollo local con el ingreso de divisas y reducir considerablemente que estas sean únicamente de consumo.

¿Idealista? Claro que lo soy, ojalá los actores con poder de decisión entendieran que con un poco de voluntad política podríamos avanzar aunque a paso lento, pero seguro.

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Por Eduardo Castillo
eduardo@redcipi.com

La “violencia doméstica” es:

1.   Razón de migración de mujeres y niños hoy en día.
2.   Razón de deportación de hombres.
3.  Parte de la agenda bilateral entre Estados Unidos y Guatemala para reducir la migración.

Si un futbolista migrante cometiera “violencia doméstica” seguramente sería deportado de acuerdo a las leyes de migración de Estados Unidos, donde ese delito en Corte migratoria es considerado delito agravado en contra de la moral, costumbres y sociedad.  Esta es la realidad por la que hombres golpeadores de mujeres son deportados.

A su vez, la “violencia doméstica” es uno de los factores principales de migración de mujeres y niños del área rural que frente a juez de Migración explican su situación y realidad. Ellas deben probar cómo las leyes adyacentes de Guatemala protegen al hombre  sobre la mujer en una cultura patriarcal y machista que normaliza la violencia contra la mujer.

Si queremos reducir la migración de nuestras mujeres y niños,  las Diásporas Migrantes, la Iglesia, universidades, sociedad civil y Estado de Guatemala debemos generar sensibilización en los jueces, abogados, policías, fiscales y tomadores de decisiones sobre la prioridad de proteger a la mujer y evitar su migración por “violencia doméstica”.

Hasta que no se generen programas de “Responsabilidad Social Empresarial -RSE” de las compañías de bebidas alcohólicas y compañías que están en Pronacom, CACIF, CIG, Cámara de Comercio, FUNDESA  donde se brinde asistencia a la mujer, con énfasis en el área rural, como sucede en Estados Unidos donde existen albergues y círculos de apoyo psicológico, laboral y policía de prevención contra hombres abusadores, hasta en ese entonces la migración podrá verse reducida.

Hoy por hoy la agenda bilateral entre Estados Unidos y Guatemala habla sobre la “violencia contra la mujer” como uno de los puntos centrales de la migración de mujeres y niños, entre otros factores como crimen organizado y trata de humanos con fines de explotación sexual.

En la justicia norteamericana no importa si el migrante es figura pública o un futbolista reconocido, la ley es por igual. Invito a que los hombres generemos una cultura donde el machismo no prevalezca y donde se genere una cultura de respeto a la mujer en forma digna.

Todos los hombres venimos al mundo a través de una mujer, es por eso que debemos velar por la protección de la misma. Como hombres apoyemos a que las mujeres no queden silenciadas.

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Por Douglas Gámez
dgamez@lahora.com.gt

La semana pasada causaron revuelo las palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien según reportes de varios medios de comunicación llamó “agujeros de mierda” a naciones como Haití o del continente africano.

Pero alrededor de esas palabras, lo más preocupante del panorama es la negociación alrededor de los migrantes.

Así se percibe a la distancia, en especial con la búsqueda de una solución definitiva para los extranjeros beneficiarios del programa DACA, al migrante se le observa como una moneda de cambio.

¿En qué momento se dejó de lado el aspecto humano de los migrantes?, todo gira alrededor de qué beneficios obtendría Trump para avalar una reforma migratoria que solvente la situación que enfrentan los dreamers.

Las condiciones son claras: la construcción de un muro fronterizo y millones de dólares para incrementar el personal migratorio, entre otros.

Es preocupante, aunque muchos consideremos que eso es parte de la política, sigo sin comprender y aceptar que las personas sean utilizadas como una moneda de cambio.

Y en Guatemala la situación es igual, el Congreso sigue sin elegir al titular de Conamigua, porque todo pasa por la negociación política. ¿Qué me das para darte una migaja de ayuda?

Es duro vivir en tiempos como los actuales, sea en Guatemala o en otro país, donde los designios, el desarrollo, las oportunidades y las posibilidades de tener una vida plena pasan por las negociaciones y los intereses de personas y poderes por encima de la mayoría.

Pareciera un juego, como si la vida de los migrantes en este caso no importara en absoluto, condicionar una solución que beneficiaría a ambos por intereses que aún son difusos de comprender.

Las palabras de Trump son duras, se han considerado “vulgares”, pero hay que ir al fondo, no digo que lo dejemos pasar y lo normalicemos, pero estemos atentos y preocupados por los intereses detrás de esas palabras.

El panorama se sigue complicando y es cuesta arriba para una comunidad que ayudó a forjar una potencia mundial y que sigue aportando sus mejores esfuerzos a esa nación, a pesar de ser vistos como una moneda de cambio.

Lamentablemente de regresar a Guatemala la realidad sería igual, vendrían a esforzarse, a luchar y construir un país en el que se les ve como una moneda de cambio, una negociación.

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Lui Donis
luidonis@gmail.com
www.luidonis.com

Todo, conceptualmente se está radicalizando, parece ser una tendencia, una moda natural u orquestada que beneficia a quienes viven del conflicto, ya sea este conflicto personal o social, se tiene la sensación de que se vive en una presión, para que del más simple hecho o concepto, se generen interminables y por lo general agresivas discusiones, que llevadas al extremo, evitan llegar a acuerdos y mucho más lejos, evita llegar a acciones útiles y prácticas para el beneficio de las partes y su entorno. Nos estamos volviendo capaces de estirar la pita hasta sus últimas consecuencias con tal de buscar una razón conflictiva que nos haga sentir como pertenecientes a un grupo y somos capaces de autoengañarnos y de autocobijarnos en sabanas de las cuales sabemos poco o nada.

Y no hay situación, en donde el radicalismo conceptual tiene menos sentido que utilizarlo en la política, ya que esta (como principio) debe de buscar los consensos, los puntos en común, para poner a las partes de acuerdo con el plan con el que se van a lograr los objetivos para el bien común.

Pero se tiene que tener mucho cuidado si, por ejemplo, uno menciona conceptos como: Sociedad, bien común, pueblo, lucha contra la pobreza, etc. Porque inmediatamente será uno juzgado y calificado como izquierdo, Progre, socialista, comunista, Marxista, etc. Y por otro lado si uno se muestra “conservador”, habla de ganancias, competitividad, oportunidades de negocio, etc. inmediatamente el otro lado de la calle te empieza a radicalizar como de Derechas, facha, fascista, imperialista etc. Con lo cual lo único que se logra de un lado y del otro es hacer la convivencia práctica, casi imposible, y al “sentido común” una utopía.

Se realza a personajes, que alimenten el morbo, que radicalizan la postura, que precisamente generen conflicto y pasan desapercibidos los personajes con temple, con cabeza amueblada que pueden ayudar a buscar salidas prácticas hacia la mejora. Pero no, no se requiere de sabios, se requiere de hinchas, palmeros, divulgadores y amplificadores ya sea por adoctrinamiento o por paga, para que generen conflicto. Hinchas que defiendan a capa y espada a sus estrellas, esperando que de tanta veneración la estrella responda trabajando duro en el campo, marcando goles.

La política se ha vuelto precisamente eso, una pugna barata entre `ellos y nosotros´, entre fanáticos que apoyan y votan a ciegas la opción a la cual se le hace creer que pertenece, y exigen que la porra se mantenga con sus vítores todo el tiempo no importando que estos con sus decisiones estén llevando a toda la sociedad al conflicto o al matadero.

Tiene que llegar el punto en que todos los ciudadanos nos consideremos como clase política, y pongamos las cartas sobre la mesa y darse cuenta que si Guatemala fuera un equipo que juega en un campeonato, ocupamos todo el tiempo los puestos de descenso. En lo que respecta a organización social y desarrollo humano estamos en los últimos lugares y en algunos casos vencidos por goleada, y aun así nuestros dirigentes quieren ser aplaudidos.

Pero si nos meten gol, nadie asume su responsabilidad, nadie fue o más bien fue culpa del portero, el portero culpa al defensa, el defensa al delantero, a la cancha, al clima ya basta de justificaciones, (siguiendo con la metáfora futbolera) el balón está al servicio del juego, no le pertenece a nadie y si queremos ganar la partida tenemos que jugar en equipo, hay que tener un plan, un sistema de juego, hay que escoger a los mejores que se tiene en la sociedad para verdaderamente competir. Y dejar de estar improvisando, personajes, con proyectos sin plan, y ponerse manos a la obra para revertir esa situación de decadencia, esta situación de estar obsesionados en lo que nos divide. Que si mis ancestros son españoles, que son mayas que si mis hijos migraron a Estados Unidos, que izquierdas, que derechas. Despertemos que nadie respeta a quien no tiene bien ni su propia casa.

Entonces, ¿Queremos mejorar? o hundirnos en interminable sofismas (pajas) ideológicos, viviendo todo el tiempo IN EXTREMIS.

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Por Redacción La Hora
lahora@lahora.com.gt

Trabajadores guatemaltecos de al menos dos Consulados de Guatemala en Estados Unidos dijeron a La Hora Voz del Migrante que sus contratos no fueron renovados, acción que consideran afectará a migrantes por la falta de personal en dichas instituciones.

Por su parte el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex) informó que no se renovaron los contratos temporales que se tenían por seis meses debido a que culminaron con la tarea para la que habían sido contratados.

Una de las personas que conversó con La Hora dijo que previo a que dejaran de trabajar en sus áreas asignadas, personal del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex) les informó que sus contratos seguirían bajo la misma modalidad y que a ninguno se le retiraría de sus funciones, aunque hasta ahora no han obtenido más información.

El trabajador comentó que los connacionales se enfrentan a varios inconvenientes en las sedes consulares, que incluyen el tiempo de entrega de pasaportes e incluso de espera para ser atendidos.

De acuerdo con el afectado, fue hasta este año que empezaron a experimentar situaciones como esta, pues siempre les habían renovado sus contratos. Aseguró que están con incertidumbre porque no saben si serán contratados de nuevo.

Otra de las personas que habló con La Hora Voz del Migrante refirió que también trabajó en un consulado por unos once meses. En su caso sabía que el contrato era por 6 meses pero le sorprendió cuando le informaron que ya no le renovarían el contrato que tenía.

El entrevistado coincidió en que la falta de personal afecta a las personas que requieren de servicios, sobre todo en trámites que se necesitan realizar con rapidez. Agregó que la afluencia es alta y que contrasta con la cantidad de trabajadores asignados a los Consulados.

MINEX: EN LA PARTE ADMINISTRATIVA HABÍA CONTRATOS POR 6 MESES
Consultado al respecto, Pablo García Sáenz, vicecanciller del Minex, refirió que no se está quitando a nadie del personal de Consulados, ni diplomático, no obstante en la parte administrativa había contratos que eran por 6 meses por una coyuntura que se necesitaba en el tema de pasaportes y que ya culminó.

El cuanto al resto de personal de todos los Consulados, se mantiene. Según el entrevistado incluso se ha incrementado, a diferencia del año pasado porque la Canciller ha pedido que se fortalezca la red consular.

La suspensión temporal de los Consulados móviles no tiene ninguna relación con la culminación de los contratos. Finalmente señaló, “tuvimos una reducción en el presupuesto que también todo eso se acopla a la planificación que nosotros teníamos y que se evaluó en cada Consulado”.

Se intentó abordar a Sandra Jovel, canciller de Guatemala, para ahondar en el tema en una conferencia realizada, no obstante no fue posible consultarle pues se retiró de la actividad sin responder a más preguntas de la Prensa.

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Por Redacción La Hora
lahora@lahora.com.gt

Giannina Esquivel es originaria de San José, Costa Rica, dejó su país cuando tenía alrededor de 15 años para establecerse en Filadelfia, ciudad considerada como la más grande del Estado de Pensilvania, Estados Unidos, lugar al que llegó con el deseo de prepararse para cumplir su sueño de convertirse en actriz.

A corta edad, la costarricense no sólo mostró madurez para luchar por lo que quería, sino que debió enfrentar un cáncer que le fue diagnosticado, obstáculo que venció para sobreponerse y buscar el triunfo en su vida.

Fue en el Swarthmore College en Filadelfia, donde la talentosa consiguió un título en teatro y economía.

Conocidos de la joven señalan que dejó Filadelfia para viajar hacia Inglaterra, en donde participa en el programa de estudios “Midsummer in Oxford”, de BADA (British American Drama Academy).

SE PREPARÓ EN HOLLYWOOD
Y en 2015, Esquivel, decidió viajar a Hollywood, la “Ciudad de los sueños”, para seguir preparándose en una de las academias de actuación más prestigiosa en el mundo, la “Stella Adler”, donde se han preparado actores como Mark Ruffalo, Marlon Brando y Robert De Niro, entre otros.

Con esa visión, Giannina decidió volver a su país de origen, para que con su experiencia y conocimiento, realizara sus primeros proyectos en cine, teatro y televisión, protagonizando “Erika”, y la película “Insomnio”, que se estrenó en el cine Costarricense en octubre del 2017.

Su participación en la película “Insomnio” le permitió tener una gran exposición en su país y a nivel internacional, mientras que en México estuvo presente en diversos Festivales de Cine como en el prestigiado “Feratum Film Fest”.

AMPLIA PARTICIPACIÓN EN TEATRO Y CINE
Giannina cuenta ya con una amplia experiencia como actriz, una de sus interpretaciones más sobresalientes en teatro y cine es como “Yelena” en “Uncle Vanya” del director Anton Chekhov.

Otra de sus participaciones destacadas fue como Julieta en la obra de teatro Romeo y Julieta de William Shakespeare, “Fern”. Otros títulos en los que ha podido participar son: Candles to the Sun de Tennessee Williams, Blanche DuBois, Streetcar Named Desire de Tennessee Williams, The Two Gentlemen of Verona de William Shakespeare, The Musical Comedy Murders of 1940, entre otros.

Recientemente Gianina participó en las series de televisión Insecure y Westworld de HBO, You’re the Worst de FX, y en “Mysteries of the Unexplained” interpretando el papel de la famosa Black Dahlia de los años 40.

Actualmente participa en las filmaciones de la película “Sad People”, cinta en la que tiene el papel como protagonista, y que es dirigida por Sidney Jorizzo, se tiene contemplado que este proyecto sea presentado en los festivales de cine más importantes a nivel Internacional.

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Por MARCOS ALEMÁN
SAN SEBASTIÁN SALITRILLO,
Agencia AP

Desde su pequeña casa ubicada en un pueblo al oeste de San Salvador, Flor Tovar vivía con tranquilidad. Al pensar en el futuro de su familia imaginaba que sus hijos se mudarían a Estados Unidos y ella podría seguir viviendo de las remesas que recibía de su marido, pero el mundo se le vino abajo cuando se enteró de que él, su padre y sus dos hermanos pronto perderían el beneficio migratorio del TPS y podrían verse obligados a regresar a El Salvador.

El anuncio del fin del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) que realizó el lunes el gobierno de Donald Trump implica que no se renovará la protección legal otorgada a los salvadoreños tras los daños causados por un huracán en 1999 y un terremoto en 2001. Éste había sido renovado en varias oportunidades, pero ahora Estados Unidos argumentó que El Salvador ha recibido cuantiosa ayuda internacional y que gran parte de la infraestructura del país ha sido reconstruida, por lo que no se justifica el beneficio.

En consecuencia, los 195 mil salvadoreños amparados tendrían 18 meses de prórroga, tiempo durante el cual deberían buscar soluciones para que puedan continuar viviendo y trabajando en Estados Unidos. Se estima que este grupo tiene un aproximado de 192 mil hijos en ese país.

“Nos encontramos en un callejón sin salida”, dijo Flor. La salvadoreña de 33 años no trabaja porque vive de las remesas que envía su familia y dedica todo su tiempo a cuidar a sus hijos.

“No sabemos qué vamos hacer. Sin ese dinero no sé cómo voy a mantener a mis hijos”, agrega.

RESIDEN EN EL SALITRILLO

Flor y sus hijos —Elías O. de 12 años y Cristian A. de 10— viven en una pequeña comunidad de bajos ingresos en la jurisdicción de San José Salitrillo, a 70 kilómetros de la capital salvadoreña, en una zona con alta presencia de las pandillas que asedian a los jóvenes.
Como muchas otras salvadoreñas, Flor dice que su mundo se derrumbó cuando escuchó que Estados Unidos daba por terminado el TPS. Con desesperación buscó a su marido, Elías Colocho, y habló con él desde Richmond, Virginia, donde vive y trabaja.

“Hablé con él, está preocupado. No sabe qué hará. Los niños también hablaron con el papá”.

Elías, un joven de la misma edad de Flor que trabajaba como panadero en El Salvador, tomó una pequeña maleta y se fue en busca del sueño americano. Dos años después su mujer tomó el mismo camino y tras dejar a sus hijos con su madre, un coyote la llevó hasta Richmond por 6 mil 500 dólares. Sin embargo, tras un par de años perdió su trabajo, Elías la dejó por otra mujer y ella tuvo que volver.

A pesar de todo, evitaron divorciarse para no incurrir en gastos de abogados y acordaron que él le enviaría dinero mientras permaneciera allá. “Acordamos que yo me regresaba y que me iba a dedicar a cuidar a nuestros hijos. Él nos mandaría dinero cada quince días para que comiéramos y nunca ha fallado”, explica.

Flor duda al responder sobre la cantidad que Elías le envía desde Estados Unidos. El temor de que su historia se conozca y pudiera convertirse en una víctima de las pandillas que extorsionan a quienes reciben remesas es grande.

Sin embargo, tras unos minutos, dice que quincenalmente recibe 150 dólares y a esa suma se añade lo que su padre o alguno de sus hermanos también le mandan, por lo que la cifra a veces alcanza 330 dólares al mes. Su expareja además compra aparatos electrónicos y ropa para ella y su familia cuando lo necesitan.

Las remesas que recibe le alcanzan para lo siguiente: 50 dólares para el alquiler de una vivienda de dos pequeñas habitaciones y un baño, 40 para el transporte escolar de sus hijos, 35 para la energía eléctrica, 15 para agua potable y 30 para el cable de televisión. El resto lo usa para comer.

SALVADOREÑOS ENVIARON MILLONES DE DÓLARES A SU PAÍS

La vida de Flor sería una de las muchas que se transformaría por falta de remesas en caso de que sus familiares fueran deportados tras perder el TPS en 2019. Durante 2016, los salvadoreños que viven en Estados Unidos enviaron 4 mil 576 millones de dólares a El Salvador con una tasa de crecimiento de 7,6%, un incremento de 306 millones con relación al monto total de remesas percibido en 2015, según el Banco Central del país. Asimismo, la cantidad de remesas recibidas en ese mismo año equivalen al 17,1% del producto bruto estimado para ese año.
Flor además teme por su madre, una mujer enferma que también vive de las remesas. “¿Y si sacan a mi papa y a mis hermanos, de donde saldrá el dinero para mi mamá?”, se pregunta.

César Ríos, que dirige el Instituto Salvadoreño del Migrante ha dicho que el regreso de miles de salvadoreños desde Estados Unidos podría suponer una crisis humanitaria para la nación centroamericana. “El país no está preparado para recibir a miles de salvadoreños. Aquí no hay programas para ayudar a los repatriados”, ha dicho.

Flor coincide y le preocupa la posible situación laboral que tendría Elías en caso de volver.

“Aquí no hay trabajo, y si hay, lo más que se gana son unos cinco dólares al día”, cuenta la mujer, que asegura que su marido gana alrededor de 200 a la semana en donde ahora vive.
“¿Y con eso cree que pueden mantener a una familia? ¿Usted cree eso?”.

 

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Por Grecia Ortíz
gortiz@lahora.com.gt

Luego del anuncio de la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés) del Departamento de Seguridad Nacional para personas beneficiarias de El Salvador, el Comité TPS Dallas Texas Camino a la Residencia, manifestó que recibieron la noticia con asombro y tristeza, por lo que piden a congresistas promover una ley que les otorgue permanencia legal en Estados Unidos.

En un comunicado los migrantes, integrantes del Comité TPS Dallas Texas Camino a la Residencia en conjunto a la Red Nacional de la Alianza TPS, recordaron que en la actualidad son más de 190 mil los salvadoreños beneficiados por el TPS que fue otorgado durante el gobierno del presidente George W. Bush como una muestra de solidaridad a ese país, tras los terremotos ocurridos en 2001.

Para los firmantes del documento, los salvadoreños que tienen TPS han trabajado respetando y contribuyendo de diferentes formas al país, donde los aportes son visibles para el público, por lo que han trabajado a lo largo de los años desarrollando empresas, creando fuentes de empleo, y sobretodo pagando impuestos.

“El 97% de los salvadoreños que tenemos TPS somos población económicamente activa (tienen 25 años de edad o más); del 95% de la población ocupada, casi la tercera parte trabaja en el área de servicios y un 22% en construcción; 53% de los hogares salvadoreños poseen alguna hipoteca; 69% de la población reside en viviendas de su propiedad”, señalaron.

Al mismo tiempo destacaron que como comunidad, la noticia de la cancelación del TPS la recibieron con tristeza, puesto que la prórroga otorgada únicamente les da 18 meses de permanencia en ese país, lo que significa que al finalizar ese tiempo quedarán sin protección y se les expondrá a una eventual deportación.

CONDICIONES QUE LOS MOTIVARON A MIGRAR NO HAN CAMBIADO

Los salvadoreños señalan que siempre han sido respetuosos de la Ley e indican que aunque respetan la decisión del Presidente de los Estados Unidos, no la comparten por diversos motivos. El primero porque consideran que las condiciones que los motivaron a dejar su país ya no existen y que más bien ahora priva la inseguridad.

“No es correcto ya que con los terremotos perdimos nuestras propiedades y a raíz de estos acontecimientos se han generado condiciones sociales de inseguridad que actualmente golpea fuertemente a El Salvador”, expresaron.

A la vez, apuntan a que al tomar la decisión no se analizó el aporte que cada beneficiario del TPS hace a Estados Unidos, porque han sido responsables de empleos, son propietarios de casas, empresas, fungen como empleadores y pagan millones en impuestos.

Consideran que deportarlos traería más pérdidas económicas que beneficios, “consideramos que la cancelación del programa no hace ese reconocimiento que nosotros los salvadoreños hemos ganado a pulso y haciendo méritos correspondientes, viviendo en este país, algunos incluso por más de 20 años”.

En el comunicado también recuerdan que Estados Unidos es un país de inmigrantes, cuyo crecimiento actual se debe en gran medida a la mano de obra extranjera.

CONSIDERAN QUE EL SALVADOR NO ESTÁ PREPARADO

Otro temor es que sin la protección del TPS quedan expuestos a ser deportados a su país de origen, el cual consideran no está preparado para manejar adecuadamente el retorno de personas que en la actualidad residen en Estados Unidos bajo esa protección.

“No estamos preparados para sumergirnos en esa realidad, nuestros hijos que han nacido y crecido en este país tampoco están preparados para retornar a un país con estas características donde 6 de cada 10 personas son jóvenes y donde 4 de cada 10 salvadoreños tienen empleo formal”, enfatizaron.

Finalmente muestran su solidaridad con el resto de países que gozan del programa TPS, especialmente con migrantes de Honduras y Nicaragua, por eso solicitan que se reconsidere la decisión que ha cancelado el programa y solicitan a congresistas tomen una decisión seria y con profundo sentido humano y solidario.

Su petición es que congresistas aboguen por su situación y busquen una ley que les permita obtener un ajuste migratorio que les otorgue un estatus de residencia legal permanente en Estados Unidos.

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POR FREDDY CUEVAS Y PETER ORSI
TEGUCIGALPA
Agencia AP

La noticia de que el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump pondrá fin al Estatus de Protección Temporal de 200 mil migrantes procedentes de El Salvador también está poniendo nerviosa a la vecina Honduras.

Se espera para julio una decisión sobre el destino de más de 50 mil hondureños que viven en Estados Unidos amparados por el TPS (siglas en inglés del programa), una decisión que podría tener graves consecuencias sociales, económicas y políticas para la nación centroamericana.

Los expertos dicen que, al igual que en El Salvador, el regreso de decenas de miles de personas –junto a la llegada potencial de un número incalculable de sus hijos nacidos en Estados Unidos– amenaza con exacerbar problemas ya graves como las altas tasas de homicidios y otros delitos, la inestabilidad política, la pobreza generalizada y la desigualdad en los ingresos.

“La salida de tantos compatriotas de Estados Unidos sería una bomba social que explotará de inmediato en Honduras”, dijo a la agencia AP el analista Raúl Pineda Alvarado.

CONSECUENCIAS PODRÍAN SER A REMESAS

Tal vez de manera más inmediata se produciría un golpe a las remesas, que normalmente representan alrededor del 20% del Producto Interno Bruto del país, aunque la mayoría de ellas son enviadas por hondureños que no se verían afectados por la cancelación del TPS.

Miles de millones de dólares enviados a casa cada año ayudan a las familias hondureñas a alimentar y vestir a sus niños, comprar un carro, construir una casa modesta y mantener las luces encendidas. Estos gastos llegan entonces a la economía en general.

Olga Martínez, una trabajadora de aseo de 42 años de edad y residente en Tegucigalpa, cuenta con los 150 dólares mensuales que recibe de dos hijos que están en Estados Unidos amparados por el TPS. Es una suma significativa en un país en el que cerca del 65% de la población es pobre y muchos se las arreglan para vivir con el equivalente a un dólar o dos al día.

“Si ese dinero me falta, no sé qué haré”, dijo Martínez. “Mi vida será muy difícil porque ellos se vendrán y aquí no hay trabajo”.

Estados Unidos decretó el TPS para los hondureños después de que el huracán Mitch fustigara el país en 1998, lo que dejó unos 7 mil muertos y devastó el sector agrícola. La medida ha permitido a los migrantes vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos.

GOBIERNOS MANTUVIERON VIGENTE EL TPS

Al igual que con otros países, se suponía que estaría vigente hasta que las condiciones causadas por el desastre mejoraran en el país de origen. Sin embargo, con el paso de los años, los diversos gobiernos estadounidenses lo mantuvieron funcionando, por creer que otros problemas, como la pobreza, la corrupción y la violencia generada por las pandillas, habrían dificultado que el país reabsorbiera a esos ciudadanos.

El gobierno de Trump ha dejado claro que pondrá nuevamente el énfasis en la palabra “temporal” mientras evalúa el TPS, retirándolo a cerca de 46 mil haitianos y 2 mil 500 nicaragüenses en noviembre y ahora a los salvadoreños. En noviembre del año pasado, retrasó la decisión sobre los hondureños por seis meses bajo el argumento de que necesitaba más información.

Las tasas de homicidio en Honduras y El Salvador tuvieron una caída significativa el año pasado, aunque ambas continúan siendo de las más altas del mundo. Las pandillas callejeras conocidas como “maras” se han extendido y tomado como víctimas a los pequeños negocios y a las familias a través de la extorsión.

En los dos países la violencia está “todavía en niveles epidémicos”, indicó Christine Wade, profesora de ciencias políticas y estudios internacionales en el Washington College de Maryland. “Así que prácticamente estarías regresando a la gente a países con un nivel de inseguridad muy alto”.

Pineda indicó que la oleada de beneficiarios del TPS que regresen –además de los migrantes que sean deportados bajo una postura de inmigración más agresiva de Estados Unidos– amenaza con aumentar las filas de desempleados y subempleados, lo que agravaría la desigualdad económica y produciría “niveles altos de ingobernabilidad”.

INESTABILIDAD POLÍTICA
Honduras ya se encuentra en medio de una inestabilidad política luego de una disputada elección presidencial en noviembre en la que el presidente Juan Orlando Hernández ganó un nuevo mandato y su oponente alegó que se había cometido fraude. Al menos 17 personas murieron el mes pasado durante las protestas sobre la votación.

“Teniendo en cuenta cómo manejaron la última elección, no creo que haya ninguna evidencia de que el gobierno del país pueda gestionar el regreso de 50 mil o 60 mil ciudadanos hondureños y miles de sus familiares en un futuro cercano”, explicó Michael Allison, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Scranton en Pensilvania. “El país y las condiciones tanto políticas como económicas están peor allí en la actualidad de cómo estaban en 1998, cuando Mitch golpeó el territorio”.

Incluso el sistema de educación de Honduras se enfrentaría a una dura prueba al tener una afluencia de niños que no están acostumbrados a tener clases en español, con pocos recursos disponibles para atender sus necesidades.

Allison expresó que prevé que no todos los 50 mil beneficiarios hondureños del TPS regresen a su país de origen, y algunos probablemente se quedarán de forma ilegal y vivirán al margen de la sociedad. Otros podrían irse a Canadá o a otro país, y unos cuantos buscarían obtener la residencia a través del matrimonio o bajo el patrocinio de los empleadores.

Sin embargo, el gobierno de Hernández claramente ve la decisión de El Salvador como un presagio y se prepara para recibir el impacto.

“A los hondureños se nos dio una oportunidad de seis meses más para tomar la decisión, a los salvadoreños no”, señaló Hernández. “Sin embargo, tenemos que ir preparando la eventualidad de que los compatriotas tengan que regresar”.

“Debemos pensar en cómo les abrimos las puertas y cómo ingresan ellos, sus bienes y recursos libres de impuestos para que reinicien una vida con mayores facilidades en Honduras”, agregó.

Al igual que los salvadoreños beneficiarios del TPS –a quienes se les dio un tiempo de gracia hasta septiembre de 2019 para que abandonen el territorio de Estados Unidos–, ahora Honduras espera una legislación en materia de inmigración más amplia que incluya asistencia para los beneficiarios del TPS. Hernández puntualizó que su gobierno cabildea agresivamente al de Trump y a los legisladores estadounidenses.

“Es que es el Congreso de Estados Unidos la pieza clave para los 56 mil 690 tepesianos hondureños, ya que ellos decidirán cómo entablar una política migratoria que beneficie a los hondureños”, señaló Marlon Tábora, embajador de Honduras en Washington.

CONGRESISTA PRESENTA PROYECTO DE LEY

El representante estadounidense Mike Coffman presentó un proyecto de ley que terminaría con el TPS al tiempo que garantiza una residencia permanente para algunas personas inscritas en el programa que cumplan ciertos requisitos.

Es posible también que Honduras reciba otra extensión de 18 meses por consideraciones políticas.

El mes pasado, Honduras fue uno de los nueve países que votaron en contra de una resolución de las Naciones Unidas que condenaba la decisión de Washington sobre trasladar su Embajada en Israel a Jerusalén. Si Hernández, un político conservador visto como un fuerte aliado de Estados Unidos, decidiera tomar la misma decisión con respecto a su Embajada, así como lo hizo la vecina Guatemala, podría favorecer más al gobierno de Trump.

“Si lo analizas de forma racional en términos de política, tendrías que terminar el TPS con hondureños así como lo terminaste con los salvadoreños”, afirmó Wade. “Si no lo hacen, se verá totalmente como una situación de compensación”.