Grito de la mujer migrante, grito por la vida y dignidad

Pbro. Mauro Verzeletti, C. S.
Director de las Casas de Migrante, Guatemala y El Salvador
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En el marco de la celebración del DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, no podemos dejar de mencionar el protagonismo de las mujeres migrantes en el mundo de las migraciones. Es importante resaltar que las mujeres conforman el 50 % de la población migrante a nivel internacional, que viven hoy afuera de sus lugares de origen. Sin embargo, las mujeres migrantes requieren protección internacional porque están expuestas a situaciones de vulnerabilidad (solicitantes de asilo, refugiadas, desplazadas internas, apátridas), ellas siguen representando a una de las poblaciones en condiciones de desigualdad y discriminación.

En la historia de la humanidad el protagonismo de la mujer migrante no es nuevo, pero viene ganando visibilidad cada vez más expresiva y relevante. Visibilidad que, a su vez, adquiere una creciente incidencia social, económica, política, cultural y ambiental. La historia de los últimos siglos, particularmente con el advenimiento de las revoluciones, del modo de producción capitalista y del pensamiento neoliberal, fuertemente marcada por las digitales masculinas acaparadoras del poder desenfrenado de dominación. El objetivo ha sido explorar hasta el extremo los recursos naturales, la fuerza de trabajo humano femenino y el patrimonio cultural de los pueblos, todo en función del lucro y de la acumulación de capital de una forma desmedida.

En un mundo consumista la mujer a través de la mano y del toque femenino de ternura, ha generado cambios profundos y transformaciones en la historia de la humanidad. La grandeza de la mujer está en la forma de comprender el mundo, en lugar de buscar privilegios, medios de explotación y dominación, está cambiando la rueda de la exclusión y la ruta del desarrollo de la globalización del mercado neoliberal, en el sentido de un mayor cuidado con la vida y con la preservación de las condiciones que permiten el florecimiento de un mundo distinto, más humano y con plena dignidad. Es lo que en la actualidad se llama pasaje paradigmático: del vivir bien para el bien vivir; del disfrute y devastación sin medida a la convivencia pacífica sin fronteras y armoniosa con todas las formas más bellas de la vida.

En el Día Internacional de la Mujer es necesario construir un nuevo modelo de desarrollo basado en la dignidad, bien común y derechos humanos, desde una perspectiva de trabajo vinculado al tema de las mujeres migrantes. A partir de la concepción, generación y trato con la vida en concreto, las mujeres migrantes pueden ayudar a abrir horizontes nuevos y alternativos en el surco de la historia humana.