Gritan, lloran niñas y niños migrantes, lloran madres y padres

Pbro. Mauro Verzeletti, C. S.
Director de la Casa del Migrante de Guatemala y El Salvador
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¿Dónde están nuestras hijas e hijos?, indignadas las madres se preguntan. ¿Por qué están en las jaulas? ¿En jaulas de oro? ¡No! están en las jaulas del rechazo, discriminación, odio e intolerancia. ¡Cuáles fueron los delitos que cometieron las pequeñas almas inocentes en sus bellos sueños dignos!

Las niñas, niños y adolescentes ya no aguantan más tanta violencia cometida por las estructuras criminales de una gran mayoría de empresarios corruptos evasores de impuestos, sin conciencia de su responsabilidad social. A su vez, muchos de los gobiernos defensores del capitalismo de mercado neoliberal de América Latina no les interesa dar soluciones duraderas para que la niñez tenga el derecho a no migrar. Solo piensan privatizar y recibir remesas manchadas de sangre de inocentes. ¿Por qué tanta hipocresía e indiferencia ante el sufrimiento de tantos inocentes?

A cada día se incrementan las cárceles en el Imperio Norteamericano. “Se oyen los gemidos y llantos en los cuatro puntos cardinales del planeta: son mujeres que lloran a sus hijas e hijos, no quieren ser consoladas, quieren justicia y restitución de sus derechos, porque sus niñas y niños fueron asesinados por los Herodes que gobernaron el Imperio Norteamericano antidemocrático a lo largo de la historia (cf. Jr. 31, 15). Furioso, el último emperador Donald Trump y sus cómplices mandaron a drogar a todos los niños y niñas en el territorio para que no lloraran a sus madres y padres (cf. Mt 2,16).”

La historia de los emperadores tiranos se repite. El fantasma del miedo no da tregua en la conciencia del emperador. Jamás hemos vivido en términos migratorios una situación tan desastrosa. El Imperio Norteamericano se ve amenazado y asustado por cualquier competidor que cruce su camino de poder y arrogancia. Por eso, prevalece la política migratoria intolerante hacia el derecho a migrar. Es innecesario recordar que las políticas migratorias de los Estados Unidos son violatorias a los derechos humanos. Cuando la política viola el DERECHO SUPERIOR suscrito y ratificado, niega el derecho a la vida como principio universal. Impedir el derecho sagrado de la niña y niño de convivir y tener un hogar para desarrollarse integralmente, es delito de lesa humanidad.

La guerra fría comercial ha vuelto con toda su fuerza masacrando a pobres e inocentes a través del sistema idolátrico neoliberal privatizador. ¿Será la guerra de mercado la más letal en términos de víctimas humanas? El mundo globalizado de mercado está causando, en primer lugar, serios conflictos comerciales y, en segundo lugar, endurecimiento de las legislaciones migratorias, abriendo espacios a nacionalismos que parecían ya muertos y sepultados en la historia.