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José Bustillo, de lavar platos en un restaurante a analista financiero

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José Bustillo, de lavar platos en un restaurante a analista financiero

Originario de San Francisco Becerra del departamento de Olancho, el hondureño José Bustillo tenía en mente únicamente migrar para trabajar en Estados Unidos, sin embargo, con el tiempo y la experiencia que ha desarrollado ese pensamiento cambió.

Su esfuerzo lo llevó a superarse cada vez más y ahora es un importante analista financiero en ese país, según relató en una nota para el sitio electrónico de Soy Migrante del Organismo de las Naciones Unidas para la Migración (OIM).

Por Redacción La Hora
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“Al principio todo fue confuso y difícil. Amanecía llorando porque extrañaba a toda mi gente”, anotó Bustillo.

Recordó que uno de sus primeros empleos fue en un restaurante de comida rápida lavando platos y a cuatro meses de estar en EE. UU., se trasladó a New Jersey, donde comenzó a vivir con su tía.

“Tuve varios trabajos: en una fábrica empacando cajas, en el Hotel Hilton limpiando baños y haciendo camas. Casi la mitad del dinero que ganaba, lo enviaba a Honduras”, comentó.

El hondureño relató que mientras trabajaba también se esforzaba en aprender inglés para lograr entrar en la universidad, asimismo, explicó que hubo personas que le decían que no continuará estudiando porque era un sueño imposible de alcanzar.

Para lograr sus metas, estudió en un colegio comunitario y eso le permitió nivelar sus estudios y después ganó una beca para matricularse en Comunicaciones y Economía en Saint Peter’s University.

“Al principio fue complicado, mi inglés no era tan fluido. Me sentaba en la parte de atrás porque me daba miedo que me hicieran preguntas y no saber responder. Estudiaba de 8:00 a.m. a 2:00 p.m. En la tarde, trabajaba en un restaurante y en la noche hacía mis tareas”, comentó.

SIEMPRE PIENSA EN AYUDAR A HONDURAS
Con esfuerzo y dedicación, comentó que logró mejorar su nivel de inglés y terminar sus estudios de licenciatura en dos años.

“Cinco años después de llegar al país me hice ciudadano estadounidense, con la esperanza de poder traer a mi familia conmigo. Creo que mi futuro está aquí, pero tengo ideas de abrir negocios en Honduras y seguir contribuyendo con el desarrollo de mi comunidad”, dijo.

Caracterizado siempre por su buen corazón, relató que organizó un grupo en Facebook de unas 200 personas con quienes logró recaudar casi 3 mil dólares que destinó a la clínica de su comunidad de origen para brindar una mejor atención sanitaria en el área, “y ahora son 1 mil 500 personas las que estamos comprometidas con el proyecto”, puntualizó.

Sobre la situación en general de los hondureños, Bustillo comentó que algunos miembros de su familia llevan más de dos décadas y tienen hijos estadounidenses, sin embargo, ahora existe mucha incertidumbre por la revocación del Estatus de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés).

ACONSEJA SEGUIR EL CAMINO CORRECTO

Por eso, destaca que es importante que quienes estén pensando en migrar, elijan el camino correcto, añadió.
“Estados Unidos puede ser un lugar de oportunidades, pero también muy hostil. Yo decidí seguir el camino adecuado y eso me ha abierto muchas puertas. Muchas personas, sin darme cuenta, me utilizan como ejemplo para sus hijos. Eso supone una responsabilidad para seguir trabajando y estudiando”, afirmó.

Además, recordó que inició trabajando en el restaurante de comida rápida en donde lavaba platos y ahora con esfuerzo logró llegar a convertirse en analista financiero en una empresa muy reconocida a nivel mundial.

Finalmente agregó que su sueño siempre había sido que su madre viviera en EE.UU., y que disfrute lo que él ha logrado, “es por ella que yo estoy donde estoy”.

“Respecto a Honduras, me gustaría que haya paz y tranquilidad para mi pueblo. Yo regreso cada año, y cada vez que estoy allí siento como si volviera a nacer. El cariño y los abrazos de mi gente me dan aliento”, puntualizó.

“Al principio fue complicado, mi inglés no era tan fluido. Me sentaba en la parte de atrás porque me daba miedo que me hicieran preguntas y no saber responder. Estudiaba de 8:00 a.m. a 2:00 p.m. En la tarde, trabajaba en un restaurante y en la noche hacía mis tareas”.
“Estados Unidos puede ser un lugar de oportunidades, pero también muy hostil. Yo decidí seguir el camino adecuado y eso me ha abierto muchas puertas. Muchas personas, sin darme cuenta, me utilizan como ejemplo para sus hijos. Eso supone una responsabilidad para seguir trabajando y estudiando”.
JOSÉ BUSTILLO

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