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TRABAJAN EN LA CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS Y EDIFICIOS EN ESTADOS UNIDOS

¡Eso de luchar! es de latinos… Algunas historias de chapines, salvadoreños y hondureños

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¡Eso de luchar! es de latinos… Algunas historias de chapines, salvadoreños y hondureños

Por Grecia Ortíz
gortiz@lahora.com.gt

Construyen casas, edificios, techos, parques y otros, posiblemente algunas de las historias de migrantes originarios de El Salvador, Guatemala y Honduras que leerá a continuación sean familiares para usted.

Las jornadas de trabajo que desarrollan no son nada parecidas a lo que tenían antes de salir de sus países de origen, algunos incluso señalan que su empleo les ha permitido superar una fobia a las alturas e imponerse metas para superarse y romper esquemas.

Los relatos de Boris, Alex, Marvin, Pablo, Luis y Tetis son historias de superación y deseos de construir una vida mejor para otras personas y sus familias.

Cientos de migrantes trabajan en Estados Unidos, con esfuerzo y dedicación pensando en sus familias a quienes desean apoyar. Hay quienes trabajan como jardineros, en la limpieza de viviendas, en restaurantes y en la construcción.

BORIS Y SU TRABAJO EN LAS COCINAS DE ESTADOS UNIDOS

*Vive en Carolina del Norte y es guatemalteco.

En entrevista para La Hora Voz del Migrante, Boris, un guatemalteco residente en Carolina del Norte, relató que llegó a Estados Unidos con la idea de estar en ese país dos años pero al percatarse de las oportunidades que existían decidió continuar por más tiempo.

Afirma que las labores de la construcción se han mantenido en auge en los últimos años y han impulsado diversidad de empleos. En su caso, decidió dedicarse a la construcción de mesones de cocinas hechas de granito y mármol, labor que ha desempeñado desde hace casi 15 años.

“Este país te abre las puertas para emprender tu propio negocio, independientemente que tengas un estatus legal o no, te abre las puertas a darte un número de identificación personal con el que puedes empezar un negocio, y gracias a Dios ahí estamos luchando”, dijo.

Explicó que al estar trabajando de esta manera se puede buscar empresas que necesitan ayuda y entonces se subcontrata a más personas. El pago depende de la cantidad de empleo que se tenga.

El entrevistado señaló que en el caso de las personas que trabajan en la empresa, a manera de seguridad les paga un seguro de accidentes. Lo ideal, recomienda, es que las personas siempre tengan certeza de lo que hacen.

“Aquí te ayudan mucho más que en Guatemala, increíblemente…, aquí las cosas son distintas a donde vivimos, se te abren las puertas aunque no tengas documentación legal aunque se ha puesto más duro”, dijo.

ALEX CONSTRUYE EDIFICIOS Y EL FUTURO DE SU FAMILIA

*Reside en Nueva York y es originario de Quetzaltenango en Guatemala.

Alex es originario de Quetzaltenango donde dejó a su esposa, un niño y a sus padres. Hace dos años, ante la necesidad de mejorar las condiciones de vida de su familia decidió buscar un futuro lejos de la tierra que le vio nacer.

En Guatemala, su profesión era maestro de educación primaria. Como no consiguió trabajo prefirió arriesgarse y buscar cumplir sus sueños en otro lado.

“Vine porque pensé en mi familia, principalmente en mi mamá, papá, mi hijo y mi esposa. Por eso tomé la decisión de venirme para acá. Como tengo familia acá, vi lo que ellos mandaban en remesas y eso me motivó a migrar, tengo dos años y dos meses de estar aquí”, indicó.

Lejos quedó el estudio que hizo en Guatemala, ahora su trabajo gira en torno a una compañía que califica como muy grande y que se dedica a la construcción de edificios con varios pisos, hasta de 30, explicó.

Como no sabía nada de esa labor, empezó como aprendiz y de ahí pasó a construir. Aunque aún sigue aprendiendo sabe bien que la meta es lograr un empleo como “Foreman”, es decir encargado de la obra en construcción.

QUIERE REGRESAR A GUATEMALA

Aunque sabe que tiene un largo camino, el guatemalteco tiene claro que desea volver a su país y seguir superándose, esta vez con el apoyo de los ingresos que logre ahorrar por su trabajo.
“Yo voy aprendiendo poco a poco, yo no sé mucho, pero aquí vamos. En mi caso nos brindan la seguridad a nosotros antes de ingresar a la compañía, nos tienen que dar orientaciones y unas clases y si la aprobamos empezamos a laborar”, anotó.

Cuando hay bajas temperaturas su jefe le ha permitido no asistir a trabajar, pero no siempre es así, pero ni el mal tiempo lo ha detenido.

A decir del entrevistado, el solo saber que su familia lo necesita lo motiva a seguir y no detenerse ante nada, “me dan ánimos de ir y seguir por ellos, por mi familia”.

En ese trabajo tienen unos minutos para desayunar o tomar alguna bebida. El pago que recibe lo califica como muy bueno y se realiza semanalmente.

Siempre que se siente triste, Alex encuentra en su familia la motivación para seguir trabajando, es consciente que lo necesitan para seguir y eso hace que le haga frente a su situación.

MARVIN ENFATIZA QUE SU TRABAJO DEFINIÓ SU CARÁCTER

*Reside en Nueva York y es guatemalteco.

Marvin Estrada vivió por varios años en la zona 6 de Mixco pero eso cambió cuando decidió vivir en Estados Unidos a donde llegó para establecerse, aunque con el tiempo ha regresado al país en reiteradas ocasiones pues su estatus migratorio se lo permite.

Relató que al principio aprendió cosas sencillas del trabajo de la construcción, “lo primero que lo ponen a hacer a uno es a sacar basura y meter material y ahí uno va buscando las oportunidades de trabajar”.

Entre las construcciones que ha realizado, Marvin indicó que hay casas y otros edificios, aunque no tiene presente la cantidad porque han sido varias. Del primero que realizó recordó que necesitó de mucho ensayo en inglés para saber qué nombre tenían los artículos que se usan en la construcción.

Como una metáfora describe que su primer trabajo y el primer edificio que construyó definieron su carácter y aumentó el deseo de superarse en Estados Unidos porque le exigía más esfuerzo.

“Mi familia me motivó a superarme, aquí si no trabajas no comes, y si no trabajas no tienes dónde vivir, aquí no regalan nada y si no, no comes, poco a poco uno agarra confianza”, expresó.
Estrada sabe que todos los empleos son complicados, pero lo importante siempre es hacer todo con responsabilidad y pasión porque ese es el ingrediente que le permitirá desenvolverse.

En ese trabajo, los artículos que no deben faltar son: cascos, guantes, botas y pantalones resistentes. Uno de sus consejos es que las personas deben aprender el idioma inglés, porque eso ayuda a que se puedan superar.

“Si les gusta la construcción hay que dedicar las 8 horas como ir a la escuela, a empezar desde lo más bajo, pero de ahí hay que aprender de verdad de la construcción y sufrir ese desgaste físico… siempre hay que aprender más de plomería, carpintería, todo lo que se pueda”, recomendó.

PABLO, EL SALVADOREÑO QUE CUMPLE CON SU SUEÑO Y EL DE SU FAMILIA

En 1994 Pablo decidió migrar a los Estados Unidos luego de las consecuencias que generó la guerra en El Salvador. Llegó a Connecticut donde trabajó en mantenimiento, aunque finalmente fue la plomería y aire acondicionado el área que eligió, porque eso lo motivó, le gustó.

“Trabajó para una compañía y soy un handyman, y gracias a Dios le puse atención a mis papeles y mi hermana todavía alcanzó a pedirme por una ley, ahora estoy cumpliendo el sueño americano como todo migrante empezando desde el suelo y siento que está bien”, expresó.

Uno de sus obstáculos fue que no hablaba inglés, pero con el tiempo logró superarlo, por eso considera que tener éxito en Estados Unidos es posible sobre todo si hay voluntad.

A LA DEFENSA DEL TPS

El salvadoreño cree que cualquier obstáculo se puede superar, aunque eso signifique un gran esfuerzo. Por su trabajo ha logrado hacer amistad con varias personas que tienen TPS y eso lo hace sentirse identificado con la causa que han emprendido.

Por eso señala que la importancia de los migrantes a sus países es vital, porque en su caso las remesas no hacen falta para sus familiares.

LUIS, EL HONDUREÑO QUE LABORA EN EL ROOFING

No solo los guatemaltecos y salvadoreños se desempeñan en este campo. Luis, de origen hondureño y migrante en Nueva York, cuenta que la superación de su familia fue la motivación para buscar un futuro mejor.

En dos ocasiones migró, la primera vez estuvo 7 años en Estados Unidos y ahora ya son 8 años los que tiene viviendo en ese país.

Luis es originario de Puerto Cortés en Honduras en donde se desenvolvía como taxista, pero en Estados Unidos aprendió el oficio de “roofing”.

“Ahora resido en Brooklyn New York, trabajo en las demoliciones por dentro de las casas, sacando cosas. Ese es el trabajo que ahora hago, salimos a las 6 de la mañana para el trabajo y a veces regresamos a las 7 de la noche”, dijo.

RECONOCE QUE SU EMPLEO ES ARRIESGADO Y POR ESO NECESITA CONCENTRACIÓN

El hondureño reconoce que su empleo es arriesgado, y por eso siempre que se desenvuelve en su empleo tiene que estar muy seguro de su labor, y sin ninguna distracción, pues sabe que de ocurrir un accidente, los gastos médicos son muy elevados.

Cuenta que en Honduras se encuentra su hija pero su madre falleció hace un año. Por la situación política y de vida que hay en su país, retornar a su país es algo complicado porque sabe que no tendrá acceso a oportunidades de superación como sí las tiene ahora.

Luis sigue contribuyendo a la educación y sostenimiento de la vida de su hija quien este año cursa su último año en la secundaria, “hablamos todos los días por WhatsApp y ella también convivía con mi mamá pero ahora se siente triste”, señaló.

TETIS: “YO HE LOGRADO TENER TODO LO QUE HE SOÑADO”
Pero no solo los hombres se han destacado en el campo de la construcción. Tetis Xiochil Bardales, originaria de Honduras, contó a La Hora Voz del Migrante que con mucho esfuerzo se abrió camino en el campo de la construcción y ahora ella también tiene a su propia empresa como subcontratista, con lo que proporciona empleo a más personas.

Bardales llegó a Estados Unidos acompañada de su familia, escapando de la violencia. En Honduras, Bardales se involucró mucho en la ayuda a madres solteras, pues tenía un negocio de raspados. Cuenta que al ser foco de atención por ser emprendedora en los medios de comunicación, las extorsiones y amenazas empezaron a llegar.

“Pensaron que yo tenía dinero, me empezaron a extorsionar, y me asaltaron varias veces y ya para mí se hizo inalcanzable estar pagándole a los delincuentes. Habíamos hecho los trámites de visa con mi esposo, antes de que pasara todo eso… tomamos la decisión un día para otro de venirnos con maletas”, aseguró.

Su primer trabajo fue con una amiga que la apoyó y que es contratista de personas que se dedican a pintar inmuebles. Con ella comenzó su trabajo en el área de construcción y recibió siempre su apoyo pues le abrió las puertas de su casa.

NUNCA SE HA INTIMIDADO POR NADA

Como se enteró que podía trabajar con subcontratos, pensó que eso le abriría más oportunidades para superarse en ese país. Bardales decidió salir adelante y por eso empezó a abrirse camino en el campo de la construcción, aunque se enfrentó a prejuicios que ha ido venciendo.

“En el tema de la construcción para uno lograr tener éxito siendo mujer hay que ser muy responsable, a veces nosotras tenemos más palabra que un hombre, así es como he logrado sostenerme”, explicó.

En Drywall Solutions PX, Bardales nunca se ha sentido intimidada por nada y por eso es frecuente que se le vea trabajando al lado de las personas que contrata.

Para Bardales, las barreras son mentales, su motivación es que más personas la buscan para conseguir un empleo. Por eso envía un mensaje a todas las mujeres para decirles que todas pueden desempeñar la labor que deseen.

“Yo he logrado tener todo lo que he soñado, lo que he querido, pero no ha sido nada fácil…tengo un sueño muy grande de dar autoeducación… eso es parte de mi sueño hoy por hoy, además de sacar adelante a mis hijos para que puedan salir por sí mismos”, destacó.

RECOMENDACIONES DE EQUIPO A UTILIZAR

Para protegerse al realizar un trabajo, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos (OSHA, por sus siglas en inglés) emite varias recomendaciones para personas que laboran en el área de construcción.

Para la protección de ojos y cara, OSHA señala que es indispensable utilizar gafas de seguridad o caretas en labores que puedan causar que algunos objetos lastimen los ojos, esto incluye el soldar, cortar, pulir, clavar o cuando se esté trabajando con concreto, incluso con uso de químicos peligrosos.

Para los pies, también es recomendable que los trabajadores utilicen un tipo de zapato o botas con suela resistentes a resbalones y perforaciones, por ejemplo los calzados con punta de metal para ayudar a prevenir que los dedos puedan quedar aplastados cuando se trabaja alrededor de equipo pesado u objetos que caen.

Otro tipo de protección para las manos también es necesario, como guantes que sean acordes al trabajo que se va a desempeñar y que se ajusten cómodamente.

Usar un casco de seguridad para la cabeza, de acuerdo a OSHA, es indispensable sobre todo cuando existe potencial de que un objeto caiga y lo lastime. Los cascos también deben ser inspeccionados para detectar abolladuras, grietas o deterioro, ya que pueden haber recibido un golpe fuerte o descarga eléctrica.

Finalmente, entre las recomendaciones figura el uso de tapones para oídos, indispensables para quienes manipulan sierras de cadena o equipo pesado.

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