Leonel Arenas: el ser indocumentado no me impidió hacer valer mis derechos

POR DELIA BONILLA
lahora@lahora.com.gt

El sueño de ayudar a su familia y ver a sus hijos convertidos en profesionales fue el motivo que llevó a Leonel Arenas a migrar hacia los Estados Unidos, superando un sinfín de obstáculos que le han permitido desarrollar habilidades y generar oportunidades para otras personas.

En 1993, Leonel Arenas viajó por primera vez a Estados Unidos en busca de un mejor futuro. Sin embargo, su familia en Guatemala atravesó duras pruebas por la muerte de su padre y posteriormente la de su cuñado.

A raíz de esos sucesos debió encargarse de lleno a su familia, porque era prácticamente el único que podía velar por el bienestar de ellos. A su regreso a La Gomera, Escuintla, de donde es originario, ayudó trabajando en una farmacia a su hermana que había quedado viuda.

Sin embargo, los ingresos que generaba ese trabajo no fueron suficientes y en 1998 tuvo la oportunidad de obtener de nuevo su visa para viajar a Stamford, Connecticut, Estados Unidos y emprendió la travesía con el mismo sueño de apoyar a los suyos.

Fue recibido por amigos que lo respaldaron y eso le permitió abrirse a más oportunidades, inició trabajando en un edificio donde realizaba tareas de limpieza, ahí laboró durante dieciocho años y gozó de los beneficios que generaba su empleo, hasta julio de 2016 cuando la compañía le exigió su estatus migratorio.

Junto con siete compañeros más tuvo que abandonar la empresa por no tener ese requisito, a pesar de ello, él se retiró con la satisfacción de haber ayudado a otros durante su trayectoria en el edificio.

Leonel respaldó a sus compañeros a través del sindicato al que pertenecía, espacio desde el cual luchó por los derechos propios y del resto de trabajadores representándolos ante la compañía.

Una de las experiencias que más recuerda es la huelga de hambre que realizó con diez compañeros más por veintiún días frente al edificio en el que trabajaban, con el fin de conseguir un contrato formal dentro de la compañía y obtener los beneficios que eso conllevaba, el objetivo fue alcanzado con el tiempo y varias manifestaciones más.

DIVERSOS LOGROS

“Dentro del sindicato aprendí a valorarme como persona y el ser indocumentado no me impidió hacer valer mis derechos, así como respetar al sindicalismo en este país. Mi mayor satisfacción es el reconocimiento y respeto que me tienen mis excompañeros, ya que aún me buscan para que los asesore y lo hago con mucho gusto”, comentó el guatemalteco.

Por su trabajo en el sindicato, tuvo la oportunidad de viajar por varias ciudades como líder sindical asistiendo a convenciones y entrenamientos que le permitieron organizar a sus compañeros en la lucha por mejores condiciones laborales.

Esto le permitió ser reconocido como líder comunitario y recibir por su trayectoria el premio New York Awards 2017, el pasado 17 de septiembre.

Además, por la experiencia que había adquirido pudo conseguir un nuevo empleo, ahora en otro edificio de viviendas para personas retiradas, siempre en el área de limpieza.

AMOR POR SU PAÍS NATAL

Leonel tiene ya seis meses de laborar en su nuevo trabajo que en el cual tiene tiempo libre para dedicarse a otras actividades que también le apasionan como la oportunidad de llevar las tradiciones de Guatemala a ese país.

En festivales y celebraciones de iglesias y escuelas lo han invitado a presentar parte de la cultura del país a través del baile “Rey Quiché”, que ha sido del agrado de los connacionales y demás migrantes.

Además, pertenece al grupo comunitario “Quetzal”, en donde apoyan diversas causas para ayudar a los países que se han visto afectados por desastres naturales.

Asimismo, es coordinador de los eventos Miss Guatemala Ct., Miss Independencia y Miss Cultura, eventos que se realizan en Estados Unidos sin fines de lucro para promover actividades para desarrollar el talento de las jóvenes.

Actualmente reside en Stamford, Connecticut, y asegura que una de sus mayores satisfacciones ha sido el apoyo que ha podido brindar a su familia y a otras personas, y principalmente disfrutar de los logros de sus hijos, a quienes pudo costear sus estudios debido a sus aportes desde Estados Unidos.

“El mensaje que tengo para los guatemaltecos es que debemos unirnos y aprovechar las oportunidades, no solo de hacer dinero con el trabajo sino dar a conocer lo bello de nuestro país a través de nuestra rica cultura”, resaltó Arenas.

“Dentro del sindicato aprendí a valorarme como persona y el ser indocumentado no me impidió hacer valer mis derechos, así como respetar al sindicalismo en este país. Mi mayor satisfacción es el reconocimiento y respeto que me tienen mis excompañeros, ya que aún me buscan para que los asesore y lo hago con mucho gusto”.
“El mensaje que tengo para los guatemaltecos es que debemos unirnos y aprovechar las oportunidades, no solo de hacer dinero con el trabajo sino dar a conocer lo bello de nuestro país a través de nuestra rica cultura”.
LEONEL ARENAS