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La historia de la mexicana Silvia Valerio en el libro Los Hilos Que Tejen

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La historia de la mexicana Silvia Valerio en el libro Los Hilos Que Tejen

Por Patricia Veliz Macal
patymacal@aol.com

Silvia Valerio, originaria de México y migrante en Estados Unidos, contó parte de su vida para el libro Los Hilos Que Tejen, que recopila historias de superación de personas que por diversos motivos decidieron dejar sus países de origen. En el caso de ella, llegó a EE. UU. luego de que en México fuera diagnosticada con VIH junto a una de sus hijas.

Valerio cuenta cómo descubrió que estaba infectada con el virus. “Estando allá mi esposo se enfermó y lo internamos en el hospital. Los médicos sospecharon por los síntomas que tenía que estaba infectado y nos hicieron el examen de sangre y cuando me dieron los resultados el doctor me dijo: “Tu marido tiene SIDA” y tú también. Yo no sabía que era SIDA; en ese tiempo lo que había escuchado es que eso solo les daba a los homosexuales y se morían y me preguntaba ¿por qué lo tengo yo? Si mi marido no era gay ni yo tampoco. Mi esposo siempre negó haber tenido sexo con hombres o con otras mujeres y yo siempre le creí porque yo fui su primera pareja sexual”, señaló.

Valerio contó que investigando llegó a la conclusión de que adquirió el VIH por una transfusión de sangre cuando al nacer su primera hija le practicaron una cesárea y la sangre que recibió había sido comprada en un laboratorio.

Le comuniqué a mi suegro lo que teníamos y cuando lo supo, me dijo que nos teníamos que ir y él se llevaría mi niña a su casa, quien para ese entonces tenía cinco años y que sólo me dejaría verla por la ventana cuando yo la llegara a visitar. Allí conocí la discriminación porque no quería que se enterara nadie de nuestra situación, porque si la gente sabía que nosotros teníamos SIDA, ya nadie nos iba a querer, aseguró.

Posteriormente cuando habló con su esposo él ya sabía que estaba infectado. También se enteró que estaba esperando a su segunda niña y tenía temor de que naciera con el virus.

El embarazo fue catalogado de alto riesgo y en el proceso alguien del cuidado médico me dijo, “¿Por qué te embarazaste si sabías que tenías SIDA?” Creo que ese tipo de pregunta a otras mujeres les hubiera afectado mucho pero yo siempre he sido respondona y le dije que apenas me había enterado ayer.

“En ese tiempo mi esposo entró en una gran depresión y perdió mucho peso. Se sentía mal moralmente. Los últimos dos meses de mi embarazo fueron estresantes. Mi pequeñita nació el dos de octubre y mi esposo murió diez días después”, relató.

DECIDE MIGRAR

Fue cuando decidió migrar, y esperó a que su niña cumpliera cuarenta días. “Me vine para acá porque tenía miedo de morirme y mi familia vivía aquí. Quería estar junto a ellos, ya que nunca me rechazaron. En mi familia fuimos criados sin ningún tipo de prejuicio y el estar infectada nunca fue un secreto y siempre sentí su apoyo” dijo.

El apoyo que recibió de parte de su madre fue importante. En todo momento sintió ese apoyo de parte de su familia y asegura que cuando existe comprensión no hay barreras.

“A los pocos días de estar en Estados Unidos llevé a vacunar a las niñas y pedí que les hicieran la prueba de VIH. Extrañada, la doctora me preguntó por qué, y le conté que mi esposo había muerto por tener SIDA y que a mí me habían dicho que yo también lo tenía. Me empezaron a dar la información de cómo cuidarme y me dieron el diagnóstico de mi niña mayor. Me dijeron que me tenían una buena noticia y una mala. La bebé tenía los anticuerpos y va a crear su sistema inmunológico, la niña grande es VIH positiva”, agregó.

Con el tiempo aprendió como educar a una niña que tiene VIH sin que viva con estigma; para ella tener VIH no fue malo ni sintió vergüenza ni se siente diferente. Al saber que su hija estaba infectada empezó a preguntarse “¿Cómo es que he estado sana estos cinco años? Y es que yo la infecté desde que nació, por medio de la leche materna mía, ya que yo estaba infectada sin saberlo”.

“Mi niña vivía por mi fe en Dios ya que en esa época los niños se morían. Otro factor; aparte de la fe, es aceptar la condición; veo que una mamá con una niña que tiene VIH es una mamá normal y decidí que iba a vivir mi vida feliz, sin pensar en cosas negativas porque nunca quise que me vieran con lástima. Siempre tenemos que demostrar que ni nosotras ni nuestros hijos somos pobrecitos”, enfatizó.

APOYA A MUJERES CON MISMOS OBSTÁCULOS

Para Valerio siempre fue un reto pensar que todo iba a estar bien y ahora su hija tiene una Maestría de la USC-Universidad del Sur de California.

Otro de los retos a los que se enfrentó fue que su hija tuvo cáncer a los once años. “Ella no quería recibir quimioterapia, le dije que con la quimio se le iba a caer el pelo pero que se iba a curar y que sin recibirla, se iba a morir. Siempre le he hablado con la verdad”.

Por su experiencia, la migrante entendió que existen muchos casos de mujeres que no quieren decir que son VIH positivas y por eso es que las apoya para que sepan que no están solas y las aconseja a que tomen sus medicamentos.

“He pasado por momentos y situaciones difíciles pero los he podido superar y mi pensamiento es: hay que vivir la vida tal y como se te presente; trata de brincar las barreras y los obstáculos que encuentres, pero uno a la vez, no todos juntos. Hay que vivir a plenitud y tratar de vivir con lo que se tiene ya que siempre tenemos la capacidad de salir adelante”, anotó.

Estoy empezando a tomarme mi tiempo ahora que mi hija pequeña ya cumplió 21 años.

Yo sé que mis hijas tienen una vida aquí y por mi condición de VIH, mi vida también está aquí. Quiero irme de vacaciones yo sola y me cuido mucho. Me hago mis masajes, tomo mis licuados de verduras y nunca falto al trabajo por citas médicas. Disfruto la vida al máximo, enfatizó.

¿MÁS INFORMACIÓN?
SÍ usted desea conocer más acerca de la vida de Silvia Valerio, puede buscar más detalles en el sitio web del libro Los Hilos Que Tejen www.loshilosquetejen.com  para saber en dónde adquirirlo.

“A los pocos días de estar en Estados Unidos llevé a vacunar a las niñas y pedí que les hicieran la prueba de VIH. Extrañada, la doctora me preguntó por qué, y le conté que mi esposo había muerto por tener SIDA y que a mí me habían dicho que yo también lo tenía. Me empezaron a dar la información de cómo cuidarme y me dieron el diagnóstico de mi niña mayor. Me dijeron que me tenían una buena noticia y una mala. La bebé tenía los anticuerpos y va a crear su sistema inmunológico, la niña grande es VIH positiva”.

“Mi niña vivía por mi fe en Dios ya que en esa época los niños se morían. Otro factor; aparte de la fe, es aceptar la condición; veo que una mamá con una niña que tiene VIH es una mamá normal y decidí que iba a vivir mi vida feliz, sin pensar en cosas negativas porque nunca quise que me vieran con lástima. Siempre tenemos que demostrar que ni nosotras ni nuestros hijos somos pobrecitos”.
SILVIA VALERIO

  • Gil Zu

    No podemos evitar que a nuestros Diputados los llamen idiotas. Tampoco podemos evitar que a Donald Trump lo llamen de diferentes maneras en el mundo en especial en Europa donde lo comparan con Hitler. El termino utilizado por el Embajador Robinson (IDIOTAS) es sinonimo DE OLIGOFRENICO O DEFICIENTE. Hay que pregunmtarle a los 4 chiflados que no saben lo que firmaron cual termiono les gusta mas. Talvez en vez de idiotas quieren que les digamos MAGOS como dicen los muchachos de Derecho de la USAC.

  • Francis Gordon

    “conservar nuestra dignidad”…los politicos chapines se la robaron y nunca la devolveran.

  • carlos

    Este su rollo de los dipucacos malparidos estos no es nada nuevo , ni nuevo es que cualquier embajador se meta en los asuntos de los guates; seria interesante hacen una comparacion de si lo que un embajador dice representa a su gobierno directamente, por lo que qué sería del embajador guatemalteco que en los estados unidos firmó, junto a estos cuatro estupidos, idiotas e hijos de la gran bretaña, el mismo contrato con la misma compañia y con los mismos terminos; seria esto la representacion del gob de los guates??? o como sería.

  • Rubiano Luis

    ?Como se llama ahorita el gringo que es el Virrey de Guate y que le arrebato la Soberania?

  • Jm Crn

    Cuatro dignos representantes de varios millones de inteligentes ciudadanos guatemaltecos que votaron por ellos.
    ¿Cuál es el problema? Ellos son lo que son y el pueblo seguirá siendo lo que es.

Comentarios