Estatus de Protección Temporal –TPS-

Marvin S. Otzoy
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En Estados Unidos se puede considerar otorgar el TPS al país que ha sufrido condiciones especiales temporales y extraordinarias que impiden deportar a las personas de manera segura. Dentro de estas variadas condiciones temporales se contemplan los “desastres naturales”, tal el caso actual de la reciente erupción del Volcán de Fuego en Guatemala. Este estatus se otorga a través del Secretario del Departamento de Seguridad Nacional, actualmente cargo ocupado por la abogada Kirstjen Michele Nielsen, quien designa la protección a los nacionales elegibles residiendo ya en Estados Unidos y que son provenientes del país extranjero a quienes se les autoriza un permiso temporal de trabajo. Esto no significa tener un estatus migratorio de Residente Permanente Legal que conduzca a la ciudadanía.

Sin embargo el TPS sí otorga ciertos beneficios temporales adicionales al permiso de trabajo, tal el caso de no ser deportados, tener acceso a las licencias de conducir, a un número de seguro social, acceder a beneficios tributarios en la declaración anual de impuestos sobre los ingresos dentro de los cuales se contempla el Crédito al Ingreso del Trabajador y al Crédito a los Niños dependientes del declarante. Además de ser sujeto a poder presentar una solicitud de Ajuste de Estatus basada en una petición de inmigrante hecha por un familiar o por otras circunstancias especiales.

Obviamente el llegar a ser potencial beneficiario del TPS comprende un proceso de elegibilidad, como el hecho de estar físicamente presente en Estados Unidos de manera continua ya por un tiempo determinado, no tener antecedentes penales y policíacos, pagar la tarifa que se establezca y estar apropiadamente identificado como nacional del país que sufre la catástrofe. He aquí la importancia de contar con el ansiado pasaporte entre otros documentos tradicionales que verifiquen la identidad del aplicante.

Quiero resaltar que la solicitud del Estatus de Protección Temporal es competencia única y exclusiva del gobierno del país afectado, para lo cual se esperaría que, en el caso de Guatemala, las autoridades tuvieran lista la papelería de petición en todo momento. Hay que aprovechar la fuerza en la petición que provocan las simpatías de congresistas y senadores norteamericanos conmovidos por razones humanitarias en estos momentos de sensibilidad.

Por mucho que las organizaciones de migrantes Guatemaltecos radicados en Estados Unidos hagan su mejor esfuerzo por abogar por este estatus, no son estas las que pueden presentar tan ansiada solicitud, en su oportunidad tristemente engavetada en la época de Álvaro Arzú.

La comunidad migrante siempre tan solidaria esta vez lo demuestra con la tragedia del Volcán de Fuego, canalizando ayuda esencial a los afectados. Lo mínimo que se merece es que su gobierno intente con rapidez solicitar el Estatus de Protección Temporal, TPS. Quiero y deseo pensar que Guatemala sí esté en condiciones de elevar tan importante solicitud a donde corresponda de manera eficaz.