Desde Canillá, Quiché, Merlyn Velásquez les dice a las jóvenes que no dejen de soñar y luchar

Por Grecia Ortíz
gortiz@lahora.com.gt

Hija de un migrante guatemalteco residente en Washington, Merlyn Velásquez es una joven originaria del Quiché y dispuesta a luchar para salir adelante junto a su familia, por quienes trabaja y desea superarse para devolverles el esfuerzo que han hecho por ella, porque en todo momento ha recibido de su apoyo.

En entrevista para La Hora Voz del Migrante, la joven comentó que se interesó en participar en los certámenes de belleza porque siempre le gustaron y asegura que hacerlo significa mucha preparación, disciplina e intelecto, pero sobre todo se debe hacer con humildad y sencillez ante cualquier circunstancia.

La joven guatemalteca es la representante del municipio de Canillá y recientemente participó en un evento a nivel departamental, en donde compitió con otras jovencitas.

“Mi interés hacia estos eventos inició cuando tenía 7 años. Participé por primera vez en mi escuela y gracias a Dios gané. Desde entonces sentí una experiencia tan bonita y, luego, al ver a señoritas más grandes participar, me emocionaba. Al llegar a una etapa mayor mi deseo era participar ya en un certamen de mayor magnitud, lamentablemente yo no podía por la situación económica de mi familia”, comentó.

Fue el año pasado que la joven inició el camino de su sueño, cuando le llegó una invitación de parte de la organización del evento de señorita Canillá. Y aunque existían obstáculos, decidió no dejar ir la oportunidad, aunque eso significó hacer muchos sacrificios que valían la pena por todos los sueños acumulados desde muy pequeña.

“Ganar señorita Canillá para mí fue una bendición inmensa, pues esto me generó muchas oportunidades y en especial llegar hasta donde ahora estoy”, detalló.

Velásquez dice que siempre ha contado con el apoyo de sus padres y también de su familia, porque son quienes la incentivan a seguir soñando.

Pero no solo en los concursos de belleza Velásquez era destacada. En la escuela la joven fue abanderada, además que le gustaba participar en los desfiles que se realizaban para conmemorar las fiestas patrias.

“Participar en señorita Quiché fue uno de los grandes retos a los que me he enfrentado, ya que sabía que tenía que hacer muchos sacrificios, entre ellos dejar mi empleo, con el cual apoyo a mi madre y mis hermanas, ya que soy la mayor de la familia; sin embargo era uno de mis sueños más anhelados, y a pesar de no haber obtenido el primer lugar hoy me siento muy feliz y orgullosa de lo que logré. Mi sueño no termina allí, me seguiré preparando para que al próximo evento al que asista”, añadió.

Por otro lado, destacó que también la invitaron a participar en otro evento, aunque por el momento prefiere enfocarse en aspectos personales y profesionales a los que considera debe darles prioridad.

DESTACA APOYO DE SU PAPÁ DESDE EL EXTRANJERO

La Señorita Canillá apuntó que el apoyo de su papá ha sido vital y que, aunque no esté presente, sabe que se ha esforzado por apoyarlos.

“La vida allá no es fácil como muchos creen. Muchas personas creen que mi familia tiene mucho dinero porque él está allá, pero por la situación en la que él se encuentra no tiene buenas oportunidades de empleo”, agregó.

Aunque cuenta con el apoyo de sus padres, la joven ha desempeñado varias labores, entre lavar o tortear, y también laborar en el mercado, porque con eso ha podido aportar al pago de la vivienda en donde alquilan.

“Mi papá, cuando yo comencé a adentrarme más en estos eventos, siempre estuvo apoyándome económicamente con lo que él podía, pero siempre me daba palabras de aliento y diciéndome que no me diera por vencida cuando a veces yo ya no quería seguir”, dijo.

Uno de sus mayores anhelos es ver y abrazar aunque sea por un instante a su padre, comentó. Su meta es seguir participando en certámenes de belleza, llegar a proyectarse como modelo y obtener un buen empleo, y de esa manera devolver el esfuerzo realizado a sus papas, quienes por años se han esforzado por sacar adelante a la familia.

“Trabajo para poder seguir estudiando el siguiente año. Soy mesera en el restaurante de Porta Hotel en la Antigua”, apuntó.

Finalmente envió un mensaje a las jóvenes guatemaltecas, a fin de motivarlas para que a pesar de las adversidades a las que se enfrenten nunca dejen de luchar por sus sueños, y que se atrevan a luchar por nuevos retos en la vida.

“Mi consejo es que se valoren como mujer, pues como jóvenes son el futuro del desarrollo de la mujer guatemalteca. Así que ánimo, porque las mujeres tenemos el derecho de crecer y hacer crecer a nuestro país”, afirmó.

Sobre su papá dijo: “La distancia no impide amarlo tanto. Sé que él desea darnos todo lo mejor y no importa si no tenemos lujos o las mejores cosas, pero con que él esté bien a mí me basta, yo seguiré luchando por lograr mis objetivos y sé que él se sentirá muy muy orgulloso de mi”, puntualizó.

“Mi papá, cuando yo comencé a adentrarme más en estos eventos, siempre estuvo apoyándome económicamente con lo que él podía, pero siempre me daba palabras de aliento y diciéndome que no me diera por vencida cuando a veces yo ya no quería seguir”.

“Participar en señorita Quiché fue uno de los grandes retos a los que me he enfrentado, ya que sabía que tenía que hacer muchos sacrificios,  entre ellos dejar mi empleo, con el cuál apoyo a mi madre y mis hermanas, ya que soy la mayor de la familia; sin embargo era uno de mis sueños más anhelados,  y a pesar de no haber obtenido el primer lugar hoy me siento muy feliz y orgullosa de lo que logré. Mi sueño no termina allí, me seguiré preparando para el próximo evento al que asista”.
MERLYN VELÁSQUEZ