SIEMPRE TIENE EN MENTE A SU COMUNIDAD EN PETÉN

Joel Marroquín: Venimos en realidad porque nuestras familias nos necesitan

El guatemalteco Joel Marroquín tiene alrededor de cuatro años viviendo en Estados Unidos a donde llegó proveniente desde Sayaxche, Petén, con la ilusión de salir adelante junto con su mamá con quien se reunió luego de permanecer separados por algún tiempo; aunque en un principio la melancolía por su tierra lo entristecía solo con entereza y decisión ha logrado salir adelante.

Por Grecia Ortíz
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En entrevista para La Hora Voz del Migrante, el connacional relató que una de las primeras barreras a las que se enfrentó fue el idioma, porque al no poder comunicarse surgía la frustración y el temor de no ser aceptado por los demás.

El guatemalteco sabe que si migran, no es en realidad porque les guste hacerlo, sino más bien por la necesidad de buscar un lugar con oportunidad para sobresalir.

“No venimos de visita, venimos en realidad porque nuestras familias nos necesitan, entonces estoy seguro que ningún padre o hijo está feliz de estar separado de sus seres queridos, pero lastimosamente ese es el destino. Al final tratamos de salir adelante con el país”, añadió.

Pero Marroquín sabe bien que existen personas con necesidad y por eso ha impulsado proyectos de ayuda para su comunidad, incluso para el próximo año desea promover capacitaciones para los agricultores de la comunidad de donde es originario, en Petén.

La diferencia del trabajador en EE. UU., a decir del entrevistado radica en que todos los logros que se puedan obtener son resultado del esfuerzo y empeño que dan en cada jornada.

“Lo que más extraño de donde yo soy es mi familia y mis amigos que en realidad de donde yo soy es una aldea y que ahí las personas le brindan su amistad, tenga o no dinero”, añadió.

De Guatemala, el entrevistado extraña las tortillas, frijoles, queso y crema, porque hay ocasiones que en su trabajo le exigía mucho esfuerzo y eso implicaba que debía consumir comida rápida, eso incluso llego a afectar su salud de una manera negativa.

TRABAJA COMO DOMADOR DE CABALLOS

La capacidad y empeño de Marroquín, ahora le permiten trabajar como domador de caballos, actividad que disfruta mucho.

“Aquí no más vine empecé a trabajar en construcción, después en jardinería y ahora tengo un año como domador de caballos”, expresó.

Ahora con la experiencia que tiene en el extranjero, Marroquín asegura que es consciente que en ese país se gana un mejor salario, pero la vida es distinta a la que tenía en Petén.

Aunque el tiempo libre que tiene es limitado, el guatemalteco trata de encontrar espacio para reflexionar sobre sus planes, así como valorar lo que tiene ahora.

De acuerdo con Marroquín, vivir en EE. UU., es una experiencia totalmente diferente a la que se tienen en sus lugares de origen.

“Aquí tratan de meterle miedo a uno, le dicen a uno cosas para que vivan encapsuladas en algo… aquí tratan de abusar de uno y humillarlo a uno, más cuando no se tienen papeles”, añadió.

Las razones por las que las personas tienden a migrar, según el guatemalteco están relacionadas en que no existen fuentes de empleo o de oportunidades que les permitan salir adelante con sus familias.
El año pasado, explicó que entregó un aporte de juguetes para niños y esa acción afirmó que le generó una enorme satisfacción y ahora lo hace proponerse nuevas metas para seguir ayudando a quienes lo necesiten.

A MÁS IDIOMAS, MÁS OPORTUNIDADES DE SUPERACIÓN

El empeño que el connacional aplica en su vida, ha hecho que ahora el inglés ya sea una parte de su vida y a futuro espera dominarlo completamente.

“Entre más idiomas habla uno, más puertas se abren y hasta le pagan más a uno y hay mejores oportunidades de trabajo. Aquí muchos hispanos no saben el inglés y muchas veces esas personas sufren de discriminación lo que considero que no es correcto”, enfatizó.

Su mensaje a la comunidad migrante es que siempre traten de salir adelante y no se detengan ante ningún tipo de obstáculo, además de que deben considerar el respeto a la ley para evitar problemas con autoridades migratorias.

“Sé que se extraña a la familia, pero esto es un sacrificio que muchos estamos haciendo para una vida mejor”, puntualizó.

Uno de sus proyectos a futuro es retornar a Guatemala y de esa manera impulsar proyectos de desarrollo a favor de comunidades que lo necesiten, siendo la educación uno de los ejes principales.

“Lo que más extraño de donde yo soy es mi familia y mis amigos que en realidad de donde yo soy es una aldea y que ahí las personas le brindan su amistad, tenga o no dinero”.
“Entre más idiomas habla uno, más puertas se abren y hasta le pagan más a uno y hay mejores oportunidades de trabajo. Aquí muchos hispanos no saben el inglés y muchas veces esas personas sufren de discriminación lo que considero que no es correcto”.
JOEL MARROQUÍN