Con daños a terceros

Anamaría Tejada
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El viernes 31 de agosto vinieron a mi mente traumas del pasado, cuando vi por televisión al señor presidente Jimmy Morales acompañado de su comitiva Militar junto al Vicepresidente y dos de sus Ministros, me dio un tremendo dolor en el pecho, no podía creer que la historia se repetía. ¿Qué es esto? me pregunté, en qué momento el Gobierno se convirtió en un gobierno militar, un Presidente que fue elegido por la ciudadanía civil, una de sus promesas de gobierno fue el apoyo incondicional a la CICIG, como se puede buscar en internet, de los cuales, dada su conferencia de prensa, también es incumplida.

Millares de guatemaltecos creyeron en él, por ser una persona diferente al círculo político tradicional, pusieron sus esperanzas pensando que él iba a traer el cambio que muchos guatemaltecos hemos soñado. Cuando la realidad nos ha llevado a regresar al pasado, retroceder a un tiempo, que muchos recordamos con dolor, un conflicto que lo único que trajo es desconsuelo, asesinatos de líderes que querían una Guatemala mejor. La inseguridad.

La desconfianza, un retroceso total, cómo podía estar pasando todo esto. Pero claro, como no iba a suceder, el presidente Jimmy Morales ponía sus intereses antes que sus obligaciones con el pueblo guatemalteco, un pueblo ya mancillado, retrocedido en décadas en sus indicadores de salud, educación, productividad, economía. Ahora mucho más atrasados en conceptos de transparencia y rendición de cuentas, sin acceso a la sociedad para saber qué sucede realmente.

Buscando como protegerse de que la justicia lo persiga a él y a su familia, era importante no darle más prórrogas a la CICIG, sin importarle y sin tomar en cuenta qué piensa la población al respecto, sin importarle las consecuencias que pueda traerle al pueblo, que tristemente lo eligió. Retando a la comunidad local, a sus propios connacionales y a la comunidad internacional que tanto le ha apoyado, teniendo la falta de tacto y retando con las mismas unidades que las donaron para otros oficios y utilizándolas para otras actividades.

Hoy los Estados Unidos, al igual que Canadá y países europeos se han proclamado y les preocupa que la corrupción siga fuera de control y con mucha razón, desde que yo recuerdo siempre ha sido un grupo que ha manipulado a sus  conveniencias el control del país, han visto en Guatemala una mina de oro a la que explotan a su sabor y antojo, han dejado a los ciudadanos sin servicios médicos, sin una educación adecuados, ya que son manoseados por los sindicalista que se han aprovechado de la misma corrupción, con carreteras hechas un desastre, con un alta de desnutrición de la niñez, y la población poniendo los muertos.

Cómo puede una nación salir adelante cuando en todas sus instituciones lo que perdura es la corrupción, con un Congreso corrupto manipulador, líderes que dan pena y vergüenza, que se han dedicado a la política según ellos, pero que en realidad de políticos no tiene más que el nombre, porque a ellos yo NO los considero políticos, son únicamente unos vándalos oportunistas que vieron la manera fácil de hacer billete.

Ya es hora de que los guatemaltecos despertemos y no dejemos que esto prosiga, Guatemala tiene que cambiar. Tenemos un país lleno de riquezas que ya muchos quisieran tener.   La corrupción es dañina y lo estamos viendo, cuando vemos en las noticias la cantidad de gente que está emigrando, buscando oportunidades de trabajo y de estudios, que no encuentran en nuestro territorio. Pongamos nuestra mano en la conciencia y saquemos a Guatemala adelante, sacando a todos los corruptos que se han apoderado del Estado.