¿Doble estándar de Estados Unidos y Guatemala?

Por Guillermo Castillo
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Mientras el gobierno norteamericano dice que lleva una agenda para reducir el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, y dice que quiere una agenda para reducir la migración hacia su país; el gobierno de Guatemala dice que quiere una agenda de soberanía que detenga la lucha contra la corrupción y quiere una agenda de inversiones administrada exclusivamente por el sector privado. En medio de esas agendas está el pueblo norteamericano (que recibe migrantes) y el pueblo guatemalteco (que expulsa migrantes) que deben pagar el doble estándar de los políticos de las dos naciones que dicen una cosa y hacen otra.

Una promesa del presidente Donald Trump durante su campaña fue que sería duro contra migrantes y lo ha cumplido, sin embargo, la posición suave de Mike Pompeo en el Departamento de Estado de EE. UU ante las decisiones del gobierno de Guatemala de no renovar la CICIG y no dejar entrar al comisionado Iván Velásquez, será un duro revés para ambas naciones.

En pocas palabras, Mike Pompeo está actuando en contra de su propia ley H.R. 1625, bipartidista, “Estrategia de Estados Unidos para Centroamérica” por defender calenturas ajenas de Serrano Elías (Serranazo 1993) que quiere regresar a Guatemala porque es un frustrado en Panamá que quiere cogobernar y tiene una venganza política muy personal que desea cobrar. También está el diputado José Ubico que desea seguir la línea de 1944 pues controla la defensa desde el Congreso de Guatemala y controla la misma Presidencia de Jimmy Morales que se conecta con el fantasma del norte desde Fulanos y Menganos.

Al presidente Trump y a al Fiscal Jeff Sessions les dará un gran dolor de cabeza cuando vean que sus fronteras estarán inundadas de migrantes guatemaltecos pues en Guatemala no existirá ninguna institución capaz y confiable que pueda desmantelar, Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad (CIACS) y las Redes político-económicas ilícitas financian a los partidos políticos que luego gobiernan en favor de la corrupción, narcotráfico, trata e impunidad, razones principales de migración de hoy en día.

Vaya irracionalidad que pretende decirle a los ciudadanos guatemaltecos que confíen sus ahorros y su vida en un Presidente guatemalteco que es un amague de dictador y militar asimilado. Es como decirle a la mujer que sufre violencia doméstica, déjese pegar, déjese que la humillen, aguante cualquier enfermedad venérea porque los niños deben estar con su papá. Simplemente una irracionalidad descabellada sacar CICIG y al comisionado Velásquez. Se necesita pesos y contrapesos si no Guatemala será otra Venezuela o Nicaragua con dictador Jimmy Morales que le tiemblan las patas enfrentar la justicia.

Qué puede hacer un ciudadano común contra el narcotráfico, la corrupción, el crimen organizado, sicarios, gente con armas, trata, cuello blanco y guante blanco. Peor aún, qué puede hacer un ciudadano común cuando el narcotráfico amplíe su red de trasiego de drogas por territorio guatemalteco sin ningún problema porque está protegido por alcaldes, diputados del Congreso de Guatemala y la misma Presidencia de Guatemala que usa vehículos donados por EE. UU. para combatir el narcotráfico, pero en vez de ello los usan para amedrentar e intimidar a los que luchan contra la corrupción. Ironías da la vida con la irracionalidad al mando.

Taparse los ojos en una posición tibia del secretario de Estado Mike Pompeo sobre las decisiones del presidente Jimmy Morales afectará los mismos intereses de Estados Unidos en su territorio y los impuestos de los norteamericanos los está tirando a la basura, pues no existirá buena gobernanza, seguridad y justicia en lugares de alta migración si se “Reforma CICIG” o se termina de expulsar al comisionado Iván Velásquez.

Es momento que “hablemos en serio sobre migración y narcotráfico”, porque mientras tanto los poderes oscuros de 1980 aprovechan el doble estándar de Estados Unidos y el doble estándar del gobierno Jimmy Morales para burlarse en la cara del pueblo norteamericano y pueblo guatemalteco.