Inicio Héroe Migrante Ofelia Ramírez, una madre guatemalteca orgullosa del triunfo de sus hijos
SUPERÓ JUNTO A SU HIJO UNA PRUEBA DIFÍCIL

Ofelia Ramírez, una madre guatemalteca orgullosa del triunfo de sus hijos

por -
0 377
Ofelia Ramírez, una madre guatemalteca orgullosa del triunfo de sus hijos

Por Grecia Ortíz
[email protected]

Con 17 años Ofelia Ramírez migró a Estados Unidos. Aunque su camino no ha sido sencillo, pues se ha enfrentado a varias pruebas, entre estas, la grave enfermedad que superó en familia, junto a su hijo, a quien le detectaron cáncer.

En entrevista para La Hora Voz del Migrante, Ramírez relató que desde que llegó a Estados Unidos se dedicó a la costura. Un año y medio después de que llegó tuvo a su hija, la primera de 6 niños.

Uno de ellos, Melvin, atravesó una etapa difícil puesto que le diagnosticaron cáncer, el cual logró vencer con el apoyo de su familia.

“Siempre fui positiva en todo y nunca pensé que uno de mis hijos fuera a caer en eso, porque él siempre le echó ganas al estudio. Gracias a Dios él nunca dejó de estudiar, ni cuando supo que tenía la enfermedad. Siempre los médicos le decían que debía recuperarse, pero él decía: mami yo voy a seguir”, dijo.

Ver su esfuerzo y positivismo ante la adversidad hizo que todos se unieran, incluso más al ver su determinación por no detenerse ni siquiera ante la enfermedad.

Ramírez es originaria de Santa Eulalia en Huehuetenango y la pobreza en el lugar era uno de los aspectos por los que deseaba cambiar el futuro de su familia.

Uno de los aspectos por los que Ramírez hoy se siente orgullosa es que todos sus hijos han logrado salir adelante y se han superado. La mayoría ya ha logrado graduarse de la universidad.

“Lo que pasó con mi hijo fue muy difícil para mí, pero con la voluntad de Dios estoy muy orgullosa de él. Me sentía preocupada un poco cuando él cayó enfermo, pero lo dejé en manos de Dios para que se hiciera su voluntad y no la mía, porque él tiene mucho por vivir. Yo le pedí eso al Señor, que le diera más oportunidad de vida”, dijo.

Sus hijos continúan sus estudios y, aunque la distancia los separa, para la madre guatemalteca eso no es ningún impedimento para estar juntos. “Tengo hijos que estudian medicina y eso me hace sentir muy bien”.

En todo lo que hace se siente respaldada por sus hijos. En su tiempo libre, Ramírez asiste a la iglesia en donde participa en comunidad. La guatemalteca asegura que la iglesia fue un soporte vital en los momentos difíciles que atravesaron como familia por la enfermedad de su hijo Melvin.

A la vez destacó que su función es apoyar a la comunidad de guatemaltecos que viven en Los Ángeles, sobre todo cuando atraviesan momentos difíciles, por lo que visitan a quienes son diagnosticados con cáncer y tratan de ayudar a quienes lo necesitan, principalmente a otros guatemaltecos.

“En la iglesia tenemos un grupo de oración todos los domingos y si hay actividades vendemos comida en la iglesia”, indicó.

Entre los alimentos que preparan, nunca faltan los tamales guatemaltecos, que son de los preferidos de muchas personas que se acercan a comprar.

Uno de los mensajes que envía las madres que atraviesan por momentos difíciles es que velen por el bien de sus hijos. “Cuando mi hijo cayó enfermo, yo le di el lugar a mi hijo porque él necesitaba mucha ayuda. Quieran a sus hijos como madres, ellos son su sangre y estarán ahí siempre”.

De Guatemala, Ramírez recuerda todo y no olvida su comida favorita: los vegetales propios de la región, entre ellos el güisquil, el tomate de árbol y las hierbas cocidas, que trata de consumir con frecuencia.

“Siempre fui positiva en todo y nunca pensé que uno de mis hijos fuera a caer en eso, porque él siempre le echó ganas al estudio. Gracias a Dios él nunca dejó de estudiar, ni cuando supo que tenía la enfermedad. Siempre los médicos le decían que debía recuperarse, pero él decía: mami yo voy a seguir”.

“Lo que pasó con mi hijo fue muy difícil para mí, pero con la voluntad de Dios estoy muy orgullosa de él. Me sentía preocupada un poco cuando él cayó enfermo, pero lo dejé en manos de Dios para que se hiciera su voluntad y no la mía, porque él tiene mucho por vivir. Yo le pedí eso al Señor, que le diera más oportunidad de vida”.
OFELIA RAMÍREZ

Comentarios