LA PASIÓN POR LA AVENTURA LO LLEVÓ A CONOCER VARIOS PAÍSES

Daniel Bonilla, el guatemalteco que conoció Argentina como mochilero

POR DELIA BONILLA
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Erick Daniel Bonilla dejó atrás Guatemala con el sueño de aventurarse a conocer Argentina como mochilero, sueño que alcanzó y le permitió visitar otros países, hacer amigos, asentarse en el extranjero e incluso conocer a quien ahora es su esposa.

Daniel recuerda que cuando era pequeño veía un programa que documentaba los lugares turísticos, la comida y la gente de otros países y se dio cuenta que habían cosas muy diferentes a Guatemala y allí surgió la “espinita” de viajar.

Sin embargo, fue en 1998 cuando realizó su primer viaje fuera del país con destino a México, experiencia que asegura “le abrió los ojos” y se convirtió en el parteaguas para darse cuenta de todas las cosas que había fuera de Guatemala y confirmar el deseo de viajar para conocerlas. En México permaneció tres meses y después regresó a Guatemala.

En 2001 viajó a Estados Unidos junto con dos de sus hermanos con el objetivo de trabajar, ahorrar y comprar una casa en Guatemala, cuando lo consiguió regresó al país para laborar algunos años y luego emprendió el viaje que tanto deseaba para conocer Argentina como mochilero, realizar voluntariados, conocer a más personas y otras culturas.

“Decidí viajar como mochilero por la aventura más que todo, porque si viajas normal en un avión y cosas así pues no hay aquella experiencia, hablar con la gente, comunicarte con ellos, hacer voluntariados, porque a mí me gusta hacer voluntariados y más que todo lo que me fascina es el cambio”, relató Bonilla.

EL VIAJE SOÑADO

Para realizar el viaje, el guatemalteco narró que imprimió los mapas de los países que quería visitar, consultó páginas en Internet de personas que realizaban expediciones como mochileros y así empezó a conocer cómo podía subsistir y hacer los recorridos de manera segura para llegar a su destino.

Pese a que su familia y amigos le advirtieron sobre los peligros que corría al emprender esa aventura, inició el viaje en 2011 hacia a El Salvador, país al que se trasladó con una amiga inglesa que conoció cuando compró el pasaje en la zona 1 de la capital, después se separaron. Llegó a Honduras y a Nicaragua, uno de los países que más le gustó de Centroamérica por su tranquilidad y vegetación, destacó. Luego, continuó el recorrido hacia Costa Rica y Panamá.

Daniel recordó la experiencia de estar en Panamá como “muy bonita”, en donde estuvo un mes y luego decidió cruzar para Colombia, uno de los momentos más críticos para él, pues se le dificultó atravesar el país vía terrestre debido a la selva en ese territorio, tras evaluarlo, ingresó por medio de una avioneta desde Panamá, aun así debió utilizar varias lanchas para llegar a su destino.

Posteriormente se trasladó a Ecuador, en donde se detuvo para conocer a Carla, una ecuatoriana con la que tuvo el primer contacto a través de una página de Internet y con quien conversaba por chat en Guatemala. Iniciaron una amistad que se convirtió en noviazgo y posteriormente en matrimonio.

Tres años más tarde decidió retomar el viaje que lo había llevado hasta allí, pero ahora junto a su esposa, así conocieron Perú, Bolivia, Chile hasta llegar a Argentina, lo que significó para Daniel “cumplir el sueño”. Después, también visitó Uruguay con su esposa Carla.

“Haber estado en Argentina fue increíble porque logré conocer los estadios, conocí el metro y en Argentina nos reunimos con otros amigos, probé el mate –infusión a base de una yerba del mismo nombre-, el tan famoso asado argentino y de allí nos regresamos, empezamos a subir para regresar a Ecuador”, comentó el guatemalteco.

CON GUATEMALA EN EL CORAZÓN

“Guatemala siempre va a ser la tierra de uno y es un país bien bonito, ahora que yo he ido a otros países me doy cuenta que tiene unas costumbres bien bonitas que no tiene cualquier país, cosas únicas”, indicó.

Actualmente, Daniel radica en Ecuador en donde se nacionalizó. Sin embargo, no olvida la tierra que lo vio nacer y una de las cosas que más extraña es la comida, se considera un amante de los rellenitos. Además, echa de menos los paisajes del país, en especial los que se pueden visualizar en Panajachel, Sololá, el cual considera su favorito.

Uno de sus planes a futuro es estudiar Turismo en la Universidad, trabajar por su cuenta, crear una agencia de viajes y continuar viajando. Actualmente aprende a utilizar programas de diseño a través de Internet, y continúa documentando sus experiencias turísticas a través del blog y páginas de Facebook, Twitter, Instagram y Youtube, en todas esas plataformas se le pueden encontrar con el nombre de “Mochila Chapina”.

“Yo quiero decirle a todos los guatemaltecos que abran su mente, el ser de un país no significa que uno tenga que vivir allí toda su vida, que tenga que morir allí y salir al extranjero te puede dar nuevas oportunidades, te abre la mente”, enfatizó Bonilla.