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ES INTEGRANTE DEL GRUPO “AWAL”

Gracias a la danza, Emilia Leticia costeó educación de sus hijos

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Gracias a la danza, Emilia Leticia costeó educación de sus hijos

Por Douglas Cuevas
dcuevas@lahora.com.gt

Cada guatemalteco que decide hacer su maleta y dejar atrás a su familia tiene una historia que contar. Emilia Leticia es una migrante que lleva sus últimos 15 años viviendo en Virginia en los Estados Unidos, decidió migrar para poder pagarles los estudios a sus hijos.

Originaria de Concepción Tutuapa, Leticia tuvo un inicio difícil cuando recién llegó a EE. UU., pero el destino la premió con dos cosas: la primera cumplir su objetivo y costear la educación de sus hijos, la segunda, poder transmitir algo de la cultura guatemalteca y sus raíces a través de la danza.

Ella trabaja de lunes a viernes y a pesar del esfuerzo que eso requiere tiene las energías necesarias para integrar el grupo “Awal” que se dedica a mostrar danzas culturales en museos, festivales y cualquier evento que tenga como fin la cultura.

Emilia contó a La Hora Voz del Migrante que los migrantes, en especial los de Guatemala, se sorprenden al ver lo coloridos de sus prendas que siempre adornan sus pasos en cada evento en el que ella y sus compañeros participan.

“Se emocionan al ver. Aquí los guatemaltecos se cambian el vestuario, se ponen pantalón, ya cuando lo ven a uno así…recuerdan”, menciona Emilia.

Ella dice que fue una mujer de nombre Julia quien decidió reunirlos a ella y otros más, quienes aparte de mostrar su cultura ganan un dinero extra.

“Para mí es un honor, porque de eso nos dedicábamos allá. En lo personal me gusta” dice Emilia al contar parte de su talento, quien agrega que otro “mensaje es que no se olviden de dónde venimos y tratar de enseñar a los hijos porque ellos son el futuro”.

SUEÑOS HECHOS REALIDAD

La principal motivación de Emilia para irse de indocumentada a los Estados Unidos era pagar la educación de sus hijos, quienes le demostraron que cada paso que dio para pasar las fronteras valió la pena.

“Por tener un mejor futuro (migró) y yo tengo hijos allá y no era posible estar en Guatemala y darles Universidad” y “gracias a Dios ya son universitarios. Yo como madre me siento muy orgullosa de que ellos apreciaron mi sacrificio y valoraron lo que estoy haciendo con ellos”, indicó.

Emilia le pide a todas las madres que le sigan recordando a sus hijos cuáles son sus raíces para poder llevar a cualquier parte del mundo una muestra de la vasta cultura guatemalteca.

 

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