Políticas de discriminación

PBRO. MAURO VERZELETTI, CS
Director de la Casa del Migrante Guatemala y El Salvador
verzelettimauro@yahoo.com.mx

La segregación política hacia los migrantes y refugiados, ocurre a través de la economía de mercado neoliberal perversa e injusta. De hecho, a lo largo de los siglos, todas las formas de exclusión, declaradas o silenciosas, contienen características diferenciadas en el tiempo y espacio. La xenofobia y el racismo tienen características distintas hacia los migrantes, ellas son visibles o invisibles. Podríamos decir que sería como una especie de termómetro oculto en la conciencia de los políticos. Esto lo evidenciamos, por ejemplo, en el subdesarrollo, la pobreza, la miseria y el desempleo en los países expulsores de personas.

En este sentido, los prejuicios, la intolerancia provoca actitudes de indiferencia hacia los migrantes, que son complejos y dramáticos. Por ejemplo, Estados Unidos y México, desde el año 2001 a partir del evento de las Torres Gemelas, las políticas antinmigrante se han incrementado, a través de las redadas, detenciones y deportaciones.

Crecen los conflictos o actitudes de rechazo hacia los migrantes en los países desarrollados. Infelizmente, se responsabilizan a los migrantes y refugiados por la crisis económica en estos países, a través de falacias, para justificar políticas migratorias restrictivas. Negando así, el derecho a la ciudadanía plena y derogando medidas de beneficio a los trabajadores migratorios y sus familiares.

Los impactos de la crisis son: poco crecimiento económico en los sectores productivos, cierre de pequeñas y medianas empresas, desempleo creciente de la población joven, tensión y crisis estructural e ingobernabilidad. Miles de jóvenes, adolescentes, niñas y niños centroamericanos, migran en la búsqueda de un futuro mejor para salir de la violencia.  Siguen el camino de sus antepasados, cruzan fronteras, arriesgan la vida en el tren de los sueños, para no ingresar en el camino de la delincuencia y crimen organizado transnacional.

Con el incremento de las acciones racistas hacia los migrantes en los países de origen (los deportados son estigmatizados/discriminados por autoridades o sectores sociales, considerándolos fracasados), tránsito (violaciones a los derechos humanos, por grupos delincuenciales, secuestradores, narcotraficantes y tratantes de personas) y destino (indocumentados, por la falta de leyes justas y humanas).

En la actualidad, existe una sistemática oposición hacia los sueños en camino, con nuevas manifestaciones de discriminación hacia los migrantes; indiferencia, cierre de fronteras y militarización para la contención de los flujos migratorios. Ante estas violaciones de lesa humanidad, ¿qué podemos hacer como creyentes y seguidores del Jesús peregrino?